La visita del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, al Alto Valle de Río Negro y Neuquén avivó la interna del peronismo rionegrino. Por la organización de la movida, que iba a ser amplia, con la venia de la CGT, afloraron históricas rencillas entre varias figuras justicialistas. Finalmente, el “gitano” tomará mates con un grupo de militantes en General Roca.
Anunciada fue la gira de Quintela por el sur, dispuesto a llegar a la presidencia del Partido Justicialista (PJ) a nivel nacional. Lo inesperado fue el cortocircuito por la logística del encuentro convocado para este viernes del lado rionegrino.
Lo que finalmente será en una plaza, a la hora de la siesta, iba a desarrollarse en el predio del Sindicato de Camioneros, en Allen, a 27 kilómetros del municipio que hoy gobierna María Emilia Soria. El mar de fondo expuso las dificultades de antaño para un espacio fragmentado, que transita errante en búsqueda de la representación que supo atesorar en otro tiempo.
Ricardo Quintela en Entre Ríos.jpeg
Ricardo Quintela en Entre Ríos.
La visita de Quintela se da en días turbulentos, luego de una reunión entre intendentes peronistas en la que se sacaron chispas. El cruce más resonante de ese encuentro en Cervantes fue entre Emilia Soria y su par de Catriel, Daniela Salzotto, una dirigente que logró destronar a Juntos Somos Río Negro del histórico municipio petrolero de Río Negro y de la que se espera una activa participación electoral en los próximos años.
Furia sindical y compañera
El movimiento obrero organizado se dispuso a abrirle las puertas de la CGT a Quintela. La primera de las opciones para la foto era el edificio que la central obrera tiene en la calle Tucumán, en Roca, pero se pensó trasladarlo a Allen por la convocatoria ampliada. Sin embardo, esa planificación se desmoronó.
El gobernador riojano, que comenzará el viernes con una conferencia de prensa matutina en la sede del PJ neuquino, finalmente reunirá a la militancia en la plaza del Patronato, a eso de las 15. Según pudo constatar Letra P, será “para tomar mates” y analizar los tiempos de Javier Milei en la Casa Rosada.
image.png
Fastidio en la CGT de Río Negro por la organización de la visita de Ricardo Quintela.
Cuando a nivel nacional el peronismo intenta sacarse el rabo entre sus patas, en la Patagonia se inició el natural proceso de tensiones por el armado de listas. Sin importar que falte un largo trecho para el anuncio de candidaturas, el PJ rionegrino enfrenta una clásica reyerta.
“Fue todo organizado en secreto, así es muy difícil para nosotros”, razonó un pope del mundo sindical que pugnaba para que la sede de Camioneros fuera el espacio para encontrarse con Quintela.
Ricardo Quintela, eje de conflicto
“Invitamos a todo el peronismo, pero cuando se metió Tolosa Paz todo se desmoronó”, replicó el cegetista, quien adujo la intromisión de los hermanos Soria en la organización ante la presencia de la diputada albertista. “Todo el peronismo estaba convocado, ahora van a tomar mate entre amigos”, ironizó.
Las críticas en off the record se reprodujeron entre algunas figuras del partido. Uno de los presentes en la reunión de las intendencias, convocada hace pocos días en Cervantes, atizó la llama de la interna. “Ganaron Roca por fuera del PJ, no quieren convocar a un acto por el 17 de octubre y traen a un compañero por su candidatura. Hace mucho ruido”, razonó ante la consulta de Letra P.
El enojo en el compañeraje complica el rumbo en un sector de fisuras expuestas. Como explicó este medio, son varias las opciones que asoman en el futuro inmediato y hasta se maneja la posibilidad, si no hay un esquema homogéneo, de tantear a sectores de la centroderecha como el que tracciona Aníbal Tortoriello.
Neuquén y sus particularidades
El cotilleo rionegrino no es muy distante al neuquino. Antes de pasar a Río Negro, Quintela se encontrará con un PJ desgastado, desnutrido por fugas al frente Neuquinizate de Rolando Figueroa.
Todavía falta, pero quienes poseen roles orgánicos pretenden lograr un acuerdo con el gobernador que construyó su carrera dentro del Movimiento Popular Neuquino (MPN).
La última voz crítica fue la del legislador Darío "Pampa" Peralta. El hombre que llegó a la Legislatura de la mano del Frente de Todos apuntó contra viejos socios, como la diputada Tanya Bertoldi o el dirigente social Marcelo Zúñiga. "Lo de Tanya y Zúñiga es una deslealtad enorme al congreso partidario. Es no saber perder, es irte a un lugar dónde no está bueno estar", dijo en el programa Enfocados sobre el salto de la dupla al frente del gobernador.
Un clima espeso lo espera a Quintela, que tendrá una tarea difícil para reunir los avales que le permitan entronizarse como titular del PJ.