El control del mercado de las aseguradoras tensa la relación entre Juan Pazo y Guillermo Plate
El titular de ARCA sospecha que el superintendente abrió el juego para que avancen causas en su contra. Regulación, internas y aseguradoras beneficiadas.
Vuelve la tensión en la primera planta de los funcionarios que tienen que regular al mercado asegurador.
Tras el escándalo que salpicó al expresidente Alberto Fernández, el mercado de aseguradoras sigue agitado por disputas de poder. El titular de ARCA y ex hombre fuerte del organismo regulador, Juan Pazo, pierde fuerza en el sector frente a Guillermo Plate, el superintendente que abrió su juego propio, incluso con los adversarios de su ex jefe.
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El empoderamiento que implicó el ascenso de Pazo a la cúpula de ARCA, sumado al desembarco de Luis Pierrini en el Ministerio de Transporte, sacudió al mercado asegurador que se agita en medio de movimientos que generan suspicacias. La presencia del dueño de Triunfar Seguros confirmó que el entorno de Toto Caputo mantiene el foco sobre ese rubro estratégico. Sin embargo, los cambios reavivaron un conflicto latente con Plate, titular de la Superintendencia de Seguros.
Desde hace meses circulan rumores sobre la tensión entre ambos funcionarios. Plate llegó a la Superintendencia con el respaldo de Pazo, pero en las últimas semanas las diferencias se volvieron evidentes. El desplazamientos de funcionarios de la Superintendencia y guiños a empresas y jugadores del sector que querellan en causas contra el jefe de Arca. En particular, una investigación en la que está acusado de defraudación al Estado e incumplimiento de los deberes de funcionario público durante su jefatura en el organismo pero también por tomar resoluciones a favor de compañías por pedido de sectores del gobierno con los que Pazo mantiene disputas.
El empresario Franco Ortolano, titular de Liderar, denunció supuestas irregularidades en el manejo de esos fondos, así como la falta de transparencia en la voluntariedad del aporte. Desde el entorno de Pazo señalan a Plate como el principal impulsor de la reactivación judicial. Pese a estar vinculado a la causa, el superintendente trabó relación con Ortolano, quien ahora forma parte del selecto grupo de interlocutores que sortea sin mayores obstáculos las inspecciones del organismo regulador.
Intervenciones a medida de aseguradoras
En el Ministerio de Economía también hay inquietud por la impronta intervencionista de Plate, que contrasta con el ideario liberal del gobierno y del propio Caputo. Un caso emblemático ocurrió hace 20 días, cuando Plate desplazó al gerente de Liquidaciones del organismo, Alejandro Canale Becker. Este profesional, de extensa trayectoria, había establecido como criterio que las quiebras de aseguradoras debían ser gestionadas por especialistas externos para garantizar transparencia y evitar manejos discrecionales.
Plate no solo lo removió, sino que retomó el control directo del área. Con ello, dejó atrás el modelo de gestión delegada, enfocado en proteger a los asegurados. El caso testigo fue el de Boston Seguros, cuya quiebra dejó un pasivo superior a los 15.000 millones de pesos. El equipo técnico del organismo se había resistido a asumir la administración, dado que ello implicaba decidir sobre pagos a acreedores de una firma que Plate había previamente ordenado inhibir.
Hace menos de un mes, Pese a la auditoría que resolvió la inhibición inicial por condiciones idénticas a las que dejaron fuera de combate a Boston, Caledonia o Finisterre, la Superintendencia le revirtió las sanciones a la cooperativa aseguradora Productores de Frutas Argentinas y quedó en condiciones de volver a operar en el mercado.
Detrás de cada movimiento, el tablero asegurador se reordena al compás de una disputa política de alto voltaje, donde los intereses empresariales y los alineamientos internos del gobierno se entrecruzan con discreción.