La imputación al excompañero de fórmula de Luis Juez, Marcos Carasso, rompió la tensa calma de la Legislatura de Córdoba y dejó a la principal coalición opositora atrapada en un laberinto de silencios incómodos, pases de factura internos y un sálvese quien pueda.
Mientras el bloque oficialista de Hacemos Unidos por Córdoba (HUxC) aprovecha de subirse al ring en torno al allanamiento del Tribunal de Cuentas de la Provincia por una causa ligada al PAMI de Río Cuarto, las terminales de Juntos por el Cambio (Frente Cívico y Unión Cívica Radical) ensayan un indisimulable operativo despegue.
Contraataque peronista: del "carancheo" al pedido de informes
Acostumbrado a recibir los embates de una oposición que en las últimas semanas había judicializado y mediatizado con dureza distintas problemáticas provinciales, el bloque oficialista activó el ventilador.
El encargado de corporizar la estocada fue el jefe del bloque de HUxC, Facundo Torres, quien anticipó la presentación de un pedido de informes dirigido tanto a la Justicia Federal como al propio Tribunal de Cuentas. El legislador no ahorró calificativos para apuntar a la doble vara opositora y habló de “carancheo político” de la oposición en el marco del femicidio de Agostina Vega.
“No faltó nada: conferencias de prensa, videos para redes, pedidos de jury y una carrera por llegar primero al micrófono", fustigó Torres. "Sin embargo, cuando la situación involucra al radical Marcos Carasso, el silencio parece imponerse de golpe".
La arremetida del oficialismo busca desarmar el discurso ético de la oposición exigiendo precisiones sobre las funciones y tareas efectivamente desempeñadas por Carasso y Claudio Suchecki dentro del Tribunal de Cuentas, un organismo público sostenido por recursos provinciales que hoy quedó bajo la lupa de la Justicia Federal.
En el ajedrez legislativo, el oficialismo también sumó el auxilio de sus satélites. La legisladora Karina Bruno, exmiembro del PRO y JxC que hoy comanda el monobloque aliado "Bloque Cordobés", fue la más drástica al exigir el apartamiento inmediato de Carasso de su rol institucional.
"Es un funcionario de alto rango de nada menos que el órgano máximo de control de la provincia. Mínimamente no puede estar hoy cumpliendo funciones hasta que la causa judicial avance y se esclarezca la situación", sentenció Bruno, marcando la cancha a sus exsocios de coalición.
Rodrigo de Loredo le tira la pelota a Luis Juez
El impacto de la onda expansiva en el radicalismo no tardó en reactivar las viejas e irresueltas internas de la escudería de la UCR. Carasso, históricamente ligado a la estructura del negrismo y exjefe del partido a nivel provincial, quedó en el centro de un frío y calculado desapego por parte de las filas deloredistas, que vieron la oportunidad perfecta para ajustar viejas cuentas con el sector que lideraba Mario Negri.
El jefe de la bancada de la UCR en la Unicameral, Matías Gvozdenovic, alineado con Rodrigo de Loredo, dejó en claro que el bloque no se inmolará por el exintendente de General Cabrera.
Con una distancia quirúrgica, Gvozdenovic aprovechó para ligar el destino de Carasso directamente a la estructura de Luis Juez: “A Carasso le dio trabajo el Frente Cívico y trabaja para ellos, no sé qué hace y no tengo relación con él".
El propio Rodrigo de Loredo subió la apuesta en declaraciones a la prensa y le tiró la pelota directamente al senador: “Es empleado del Tribunal de Cuentas de Luis Juez que tendrá que explicar las cosas”.
Rodrigo de loredo
Rodrigo de Loredo, candidato a gobernador por la UCR, echó culpas y responsabilidades.
Sobre Carasso, que fue presidente de la UCR, el aspirante a la gobernación por el partido centenario dijo: “No voy a hacer una defensa histórica de dirigentes que son adversarios míos de toda la vida. A mí no me tocó gobernar nunca. No me hago cargo de lo que hayan hecho otros que, además, me han hecho la vida imposible en términos políticos. No acepto la comparación acrítica como si se tratara todo de lo mismo”.
El operativo despegue deloredista dejó en claro que el radicalismo no pagará los platos rotos de un funcionario al que hoy ubican bajo el paraguas exclusivo del esquema de Juez.
Una oposición bajo parálisis analítica
Del otro lado del pasillo parlamentario, la parálisis y la cautela ganan terreno frente al estallido. El Frente Cívico de Juez, presidido por Walter Nostrala en la Unicameral, informó a Letra P que no realizará ningún tipo de presentación institucional en el recinto, una línea de repliegue idéntica a la que adoptó formalmente el bloque radical.
En la misma posición se ubica el libertario de Mejor Futuro, Gregorio Hernández Maqueda.
Por su parte, el PRO que conduce Oscar Agost Carreño, el vecinalismo de Gerardo Grosso y Agustín Spaccesi del Partido Libertario se mantuvieron en modo de consulta interna, analizando la causa y los pasos a seguir con sus respectivos equipos técnicos. La Izquierda adelantó que repudian la situación a través de Noelia Agüero.
Con la principal coalición opositora entre la pausa y el silencio y el deloredismo cobrándose cuentas pendientes con el negrismo mientras arrastra al Frente Cívico al barro, el peronismo cordobés recupera la iniciativa política en la Legislatura.