Las elecciones de abogados al Consejo de la Magistratura de la Nación que se celebraron la semana pasada y terminaron con el triunfo de la Lista 3 - Unidad en Defensa de la Abogacía dejaron señales y actores clave rumbo a los comicios que la abogacía deberá enfrentar el 17 de noviembre próximo para elegir tres representantes al organismo porteño.
La ciudad de Buenos Aires fue un distrito clave en las elecciones del martes último y el desempeño de las fuerzas en pugna a nivel nacional dejó nombres y datos a tener en cuenta para la contienda que viene.
Claves para la Ciudad de Buenos Aires
El peso del armado que encarnó la lista Unidad en Defensa de la Abogacía el 20 de octubre será decisivo en las elecciones de abogados para el Consejo porteño. Pese a que logró el triunfo a nivel nacional y también en el desagregado de los colegios del interior, la Ciudad es el bastión de este espacio.
Desde su conformación en 2022, el espacio de raigambre radical fue consolidando una secuencia de triunfos: llegó al gobierno del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal CPACF, revalidó esa conducción y ahora se impuso en la Ciudad con 48,5% de los votos en las elecciones al Consejo de la Magistratura de la Nación.
En esa construcción, Ricardo Gil Lavedra es un emblema. Su trayectoria como excamarista del Juicio a las Juntas, exministro de Justicia y referente histórico de la abogacía continúa siendo uno de los principales activos de Unidad.
Su respaldo fue decisivo para darle legitimidad institucional y reconocimiento por fuera del núcleo estrictamente electoral a la candidatura de Alberto Biglieri, el ganador de los comicios nacionales del pasado martes.
Al convertirse en el candidato más votado de la elección nacional, Biglieri también será un jugador importante de la contienda que viene, aunque esta vez no integre una boleta. Su perfil combina ejercicio profesional, docencia, gestión institucional y experiencia previa en el Consejo de la Magistratura porteño.
La campaña que encabezó con despliegue territorial, recorridas por distintas provincias y respaldos de colegios, instituciones y referentes políticos y profesionales, que derivó en la victoria del 20 de octubre, seguramente serán un activo del oficialismo porteño de cara al 17 de noviembre.
El arquitecto del triunfo
El jefe de campaña de Biglieri fue Sebastián De Stefano. El secretario general del CPACF fue una de las piezas centrales en el armado político, territorial e institucional de la Lista 3. Ya había cumplido un rol importante este mismo año en la construcción que llevó a Alejandra García a la presidencia del Colegio porteño.
De Stefano se convirtió en uno de los hombres fundamentales para articular dirigentes, colegios y sectores de procedencias muy distintas dentro de la abogacía. Juntar voluntades, ordenar equipos, aceitar estructuras y tejer relaciones fueron su sello.
De perfil históricamente bajo, su nombre comienza a ganar volumen después de dos triunfos electorales importantes en el mismo año y dentro del espacio ya aparece como uno de los nombres con proyección hacia los próximos desafíos institucionales.
Los históricos en la rosca del Consejo de la Magistratura
La elección nacional de los abogados tuvo actores porteños que volverán a jugar en noviembre. Ahora, en la puja por las tres sillas del estamento en el Consejo de la Magistratura capitalino.
La elección del 20 de octubre volvió a mostrar que Daniel Angelici conserva una red importante de relaciones dentro del radicalismo y de la abogacía. Sectores vinculados a su armado acompañaron la construcción de Biglieri y de cara al 17 de noviembre mostrarán su capacidad de incidencia.
En el universo del peronismo, Juan Manuel Olmos será otro de los animadores del armado y de la campaña. La lista que amasó terminó segunda el 20 de octubre a nivel nacional, pero mostró despliegue y capacidad territorial en la Ciudad. En el balance final, mantuvo la representación de su espacio y seguramente buscará repetir en su distrito.
Dentro de ese conglomerado, otro actor histórico cosechó un nuevo fracaso. Jorge Rizzo volvió a quedarse afuera del Consejo de la Magistratura de la Nación. Para alguien que presidió cuatro veces el CPACF y que conserva peso propio dentro de la vida colegial, el organismo nacional sigue siendo una cuenta pendiente difícil de soslayar. Ese nuevo traspié seguramente lo condicione para la pelea porteña.
¿La Libertad Avanza?
La compulsa que viene tendrá el debut de La Libertad Avanza en la arena porteña. En su primera vez a nivel nacional, el resultado fue magro. Su lista, Abogacía por la Libertad, obtuvo apenas 7,6% de los votos y quedó última. Fue la única nómina que no logró ninguna banca.
Hacia adelante, otro dato es revelador: quedó cuarta también en la Ciudad. No consiguió generar identificación entre los abogados ni construir una propuesta competitiva para ese electorado específico. Será un desafío mayúsculo para la boleta que encabeza Diego Carbone meterse en la discusión porteña del sector en las próximas tres semanas.