Carlos Bianco, ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires.
Si Carlos Bianco tomara la determinación de ir por la gobernación de la provincia de Buenos Aires, su mayor activo, la cercanía con Axel Kicillof, funcionaría también como uno de los principales escollos para buscar respaldos a una posible candidatura propia.
El ministro de Gobierno, mano derecha del gobernador y conductor del Clio con el que hizo campaña en 2019, es una de las figuras que suenan para ir por el sillón de Dardo Rocha que Kicillof dejará en 2027 imposibilitado de ir por la reelección. Su figura, sin dudas, representaría la continuidad de la gestión.
Como espada del gobernador, los roces constantes que tuvo durante estos años con diferentes sectores del peronismo ante la incesante interna, especialmente con el kirchnerimo, podrían funcionar como tapón a su candidatura si es que buscaran un acuerdo para evitar la competencia.
La continuidad de la gestión Axel Kicillof
Bianco representaría la continuidad de la gestión que Kicillof llevó adelante en la provincia de Buenos Aires durante dos mandatos. El ministro formó parte desde el primer día de la mesa chica del gobernador, ocupando diversos cargos. Primero como jefe de Gabinete, después como Jefe de Asesores y hoy desde el Ministerio de Gobierno.
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Axel Kicillof y Carlos Bianco.
Además, funciona como el principal vocero de la gestión y la política que lleva adelante el gobernador. No solo suele recorrer medios de comunicación dando entrevistas, sino que además desde el año 2024 comenzó a encabezar todos los lunes conferencias de prensa donde aborda junto a un plantel movible de funcionarios y funcionarias los diferentes temas de gestión, y contesta la consulta de índole más política.
Bianco es Kicillof y si el gobernador lo apoyara o impulsara como sucesor, difícilmente otra figura podría representarlo tan cabalmente.
Con el correr del tiempo Bianco se fue convirtiendo en enemigo íntimo de la agrupación liderada por Máximo Kirchner. Los roces se fueron dando por diferentes situaciones. Por un lado, los choques en las diferentes negociaciones que a lo largo de los años encabezó como enviado del gobernador; por otro, muchas de las declaraciones mediáticas que hizo el ministro.
Una de las frases que provocó mayor malestar en el kirchnerismo fue cuando dijo que en la Legislatura bonaerense los bloques oficialistas deberían acompañar las iniciativas de Kicillof “sin chistar”. La mala relación de la tropa camporista y Bianco no tiene marcha atrás, por lo que difícilmente pueda liderar alguna fórmula de unidad.
Carlos Bianco
No obstante, sus chances se ampliarían en caso de que haya competencia interna, aunque en ese caso debería pulsear la candidatura con otras figuras que acompañan al gobernador, principalmente intendentes, que tienen un poder territorial ya establecido. El bajo nivel de conocimiento, como el de tantas otras figuras, es también algo con lo que debería lidiar.
Decide Axel Kicillof
Pese a que su nombre está en el bolillero, a Bianco no se lo ve lanzado a recorridas de cuasicampaña por la provincia como otros dirigentes, aunque sí lo viene haciendo desde un primer momento como armador del gobernador en el territorio. En ese camino fue que formó el espacio Patria y Futuro para aglutinar distintos sectores que apoyan al gobernador, antes de que se lanzara el Movimiento Derecho al Futuro (MDF).
No manifestó que tuviera la voluntad de ser el sucesor de Kicillof, pero tampoco dio un no rotundo. “Si Axel me propone ser candidato, lo hablaremos”, dijo en una entrevista a Perfil a comienzos de este año. En esa misma nota también dijo que se lo han “planteado varios compañeros”.
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Axel Kicillof y su equipo de gobierno en la marcha de la CGT. Foto: Pilar Camacho.
“Yo lo que siempre digo es que voy a hacer lo que me diga el gobernador. Toda mi historia política está vinculada con Axel y he trabajado todo este tiempo en aquellos desafíos que me planteó el gobernador”, remarcó, para luego agregar: “Si él considera que yo tengo que estar en una tarea más vinculada al trabajo directo con él, en donde él esté en 2027, ahí estaré. Si me plantea otro desafío que tiene que ver más con algo ejecutivo y electivo, lo hablaremos. Mi jefe político es Axel”.