Maximiliano Pullaro tuvo la inauguración que venía esperando. Los Juegos Suramericanos, convertidos desde hace tiempo en uno de los hitos que el gobierno de Santa Fe eligió para mostrar gestión, tuvieron su puesta en escena definitiva en el Monumento a la Bandera. Música, luces y artistas para apuntalar una idea que la Casa Gris viene machacando: el “resurgir” de Rosario.
La política quedó deliberadamente en un segundo plano durante buena parte de la ceremonia, pero dejó algunas señales. El gobernador se encargó de ponerle palabras al concepto que su administración pretende instalar alrededor de los Juegos, hizo subir al escenario a Gisela Scaglia y hasta recibió un reconocimiento de la jefa de La Libertad Avanza en Santa Fe, Romina Diez. Daniel Scioli, en tanto, fue la principal representación del gobierno de Javier Milei.
“Bienvenidos a la ciudad más linda del país, la ciudad que quisieron poner de rodillas y hoy está de pie”, lanzó Pullaro en el tramo más político de su breve discurso. Fue la síntesis de una narrativa que el oficialismo provincial viene construyendo alrededor de Rosario: dejar atrás la ciudad identificada nacionalmente con la violencia y el narcotráfico para exhibir otra postal ante el país y el continente.
La gran vidriera que buscaba Maximiliano Pullaro
No fue una inauguración más para la Casa Gris. Pullaro piensa los Juegos como uno de los grandes hitos de su gestión y como una oportunidad para terminar de consolidar un “cambio de piel” de Rosario. Durante años la seguridad se comió buena parte de la agenda provincial. Ahora el gobernador quiere anexarle obra pública, producción, cultura, deporte y grandes eventos.
Por eso, la magnitud del despliegue no fue casual. El Monumento a la Bandera repleto, las delegaciones internacionales, los artistas y una puesta en escena poco habitual para la provincia buscaron condensar en unas horas una inversión que lleva años y que dejará infraestructura deportiva y urbana cuando termine la competencia.
Pullaro eligió también anclar el mensaje en el escenario. Habló del Monumento renovado y del Paraná “donde sale la producción”, recordó que hubo que esperar 40 años para volver a vivir un acontecimiento de esa magnitud y pidió a quienes llegaron para competir que recorran las tres sedes. “Nos lo merecemos. Conozcan Rosario, Santa Fe, Rafaela. Esta provincia abre los brazos a Argentina y al mundo”, sostuvo.
El mensaje no se quedó únicamente dentro de Unidos. Scioli terminó aportándole a Pullaro una frase casi calcada a la narrativa que pretende instalar la provincia. “Hoy a Rosario la podemos mostrar a la Argentina y al mundo”, sostuvo el funcionario mileísta.
Romina Diez y otra señal de distensión con Unidos
Hubo, además, otro movimiento que políticamente no pasó inadvertido. Romina Diez, jefa de La Libertad Avanza en Santa Fe, celebró la realización de los Juegos y agradeció públicamente a Pullaro por el trabajo realizado para concretarlos. "Más allá de toda diferencia política, ver a Rosario volver a brillar emociona", definió cerrando con un piropo para Pullaro y Javkin: "Cuando las cosas se hacen bien, hay que reconocerlas", sostuvo mencionándolos.
El mensaje cobra mayor dimensión por el contexto. La Libertad Avanza y Unidos se preparan para competir en 2027 y la conducción libertaria viene descartando cualquier posibilidad de un acuerdo electoral con el oficialismo provincial. Sin embargo, en Rosario comenzaron a acumularse algunas fotografías y gestos de convivencia institucional.
Apenas un día antes de la apertura, Diez había participado de la jura de Florentino Malaponte como camarista federal. Allí compartió la primera fila con Pablo Javkin y ambos conversaron durante buena parte de la ceremonia.
No alcanza para hablar de un acercamiento político y mucho menos electoral. Sí empieza a dibujar una convivencia distinta entre dos espacios que, mientras preparan una competencia que promete ser dura en las urnas, encuentran terrenos para mostrarse juntos o reconocerse públicamente.
Los Juegos dejaron uno de ellos. En una ceremonia diseñada por la gestión Pullaro para mostrar su propia obra, la principal referente de Milei en Santa Fe eligió agradecer primero a los propios pero también al oficialismo local.
Gisela Scaglia, la foto política junto a Pullaro
Hacia adentro de Unidos, en cambio, el gesto más fuerte estuvo sobre el escenario. Pullaro decidió que Scaglia lo acompañara en uno de los momentos centrales de la noche. Según pudo saber Letra P, fue una decisión del propio gobernador.
El detalle adquiere otra dimensión en momentos en que empieza a tomar temperatura el armado de 2027. Después de la reforma electoral y las nuevas posibilidades que abre para la conformación de las fórmulas, Scaglia aparece hoy como la principal favorita para volver a ocupar un lugar central en la oferta provincial de Unidos.
No fue solamente la foto sobre el escenario. Durante buena parte del espectáculo, Pullaro y Scaglia siguieron juntos la ceremonia desde el Concejo Municipal. El gobernador salió para pronunciar su discurso y después volvió a mezclarse con el tono festivo de la noche: bailó durante las presentaciones musicales, saludó a los voluntarios y recorrió parte de la organización.
La imagen también encaja con otra estrategia que viene desplegando la Casa Gris. Como viene contando este medio, los Juegos fueron pensados, además, como una plataforma para dar exposición a figuras del oficialismo con 2027 en el horizonte. Dos semanas de competencias, premiaciones e inauguraciones ofrecen pantalla de sobra para que el deporte conviva con la política.
Scioli, Perotti y un palco con mayoría santafesina
La representación nacional terminó siendo bastante más acotada de lo que podía insinuar la previa. Las invitaciones protocolares habían llegado hasta el presidente Javier Milei y también había sido invitado Diego Santilli, pero finalmente Scioli quedó como principal emisario de la Casa Rosada.
El palco tuvo entonces una impronta fundamentalmente santafesina. Allí sobresalieron también los exgobernadores Omar Perotti y Antonio Bonfatti, que se mostraron juntos, además del gobernador entrerriano Rogelio Frigerio, uno de los mandatarios con los que Pullaro viene construyendo un vínculo político estrecho a través de la Región Centro.
Perotti encontró, además, su propia reivindicación. Los Juegos comenzaron a gestarse durante su administración y el exgobernador los definió como una “verdadera política de Estado”: una obra iniciada por un gobierno peronista y ejecutada en su tramo decisivo por otro de distinto signo político.
Después de la ceremonia, las principales autoridades, embajadores e intendentes de las ciudades organizadoras se trasladaron a un cóctel más reservado.
Para Pullaro, sin embargo, la foto principal ya estaba tomada. El Monumento lleno y Rosario en una agenda completamente diferente a aquella que dominaba las noticias nacionales apenas unos años atrás. Esa fue la postal que buscó durante meses. Y la frase elegida para explicarla tampoco dejó demasiado lugar a interpretaciones: la ciudad que “quisieron poner de rodillas”, según el gobernador, ahora debía mostrarse de pie.