El gobierno de Axel Kicillof retomó este jueves la negociación paritaria con los gremios estatales y docentes bonaerenses, que reclaman una recomposición salarial frente a la pérdida de poder adquisitivo, mientras en la Legislatura la oposición exhibe números que muestran la caída de la masa salarial pública en la provincia de Buenos Aires.
La reunión en el Ministerio de Trabajo convocó solo a los gremios estatales -ATE, UPCN y Fegeppba, bajo la Ley 10.430-, mientras que docentes y judiciales todavía esperan que el Ejecutivo les fije fecha propia. A la mesa llegan además conflictos sectoriales abiertos, como los de Opisu, el Ministerio de Infraestructura y las protestas en los organismos de control. Los gremios buscan un aumento para octubre y noviembre, con una cláusula de revisión en diciembre y la posibilidad de que la mejora sea retroactiva a octubre.
Paritarias que saltearon septiembre
La negociación de hoy llega, de hecho, sin margen para septiembre: la liquidación de haberes de este mes ya está cerrada, por lo que cualquier acuerdo que se firme impactará recién en los salarios de octubre.
Gremios estatales y judiciales piden al gobernador bonaerense que reabra las negociaciones salariales
No es la primera vez que ocurre. En junio tampoco hubo aumento -se pagó recién en julio y agosto, con el 7 por ciento escalonado- mientras la Provincia priorizaba otros compromisos de pago. El esquema que empieza a delinearse para el cierre de 2026 repetiría esa dinámica, por lo que trascendió: subas en octubre y noviembre, con diciembre como una instancia aparte.
Los números de Buenos Aires
En lo que va de 2026, los estatales bonaerenses recibieron un aumento de 9 por ciento para el tramo febrero-abril, acordado en marzo, y otro de 7 por ciento para julio-agosto, cerrado en julio, sin recomposición en el medio. Encadenados, ambos tramos arrojan una suba acumulada de 16,6 por ciento, contra una inflación de 21,4 por ciento en el mismo período según el INDEC. La brecha, de casi 5 puntos, implica una pérdida real cercana al 4 por ciento, y es la que gremios y gobierno buscan achicar en esta nueva ronda de negociación.
Un informe del senador provincial Marcelo Daletto sobre la ejecución presupuestaria del primer semestre, con estadística oficial del Ministerio de Economía bonaerense, agrega otro dato: según ese relevamiento, el gasto total en sueldos del Estado provincial cayó 0,8 por ciento en términos reales de forma interanual, mientras que el pago de intereses de la deuda fue el único rubro que creció por encima de la inflación.
El dato que llegó de la Legislatura bonaerense
La brecha se repite en los últimos años de gestión de Kicillof. En 2024 y en 2025, las paritarias bonaerenses no lograron empatarle a la inflación en ninguno de los dos casos: en 2024, cuando el índice de precios trepó 117,8 por ciento según el INDEC, y en 2025, cuando el último acuerdo salarial cerró con una suba acumulada de 25,9 por ciento contra una inflación anual de 31,5 por ciento.
Lo que vuelve especialmente incómoda esta pulseada es que buena parte de los gremios que se sientan hoy a negociar integran la construcción política del propio Kicillof. ATE y los sindicatos docentes del Frente de Unidad Docente Bonaerense pertenecen a las dos CTA, con las que el gobernador ratificó su alianza para enfrentar a Javier Milei, mientras que UPCN está enrolado en la CGT, una de las piezas clave de su proyecto presidencial de cara a 2027.