11|9|2022

La cabañera patricia que se postula en La Rural y rechaza el cupo femenino

11 de septiembre de 2022

11 de septiembre de 2022

Mercedes Lalor integra la fórmula de la oposición a Pino. Ascendencia terrateniente con prédica meritocrática. Pasado y presente. Críticas a Etchevehere.

LA PLATA (Corresponsalía Buenos Aires) De los 14 distritos en los que la Sociedad Rural Argentina (SRA) segmenta su representación territorial en el país, solo dos mujeres figuran como directoras. Una de ellas es María Mercedes Lalor Quirno Costa, quien maneja las riendas del Distrito 2, una de las tres regiones de la provincia de Buenos Aires. Hace más de una década, fue la primera mujer en integrar una comisión directiva en esta entidad que, en más de 150 años de vida, jamás tuvo representación femenina en alguno de los dos casilleros centrales.  

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Como candidata a vice del cordobés Alejandro Ferrero en la opositora lista Unidad y Acción, Lalor busca cortar esa sequía. La hacendada dio cuenta con satisfacción de la particularidad de su postulación, aunque evitó profundizar en las razones por las que durante más de un sesquicentenario no se vio una presidenta ni una vice en La Rural: “Son cosas positivas que se van dando despacio. Bienvenido el cambio. ¿Por qué no se dio antes? No sé”, dijo durante una charla con Letra P, en la que se apuró a considerar que la presencia femenina en cúpulas directivas “no debe ser un cupo, sino por capacidad”.  

 

La lupa que pone Lalor sobre la cucarda del mérito no cuenta en lo sucedido con el rol de la mujer en la institución durante el pasado: “Tenemos que mirar para adelante”, sostuvo y destacó: “La Rural, de las gremiales, debe ser de las que más se ha abierto al ingreso a mujeres y jóvenes”. Así, ubicó en “un cambio de época mundial” la mayor presencia femenina en cargos directivos, pero omitió asociar su caso con las banderas que levanta el movimiento feminista. Más aún, al subrayar su condición de “católica practicante”, aclaró: “No estoy de acuerdo con la interrupción del embarazo”. Y cerró la tranquera al tema: “No tiene nada que ver con lo que vamos a involucrarnos en la lucha gremial”.

 

Portadora por ambas ramas de apellidos tradicionales de la elite terrateniente doméstica, Lalor Quirno Costa integra, vía paterna, la cuarta generación iniciada en el país por su bisabuelo Juan Lalor, un irlandés que, con 21 años, arribó a estos pagos en 1881, durante la primera presidencia del general Julio Argentino Roca y en medio de una masiva inmigración británica atraída por la combinación entre el desarrollo de los ferrocarriles y las exportaciones de materias primas al imperio, fórmula expandida desde el genocidio perpetrado contra los pueblos originarios a punta de Remington en la mal llamada “campaña del desierto”, con Roca al frente. Por la rama materna, la reminiscencia a la etapa roquista es indeleble. El tatarabuelo de Mercedes, Norberto Camilo Quirno Costa, fue vicepresidente de la Nación durante el segundo mandato de Roca (1828-1904).

 

Contador de profesión, el Lalor pionero de este linaje hiberno-argentino no tardó en subirse al tren del agronegocio y ya para 1910 estaba fundando la consignataria de hacienda Casa Lalor, a partir de la cual –a la par de sumar hectáreas y codearse con la crema ruralista– fue tejiendo su fortuna en tiempos de vacas atadas y manteca al techo. En esa empresa fue haciendo base su descendencia, entre ellos uno de sus hijos y abuelo de Mercedes, Eduardo, quien se paró sobre el núcleo del business agroexportador al presidir la Bolsa de Cereales y el Centro de Consignatarios y dirigir el Banco Central y la Bolsa de Comercio.  

 

Lalor junto a su compañero de fórmula, Alejandro Ferrero.

Casa Lalor sigue funcionando al timón de una de las ramas de este árbol patricio iniciado por el inmigrante proveniente de Wicklow, localidad ubicada a orillas del mar de Irlanda, que bautiza una de las cuatro sociedades anónimas comerciales, financieras y agropecuarias que integra la dirigente ruralista junto a su hermano José Antonio (además de Wicklow S.A., la candidata a vice de La Rural figura en el directorio de El Atardecer S.A., Hinojales S.A. y La Distancia S.A.).  

 

La Estancia La Sirena, de Mercedes Lalor, está en General Villegas, distrito del noroeste bonaerense. Emplazada específicamente en cercanías a la Estación Volta, en este establecimiento de 4.000 hectáreas se articula la cría y recría de ganado vacuno con una cabaña de caballos criollos. Además de su paso por la Asociación de Criadores de esa raza ecuestre, Lalor también presidió La Rural villeguense. Con ese plafón, fue ganando casilleros en la SRA, convirtiéndose en 2009 en la primera mujer en integrar el directorio de la entidad.

 

Como parte de Unidad y Acción, esta cabañera se alinea bajo el ala del grueso de los expresidentes de la SRA y en la tranquera opuesta al exministro de Agroindustria macrista Luis Miguel Etchevehere. De hecho, fue una de las integrantes de la comisión directiva que en 2017 votó en contra del bono de $500 mil otorgado al hacendado entrerriano por los “servicios prestados” al frente de la entidad, previo a migrar al gabinete PRO.  

 

Para Lalor, no es adecuado que dirigentes gremiales tengan conexión con sectores políticos, como ocurrió con Etchevehere. “Cuando uno está en un puesto representando a los productores, no debería involucrarse políticamente, debería ser apolítico, para poder hablar con cualquier rama que se presente”, dijo en un contexto donde la lista oficialista borró de su intentona reeleccionaria al director del distrito 9, Manuel García Solá, luego de que éste -en su rol de vicerrector de la universidad chaqueña- aplaudiese de pie a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

 

Sobre sus propuestas para llevar adelante en La Rural, Lalor puso énfasis en el aspecto educativo de la entidad y focalizó en el colegio de Realicó que hace 50 años tiene la institución pero que, advirtió, “la actual dirigencia no quiere ocuparse”. Además, propuso que el edificio porteño que la institución posee sobre la céntrica calle Florida -que hace un siglo la SRA le compró a la familia Peña- se destine a un “museo del campo”, una especie de “centro cultural” que incluya muestras itinerantes. 

 

Subida a uno de los lemas de campaña de su lista, la cabañera pondera como un atributo de Unidad y Acción el hecho de que se trata de un grupo de productores y productoras. E hizo un contrapunto con la actual conducción ruralista: “Hay algunos que no son productores en la comisión directiva. Además, hay otros que son productores pero que tienen ingresos de otra índole. Nosotros vivimos solo de los ingresos del campo”. 

 

Con esa prédica, Lalor cuestionó el perfil de la SRA al mando de Nicolás Pino en su relación con el ejecutivo que conduce Alberto Fernández: “Están yendo a escuchar y prestándose para la foto. No hay una negociación donde se proponga algo desde la entidad y el Gobierno lo tome en cuenta”, acusó. La ruralista villeguense acopla así su mensaje a la prédica dura hacia la administración nacional con la que, de un lado y otro de La Rural, buscan captar al voto antikirchnerista, reservorio significativo en el padrón de esta entidad en la que Lalor, descendiente de un tradicional linaje ruralista, buscará hacer historia con una prédica carente de críticas a la cultura patriarcal, esa que aún encuentra tierra fértil en la patria terrateniente.