04|9|2022

Rumores de gabinete y los cinco puntos: el FdT legislativo, en estado asambleario

26 de julio de 2022

26 de julio de 2022

El oficialismo en Diputados sigue los vaivenes de la crisis. Posibles cambios y el futuro de Massa. Receso en sus provincias, por si hay que apurar el regreso. 

El último almuerzo entre Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner superó algunos límites del secretismo que ambos se autoimpusieron en el primer encuentro. Desde entonces han pasado cuatro citas reservadas. Este domingo, luego de las confirmaciones oficiales sobre la reunión, se dispararon nuevamente versiones que impactaron directamente en el Congreso. Siguen retumbando por el resurgimiento de un nuevo cambio en el gabinete que implique la salida de Sergio Massa de la Cámara de Diputados. El tema es parte del silencioso estado asambleario que se vive dentro de un Parlamento sin actividad formal por el receso invernal

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El escenario político no ha cambiado desde que comenzó la crisis de julio. Las versiones de cambios en el elenco ministerial siguieron a los vaivenes de la interna del oficialismo desde que quedó expuesta a cielo abierto con el portazo virtual de Martín Guzmán. Sigue cargada de intrigas sobre las verdaderas posiciones que tiene cada uno de los socios del Frente de Todos ante la crisis económica. Algunos dirigentes del panperonismo esperan que el Presidente “deje de procastinar” y se decida sobre las medidas que le plantean sus socios desde que la corrida cambiaria comenzó a debilitarlo vorazmente. Sin embargo, entre las tribus que conviven dentro del conglomerado oficialista de la Cámara baja, cada vez resuenan con más fuerza dos interrogantes adicionales: ¿Qué quiere Cristina? y ¿Qué cambios quiere impulsar en el Gabinete?

 

Las vacaciones de invierno no disiparon la inquietud que se respira dentro de cada bloque y mucho menos en el oficialista, donde sus integrantes no iniciaron viajes al exterior para aprovechar el receso. Según pudo saber este portal, las diputadas y diputados del frentetodismo sólo se fueron a sus provincias de origen y están a tiro de un vuelo o viaje en auto para regresar a Buenos Aires si son convocados de urgencia. El dato es revelador. Confirma que desde las entrañas del conglomerado oficialista siguen el pulso de las versiones con una ansiedad directamente proporcional a la dinámica de la crisis. El remolino se incrementó a partir de este sábado. Las fuentes del FdT consultadas por este portal dan por sentado que los cambios en el gabinete no sólo son sólo una idea de Massa: algunos tienen el visto bueno de Cristina, mientras el Presidente estira los plazos de la decisión para evitar que se licúe su poder, aunque no oculta su desconfianza con el tigrense.  

 

En el despacho del titular de la Cámara baja eligieron el silencio ante las consultas de este portal. Se remiten a la foto posterior a la renuncia de Guzmán del 3 de julio, cuando Massa apareció como posible ministro coordinador, o superministro económico, y concluyó ese mismo fin de semana desgastado e hiperexpuesto ante un giro que sólo implicó el reemplazo del exministro por Silvina Batakis. Al cierre de esta nota, la jefa del Palacio de Hacienda estaba en Washington, al frente de una ronda de reuniones que incluyeron a la directora del FMI, Kristalina Georgieva y a David Lipton, influyente asesor de la secretaria del Tesoro, Janet Yellen.

 

Desde que la exministra bonaerense de Daniel Scioli se hizo cargo de la papa caliente que dejó Guzmán, los socios del oficialismo buscan encolumnarse detrás suyo para respaldar su gestión. Así como la bancan, también se preguntan si alcanza con Batakis o si es necesario un giro mayor, como estarían de acuerdo CFK y Massa. Tal como contó este portal, el tigrense impulsó un despliegue hormiga en segundas líneas de la cartera económica. El desembarco más visible fue la designación de Guillermo Michel como titular de la Aduana, pero la escudería del Frente Renovador controla más lugares clave que le permiten a su principal dirigente contar con una incidencia, por ahora desconocida, sobre el diseño de las próximas medidas económicas.

 

En medio de esos movimientos, la semana pasada el clima legislativo se recalentó por las versiones de presuntas exploraciones de diálogo con la oposición. Fueron descartadas por quienes aparecieron como sus impulsores, pero quedó flotando una iniciativa que le endilgan a Massa sobre una agenda de cinco temas para implementar entre el último trimestre de este año y el primero de 2023. Sería una hoja de ruta por fuera de la agenda electoral, pero sus hitos son guardados con celo bajo el silencio que rodea al tigrense, cuyo entorno no negó el enigma de los cinco puntos, pero volvió a blindarse en el mutismo.

 

Los cinco puntos aparecen como los contornos de una exploración con la oposición que, si existe, asoma tortuosa. Este domingo, un día después del almuerzo en Olivos, el bloque del Frente de Todos difundió un comunicado donde planteó su “repudio a las maniobras y expresiones de neto corte golpista que aparecieron en los últimos días”. En el texto advirtieron que “hay una acción sistemática de desestabilización política y económica” y llamaron “a la responsabilidad institucional de la oposición política”. JxC no frenó su embestida pública y sus principales autoridades parlamentarias sólo justifican su virulencia por la interna a cielo abierto del oficialismo.

 

En otras latitudes del panperonismo aseguran que los encuentros entre Presidente y vice son cada vez mejores y que la ebullición en Diputados son el correlato de los cambios que se cocinan. Siempre según esa interpretación, los socios del FdT habrían cruzado desde el 3 de julio un escarpado camino que comenzó con definir las coincidencias para afrontar la crisis. Siguió con los debates sobre cómo plasmarlas en medidas de gestión y ahora transita distintos enfoques respecto al gabinete que las ejecutará, en un momento donde los socios de la coalición no terminan de ponerse de acuerdo sobre los nombres que ocuparían ese futuro organigrama.