07|8|2022

Maia Daer, del apellido de peso al nombre propio en el FdT porteño

06 de junio de 2022

06 de junio de 2022

Con 36 años, la hija de Héctor Daer se abre paso en el Frente de Todos versión Ciudad y pide por Alberto Fernández 2023. El llamado presidencial y Huracán. 

El año pasado, Alberto Fernández llamó a Maia Daer con una propuesta que ella no se esperaba: formar parte de la lista del Frente de Todos en la Ciudad de Buenos Aires, en el cuarto lugar. Fue una oferta a la que la hija del cegetista Héctor Daer, una abogada de 36 años, dijo que sí de inmediato. 

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Así logró una banca en el Parlamento de la Ciudad de Buenos Aires, cuna y bastión del macrismo. Daer lo vivió como el modo de culminar un camino extenso, marcado por una militancia adolescente que arrancó en el centro de estudiantes del Normal Superior N° 8 Julio Argentino Roca, bajo las banderas del Partido Justicialista; y que luego trasladó a la Asociación del Personal Legislativo, el gremio que representa a los trabajadores del Congreso; una silla en la que se sentó por formar parte del personal del Senado.

 

En la Cámara alta se desempeñó como directora de Contaduría. Quienes tomaron contacto con la entonces funcionaria por aquellos años, plena década del 2000, recuerdan que la actual legisladora no esquivaba ningún problema. “Resolvía desde cosas del monotributo de laburantes o se sentaba con compañeros en la computadora para hacer cosas administrativas o legales que tenían que resolver”, señalaron.

 

Su vínculo con Fernández data de aquellos tiempos en los que su impulso militante desembocó en Huracán, club del que es hincha y socia desde que nació, al igual que su padre; y por barrio a la Comuna 4, con una agrupación peronista denominada Un Grito de Corazón. Ese espacio, que hoy tiene alcance nacional, encontró sintonía con el partido ParTE, cuyo referente es el actual presidente del bloque de legisladores del FdT, Claudio Ferreño, íntimo amigo presidencial. 

 

Daer se reconoce como “albertista, cien por cien” y se sube a la consigna Fernández 2023. El motivo que esgrime es contundente: considera que el Presidente "sintetiza lo que requiere la sociedad", tal como le dijo a Letra P. En tren de elogios hacia el primer mandatario, aseguró: “Es un líder, lo veo hace muchos años". "Nosotros venimos de vender limones con Alberto en el desierto donde no había nada, un oasis era estar en comunidad y tratar de seguir debatiendo con lo que nosotros creemos que son nuestros principios”, completó.

 

“Hoy verlo a Alberto presidente y a un montón de compañeros y compañeras que tienen la misma mirada y que van todos para el mismo lado, es natural. Son procesos que por el lugar que ocupa, por la persona que es él, naturalmente se va generando liderazgo”, sostuvo.

 

Sobre la interna que convulsiona al Frente de Todos, la integrante de la Legislatura repite una visión que el mismo Fernández viene esgrimiendo, con la pipa de la paz en la mano: cree que en este momento los sectores que componen la alianza deben gastar energías en preservar la unidad, de cara al crucial 2023, y colocar el foco en "resolver los problemas de la gente”.

 

Por otro lado, Daer celebra que las tensiones entre Fernández y el kirchnerismo no lograron gotear en el ámbito porteño. “Estamos todos unidos, los debates sobre lo que pasa en la superestructura acá quedan aislados”, recita.  

 

Huracán no deja de habitar en su ecosistema. Incluso hoy, Daer mantiene un rol activo en la vida institucional, formando parte de la comisión directiva que conduce David Garzón, asistiendo al área de legales. Para ella, el Globo de Parque Patricios “es familia, sentimiento y el lugar donde se deja todo sin esperar nada a cambio”. Su contexto es por demás complejo: la entidad está atravesada por deudas tras la gestión Alejandro Nadur, con poco margen de resolución en el corto plazo. La legisladora afirma que es una oportunidad de “arremangarse, de estar a disposición, colaborando con el departamento legal para batallar con los problemas típicos de los clubes del fútbol argentino”.

 

En un ámbito particular como la política y el fútbol, la diputada está convencida de que el apellido le abrió puertas pero también le cerró oportunidades, con "cierto prejuicio" por ser la hija del lìder de la central obrera más importante del país. Al día de hoy, siente que tuvo que demostrar que se ganó un lugar "por mérito propio y más siendo mujer".