ELECCIONES 2023

Perotti - Lewandowski: se necesitan; ¿se quieren?

El gobernador y el senador líder en encuestas no paran de tensar. ¿Competirán por caminos separados o habrá unidad a la fuerza?

ROSARIO (Corresponsalía Santa Fe) El gobernador Omar Perotti y el senador Marcelo Lewandowski podrían ser grandes socios políticos. Uno maneja la botonera de la tercera provincia del país y el otro rankea primero en la grilla del PJ para las elecciones de 2023, pero no. Ambos prefieren construir por caminos separados y, en el último tiempo, el legislador le mostró las garras al rafaelino. ¿Resultado? Un vínculo cada vez más dañado.

 

Perotti tiene un plan para Lewandowski. Como no le ve uña de guitarrero para jugar por la gobernación, entiende que el mejor lugar para el periodista es la intendencia de Rosario. Eso no significaría, no obstante, que el rafaelino vaya a apadrinarlo. En su escala, cotizan primero el concejal Lisandro Cavatorta y el secretario de Turismo Alejandro Grandinetti. Ellos sí son fieles perottistas y Lewandowski no es ni quiere serlo.

 

Lewandowski tiene un plan para Perotti. Que lo acompañe, que lo secunde en un hipotético plan provincial, que entregue todas las llaves del aparato en pos de la victoria peronista. Que el gobernador se someta a sus intereses y entienda que hay que apostar todas las fichas al supuesto único posible ganador.

 

Ni una ni otra cosa pasará. Ambos planes no madurarán porque la relación entre los dos está bien dañada. La decisión del senador departamental Miguel Rabbia, delfín del periodista, de romper con el perottismo es el corolario para una reunión sin resultados que mantuvieron Perotti y Lewandowski. El gobernador le dijo lo mismo que a todos y todas las suyas que quieren jugar: “Caminá”. El hincha de Central Córdoba quiere caminar, pero no de la mano de.

 

Cada vez que Rabbia llame la atención de ahora en más hay que entender que el que habla es Lewandowski. El gobernador logró la aprobación de 78 de los 82 pliegos y cargos judiciales que propuso. Cantó victoria, pero Rabbia le rechazó todos menos uno y le remarcó que el proceso traía “sospechas de irregularidades”. “Los santafesinos merecemos mayor calidad institucional”, cerró Marcelo. Miguel, perdón.

 

Con limitaciones de armado y estructura, Lewandowski da pocas señales. Hace dos semanas paseó por el norte de la provincia, donde confió que tiene ganas de competir por la Casa Gris. Cuenta con un atributo mayúsculo, es casi absolutamente conocido en la ciudad más grande de la provincia. Como dice un norteño: “Para instalar un candidato en Rosario necesitás diez años y en el centro norte te alcanza con dos asados”.

 

Lewandowski no quiere que lo lleven a raya. Mejor dicho: no quiere que Perotti lo lleve a la raya. Por eso rompe y se aleja, pero es pronto para juzgar definiciones. Los acuerdos electorales se cuecen sobre la hora de los cierres de listas.

 

Por el momento, Perotti hace y deja correr al diputado Roberto Mirabella, mientras que sus segundas líneas mueven el nombre de la ministra de Salud Sonia Martorano. Lo del animador Alejandro Fantino por ahora es solo ruido. Nadie puede inmolarse, de todos modos. Llegado el caso, el gobernador y el senador tendrán que dirimir su futuro. Juntos serán potencia, separados incendiarán la interna del peronismo santafesino.

 

Maximiliano Pullaro se encamina a renovar el vínculo con el Nuevo Banco de Santa Fe.
Marcelo Lewandowski, senador por la provincia de Santa Fe y ex candidato a gobernador por el peronismo.

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