22|10|2021

Los dos modelos de país, en el cierre sin mística de una campaña atípica

09 de septiembre de 2021

09 de septiembre de 2021

AF y CFK, solistas largueros en un Tecnópolis frío y sin liturgia peronista. Polarización con JxC y elogio de la unidad. Temor a la apatía a la hora de votar.

Lejos del calor de la militancia, sin épica, cantos ni emociones. Con la unidad como principal capital y bandera, el Frente de Todos le puso fin en Tecnópolis a una campaña atípica, condicionada por los protocolos que impuso la pandemia y el descontento que atraviesa a la sociedad, a un año y medio de la llegada del virus.

 

La recuperación económica, el empleo y la existencia de “dos modelos de país” fueron los principales ejes del oficialismo en el acto que tuvo a Cristina Fernández de Kirchner y a Alberto Fernández como figuras centrales y oradores, en un microestadio semivacío, con presencias limitadas y distanciamiento.

 

Hasta el clima conspiró contra el cierre de una campaña plagada de sinsabores. El acto de cierre, proyectado inicialmente para celebrarse en el Estadio Único Diego Armando Maradona, de La Plata, debió ser trasladado a Tecnópolis por el pronóstico de lluvia. Bajo techo, se redujo la cantidad de invitaciones. La lista original, con el acto al aire libre, contemplaba 1.500 personas, que pasaron a ser mil a partir del traslado al predio de Vicente López. El estadio tiene capacidad para unas 11 mil personas.

 

Precandidatos y precandidatas, autoridades provinciales e integrantes del Gabinete llegaron a Tecnópolis con instrucciones precisas de respetar distancias y protocolos. Afuera quedaron equipos asesores y de prensa oficiales, que rebotaron en la entrada por orden expresa de Presidencia, que se propuso hacer cumplir las indicaciones sanitarias a rajatabla. La militancia que se acercó a Vicente López también vio el acto desde lejos.

 

El resultado fue un acto prolijo y sin sobresaltos, que le puso el broche final a una campaña compleja, que comenzó con el oficialismo ordenado y subido a la épica de la recuperación, se desordenó tras el affaire del cumpleaños en Olivos y volvió a encarrilarse sobre el final, con un discurso que volvió a exacerbar las diferencias con el macrismo a partir de la contraposición de dos modelos diferentes de país. Un reflejo de la campaña que pudo ser. "Dijimos el año pasado que llegábamos con unidad, vacunas y recuperación económica y lo conseguimos", apuntaron en la Casa Rosada. 

 

“Es raro, pero es un acto hacia la normalidad”, dijeron en el entorno del Presidente, que buscó transmitir la sensación de que se avecina el fin de la pandemia. Fue Fernández el encargado de ponerle el broche final al acto con un mensaje dirigido a la ciudadanía, pero también al electorado propio. “Les pido que estemos todos más convencidos que nunca. La historia nos sometió al peor de los exámenes, vamos a superarlo con el apoyo de nuestro pueblo. Que no nos convenzan del derrotismo que quieren imponernos. Somos un país y una sociedad maravillosa, se ha levantado una y mil veces, pongámonos de pie para vivir la vida que queremos”, dijo el primer mandatario.

 

Fernández llegó a Tecnópolis apenas pasadas las 14, la hora prevista para el comienzo del acto, acompañado por sus colaboradores de mayor confianza, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, y el vocero Juan Pablo Biondi, con quienes también compartió el almuerzo en Olivos. Una nueva señal de clausura del debate sobre su entorno que volvió a agitarse en las últimas semanas. Cristina había llegado pocos minutos antes, tal como habían acordado.

 

Antes del comienzo del acto, el Presidente, la vice, Máximo Kirchner, Sergio Massa, el ministro del Interior, Eduardo de Pedro, el gobernador Axel Kicillof y la precandidata a diputada Victoria Tolosa Paz, conversaron al costado del escenario y elogiaron el cierre de la campaña bonaerense, que se celebró el miércoles, en tríplex, en Mar del Plata, Bahía Blanca y Junín. Cristina no fue parte. 

 

El clima fue distendido, arriba y abajo del escenario. En el Frente de Todos están convencidos de que el domingo el oficialismo se alzará con un triunfo “por primera vez en 16 años” en una legislativa en la provincia de Buenos Aires “pese a la pandemia”. Después, vendrá el tiempo de los debates internos y, en todo caso, de la capitalización del posible éxito. La foto del FdT como "un equipo", unido pese a los sobresaltos, es la carta más valiosa que tiene el Gobierno, dicen en el gabinete. 

 

CFK puso sobre la mesa nuevamente las discusiones que vendrán en torno al crecimiento y anticipó la convocatoria a la oposición para debatir “de cara a la sociedad”. “Esto más que cierre de campaña tiene que ser una apertura de debates. El lunes espero que podamos discutir un país sin agravios. Los argentinos y argentinas necesitan mucha responsabilidad institucional, pero no solamente de los que gobiernan: de la oposición, de los medios de comunicación, de los sindicatos, de los empresarios. Esto es lo que se viene y esta es la discusión que estamos dispuestos a dar de cara a la gente, de cara a la historia, y de cara a nuestras ideas, de las cuales estamos muy pero muy orgullosos", dijo la vicepresidenta.

 

El discurso de Cristina se extendió durante casi una hora. Sobre el escenario de Tecnópolis la escucharon el Presidente, Kicillof, Massa, Kirchner, Tolosa Paz, los candidatos Leandro Santoro, Carlos Caserio, Carlos Espínola, la gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner, y los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca), Jorge  Capitanich (Chaco), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Sergio Uñac (San Juan), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y Gildo Insfrán (Formosa). De fondo, de manera virtual, acompañó el resto de los mandatarios provinciales, candidatos y candidatas. 

 

Cristina repartió duras críticas a la oposición y elogió varias medidas de Fernández durante la pandemia. Se cargó el trabajo de las críticas y le dejó el Presidente el lugar para hablar del futuro, hizo guiños a candidatos y candidatas y defendió al Gobierno. Las palabras de la vicepresidenta, su registro y tono fueron celebrados en el gabinete albertista.  Sobre el final, encendió los aplausos de pie. 

 

Después le tocó el turno a Fernández, que ocupó un tiempo más breve. El Presidente trabajó en su discurso personalmente, con algunos aportes del titular del programa Argentina Futura, Alejandro Grimson; el asesor Ricardo Forster y Cafiero, con quien terminó de repasar algunas líneas por la mañana en Olivos. Fernández defendió la gestión del Gobierno, renovó la promesa de “convertir los planes sociales en empleo” y les habló especialmente a los jóvenes, a los que votaron al FdT en 2019 “y hoy dudan”.

 

Con todo, el acto reflejó el clima de “apatía” que el Gobierno viene percibiendo en la sociedad, desconectada del proceso electoral, golpeada por la pandemia y la crisis económica. El Presidente lo vivió personalmente el último fin de semana, en una visita que hizo a Hurlingham acompañado por el ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta. El intendente en uso de licencia usó la palabra “apatía” cuando comentó la visita con sus colaboradores. Es el pulso del que hace tiempo vienen tomando nota los referentes territoriales. En el Gobierno advierten que eso se puede traducir en una baja participación electoral el próximo domingo, un fenómeno que ya se vio en las elecciones provinciales que se celebraron este año.