30|4|2022

¿Arranca o no arranca? La reactivación prometida, vista del otro lado del mostrador

24 de septiembre de 2021

24 de septiembre de 2021

En PBA, cámaras piden shock productivo. Más parques industriales. Guiño pyme a Insaurralde. Turismo herido. Campo atento a lo nacional, con lupa en la Fiscal.

A la par de los cambios de gabinete y anuncios de salida de la pandemia, la “reactivación económica” es uno de los ejes retóricos centrales de la campaña de la coalición gobernante rumbo a las elecciones generales del 14 de noviembre. En terreno bonaerense, el grueso de las cámaras empresarias considera que, para poner en marcha el tejido productivo severamente dañado por la crisis pandémica, es necesario un abordaje integral mediante un programa que contemple las demandas de cada sector en particular, desde la radicación de parques industriales en el interior bonaerense, pasando por herramientas de fomento a la exportación de economías regionales y beneficios crediticios para pymes, hasta la “revisión o quita” de algunos tributos para el campo y “alivio fiscal” para el sector hotelero.

 

El flamante jefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde, ya cosechó guiños del sector pyme. “Estamos contentos con la incorporación de un intendente que ha trabajado en forma conjunta con las cámaras empresariales. Conoce la importancia de la articulación con los sectores productivos y gremiales”, señaló a Letra P el titular de la Confederación Económica (Cepba), Guillermo Siro.

 

Insaurralde mantiene una relación fluida con la Cámara de Comercio lomense dirigida por Camilo Kahale, quien también es vice de CAME y titular de la Federación Económica de la provincia de Buenos Aires (FEBA). El dirigente destacó la buena relación que mantienen con el intendente de Lomas de Zamora en uso de licencia y mencionó que en el distrito consiguieron beneficios para los comerciantes; “hay una buena interacción público-privado. Martín sabe que son las pymes las que van a sacar adelante el país. Estamos entusiasmados”, enfatizó Kahale a Letra P.

 

Por lo pronto, en FEBA tienen previsto una reunión la próxima semana con la flamante ministra de Gobierno, Cristina Álvarez Rodríguez, también muy cercana a la entidad. Kahale detalló que a los nuevos ministros les marcarán la necesidad de que la Provincia genere “herramientas no solo para subsistir sino para crecer”. Lo mismo pidió para las economías regionales bonaerenses, al fin de que puedan ser “competitivas y puedan exportar”.

 

El titular de FEBA resaltó “el diálogo abierto” que propone la Provincia con las cámaras productivas que suelen articular en bloque (FEBA, Cepba, Uipba, Adiba y Carbap) y, para lo que viene, pidió que el Ejecutivo plasme las herramientas para reactivar el mercado interno y promocionar parques industriales, aspectos que –afirma– forman parte de propuestas que la entidad entregó a Kicillof en tiempos de campaña 2019 pero que “la pandemia frenó”.

 

Una de las variables que las cámaras productivas bonaerenses tienen en la mira para impulsar es la radicación de la producción donde está la materia prima o su mercado, con la meta de “abrir el conurbano”, generando productividad en las economías regionales. “La creación de parques industriales es una de las políticas a incentivar”, subrayó Siro, quien pidió, además, promover el puerto y la zona franca de La Plata, como así también la unión de empresas por sector y región, de manera de promover la especialización en trabajo conjunto con universidades para formar profesionales.

 

Por otro lado, en el sector productivo bonaerense reclamaron la aplicación de programas que apuntalen no solo a las empresas que lograron sobrevivir a la pandemia, sino a quienes buscan reabrir sus puertas y no pueden acceder a créditos a tasas subsidiadas. “Las líneas de crédito para capital de trabajo hoy no se toman porque los bancos se la dan solo a los que demuestran que no necesitan plata”, se quejó Siro, a la par que estimó: “Todo proceso de recuperación del aparato productivo es a mediano y largo plazo. Los resultados no se van a ver en el corto plazo”. En ese marco, sostuvo que algunas cámaras empezaron  a trabajar un programa productivo “para los próximos diez años” para poner a disposición del Gobierno.

 

Campo y turismo

En el sector agropecuario, la mirada se enfoca más a la incidencia que tiene en la actividad las medidas emanadas desde la Nación. En ese sentido, el titular de Carbap, Horacio Salaverri, señaló a Letra P que el flamante ministro del área, Julián Domínguez, “tiene una experiencia administrativa del manejo del Ministerio, conoce las entidades y siempre tuvo una postura de puertas abiertas y diálogo”.

 

Más allá de esto, recalcó: “Los pingos se ven en la cancha. Si no hay un cambio de óptica por parte del Gobierno en la relación con el sector, el cambio solo de caras no va a lograr nada”. Así, el dirigente ruralista clamó por un Ministerio “con una autonomía muy distinta a la que tuvo hasta ahora”, donde –enfatizó– el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, “impusieron cosas en las que el ministro Basterra no dijo nada”. Como prueba inmediata de un cambio del estado de cosas, Salaverri enfoca en cómo se posicionará el nuevo ministro frente al tope a las exportaciones de carne.

 

Sobre la agenda provincial, el titular de Carbap recalcó que están entrando en la discusión de cara a la ley fiscal 2022, donde “quedaron muchas cosas en el tintero el año pasado”. Pide modificar los montos máximos para no quedar alcanzados en Ingresos Brutos: “Tenemos un diferencial muy amplio con respecto a la industria. Nosotros quedamos en 10.8 millones y la industria en 70 millones”. También critica los tributos como el Inmobiliario Complementario y la Transmisión Gratuita de Bienes, los cuales, sostuvo, “deberían ser derogados o modificados”.

 

Por otra parte, un sector que se vio duramente castigado por la pandemia ha sido el turístico. El presidente de la Asociación Empresaria Hotelero-Gastronómica (AEGH) de Mar del Plata, Jesús Osorno, aseveró que “las perspectivas de cara a la temporada son buenas” pero prefiere mantener cautela frente a cómo puede evolucionar la variante delta de coronavirus.  Afirmó que el sector “llega muy herido” a la temporada 2022, “con 300 hoteles cerrados”.

 

En ese aspecto, resaltó que programas como el Previaje “ayuda pero es una curita en medio de una operación, porque –dijo– nueve meses cerrados y una mala temporada no lo arreglás con un previaje, necesitamos un año y medio para levantarnos y no sé cuántos abrirán de los que están cerrados. Tuvimos los ATP del año pasado y los Repro, después nada más. Hay algunos créditos blandos”. Así, reclamó a la Provincia y la Nación “medidas de alivio fiscal” concretas para el sector, ya que “la exención de Ingresos Brutos nos pareció una tomada de pelo ya que no tuvimos ingresos”.