26|6|2022

El ala dura del agro presiona para romper el diálogo con el Gobierno

26 de abril de 2021

26 de abril de 2021

Los autoconvocados maldicen al Ejecutivo, reniegan de la Mesa de Enlace y desdeñan al Consejo Agroindustrial. Perfil del ruralismo gurka con la soja a u$s565.

"La comisión de enlace de entidades agropecuarias (Mesa de Enlace) hace gala de la inoperancia e inutilidad de siempre, salvo honrosas excepciones. Sus integrantes parecen defender muchas veces las medidas de este gobierno de cleptómanos y muy lejos están de defender a los productores agropecuarios". Estas dos oraciones del último comunicado de los productores agropecuarios autoconvocados resumen la postura del movimiento cada vez más divorciado de la dirigencia rural tradicional, a la que le marca la cancha de la administración del conflicto crónico con el kirchnerismo, en un escenario con la soja rompiendo la barrera de los 560 dólares la tonelada como no ocurría desde 2014.

 

La Asociación Argentina de Productores Autoconvocados (AAPA) canaliza las voces más radicalizadas de la protesta agraria. Sus integrantes son los primeros en querer ir a las rutas cuando el conflicto escala, como sucedió a comienzos de 2021 con el cierre sorpresivo de las exportaciones de maíz. Empujan a la Mesa de Enlace, que intenta equilibrar entre la manifestación del descontento y la negociación con el Gobierno. Y desinflan al Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), el grupo de entidades agroindustriales que intentó alzarse como voz negociadora para dejar atrás la batalla rural.

 

La página de Facebook de AAPA muestra comunicados, videos de Tik Tok que caricaturizan a "papá Estado", en contraposición al productor que se embarra, y fragmentos de asambleas en las que sus integrantes arengan a sus pares. Tenía, este lunes, 1154 seguidores, pero el nervio de AAPA es el chat de Whatsapp. Ahí se debaten y redactan los comunicados. "Dialogar con fanáticos es muy difícil", se lee en el último texto, publicado este fin de semana en rechazo a los mayores controles a las exportaciones de carne y las amenazas de la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, de subir las retenciones para tratar de frenar los precios internos.

 

En uno de esos videos asamblearios se ve a Hugo Biga, un productor de 63 años de Marcos Juárez, Córdoba, pedir una actualización del impuesto a las Ganancias por inflación, la eliminación de los derechos de exportación y la "intangibilidad de los fondos de la Anses". "Es dinero de los abuelos; ya se robaron las AFJP", le dice a Letra P. Los autoconvocados funcionan de manera horizontal, cuenta Biga. "Armamos un grupo de Whatsapp. Esto empezó hace un año, en marzo de 2020, en San Nicolás. Ahí se produjo el divorcio con la Mesa de Enlace, luego de vino la frialdad y la ambigüedad de la mesa, que quiere quedar bien con dios y el diablo y es imposible", sostiene. En San Nicolás, fue la última edición presencial de Expoagro y en las rutas, los productores propusieron endurecer la relación con el Gobierno que, recién asumido, aumentaba retenciones.

 

Biga cuenta que ese divorcio terminó de concretarse con la conformación del Consejo Agroindustrial. "Hemos tenido mucho contacto con la Mesa de Enlace hasta lo del Consejo Agroindustrial, luego no", relata. Desde Tucumán, Gonzalo Blasco, de 43 años, agrega: "El Consejo Agroindustrial es un desastre; el Gobierno ha creado su propia mesa de enlace kirchnerista, con dirigentes que buscan beneficiar al sector industrial con el diferencial de retenciones". La Sociedad Rural es la única de las integrantes de la Mesa de Enlace que no se acopló al CAA. Entidades del Consejo que agrupan a los exportadores también rechazaron el mayor intervencionismo del Estado. Según Carlos Achetoni, presidente de la Federación Agraria (FAA) que participa de esas reuniones, "las medidas van en sentido contrario del espíritu del Consejo".

 

Blasco y otros productores del NEA y NOA fueron los que impulsan con más énfasis los comunicados y las acciones más duras, dice Biga. Blasco lo justifica: "Los más afectados somos los que estamos más lejos de los puertos y que contamos con menos infraestructura; en el NEA y el NOA siempre se agrava la situación". En Tucumán hay unos 100 productores autoconvocados que conformaron la Asociación de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte (Apronor), sin vínculos con ninguna de las cuatro grandes entidades nacionales.

 

El discurso de los autoconvocados tiene similitudes con las expresiones del ala dura de Juntos por el Cambio. "El campo demostró que cuando le sacaron un poco la pata de encima, devolvió con creces, con producción. Entre 2015 y 2019, la producción pasó de 100 a 140 millones de toneladas, en 2019 hubo 1,5 millón de camiones", dice Biga. "Con U$S180.000 millones de derechos de exportación hubo multiplicación de pobres. A los pobres no se los defiende emitiendo", considera, y se opone a la política social del Gobierno: "Hoy un plan es mayor que un salario y por no hacer nada", afirma, aunque el salario mínimo sea de $20.587,50 y los planes Potenciar Trabajo paguen a cambio de una contraprestación medio haber mínimo. Así y todo, le pega al ministro de Economía de Mauricio Macri. "En 2018 vuelven las retenciones en el año de la peor sequía. (Nicolás) Dujovne fue un caradura", sostiene.

 

Mientras entidades de la Mesa de Enlace se declaran en alerta, los autoconvocados presionan: "Sin diálogo posible cuando el interlocutor es taimado y mentiroso. Nos están obligando a organizarnos y a responder con una magnitud equivalente", advierte el último comunicado. En plena cosecha gruesa y con la soja en precios máximos en siete años, las medidas de fuerza se advierten pero no se concretan. Si el Banco Central espera un ingreso extra de divisas de entre 10 y 11 mil millones de dólares, los ruralistas lo ponen en duda. "El productor va a desprenderse si tiene un negocio puntual calzado; no se va a querer quedar en pesos", dice Achetoni, de Federación Agraria. "El productor, en este contexto, no puede liquidar; va a pagar las cuentas, pero ¿cómo te quedás calzado en un país inflacionario?", coincide Biga. Blasco cree que se aprovecharán oportunidades: "Con estos precios, mucha gente va a aprovechar y liquidar para pagar compromisos, hacer arreglos pequeños, pero es muy difícil saber qué pasará".