02|12|2022

Cruje la grieta en el gremio docente tras la paritaria con Perotti

26 de marzo de 2021

26 de marzo de 2021

La histórica sindicalista Sonia Alesso no puede dominar Rosario. Pasos en falso reavivaron una interna con dirigentes del sur. 

El pizarrón se agrieta en Santa Fe y las tizas de Sonia Alesso, la secretaria general de la Asociación de Magisterio de Santa Fe (AMSAFE), el gremio de los docentes públicos de la provincia, perdieron color en esta última negociación paritaria. La dirigente gremial quedó en offside cuando dio el visto bueno en la pública a la oferta salarial del gobierno de Omar Perotti y luego las bases la rechazaron en las asambleas.

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La desconexión entre la cúpula y las bases desnudó un conflicto interno efervescente. A pesar de los paros, los dardos públicos hacia el gobierno provincial y la posterior aceptación de las bases a la segunda oferta, Alesso absorbió un duro golpe.

 

Para desmenuzar el conflicto, hay que entender que el mapa docente en la bota está fragmentado. A nivel provincial, comanda el sindicato el “Frente Trabajadorxs de la Educación”, liderado por Alesso y que en las elecciones de 2019 obtuvo la reelección con cerca del 65% de los votos. Pero en la departamental de Rosario, distrito de suma importancia por la gran cantidad de afiliados y afiliadas, está al mando como delegado Gustavo Terés, del “Frente 4 de abril”, una agrupación de corte más de izquierda.

 

Alesso tiene bajo control casi toda la provincia santafesina, pero no Rosario. En este caso, el distrito del sur fue el eslabón suelto que no le permitió cerrar el acuerdo paritario en la primera propuesta. Lo ocurrido golpeó públicamente y políticamente a la histórica dirigente de la educación.

 

La departamental Rosario nacionaliza el conflicto y pega: un alto dirigente del Frente 4 de abril le aseguró a Letra P que no le sorprendió la actitud de la conducción ya que la Comisión Directiva está “relacionada con CTERA y Alberto Fernández”, y que le habían prometido al ministro de Educación, Nicolás Trotta, un comienzo de clases sin paros en todo el país. “La secretaria general de CTERA no pudo garantizar el inicio en su propio distrito”, chicaneó.

 

También le reprocharon que no se leyó el enojo de las bases por lo ocurrido durante el 2020 y que, al igual que ATE y UPCN, la Comisión Directiva comandada por Alesso hace un “sindicalismo de Estado, que está más acostumbrado a moverse en los pasillos ministeriales que en las asambleas docentes y en las movilizaciones”. La conducción provincial y el entorno de Alesso prefirieron guardar silencio.

 

Provincia fragmentada

Una fotografía que muestra la división del centro y resto de la provincia con Rosario, es la votación de las últimas asambleas sobre las propuestas paritarias que realizó el gobierno de Perotti. En la primera oferta que consistía, entre otras cosas, en un aumento salarial del 35% en tres tramos (18% en marzo, 8% en julio y 9% en septiembre) el rechazo a nivel provincial fue por más de mil votos, pero en La Capital, distrito donde se encuentra la ciudad de Santa Fe y donde domina Alesso, el voto por la aprobación fue amplio.

 

Luego de dos jornadas de paros, con críticas por parte de Alesso al gobierno provincial, y con una nueva oferta (mejoras en las condiciones laborales y adelantar el aumento de julio a junio para que impacte en el aguinaldo) la asamblea de AMSAFE terminó aceptando con un 60% de votos la propuesta. Pero, a pesar del aval provincial, en Rosario la oferta fue rechazada.

 

Lo ocurrido vislumbra un conflicto interno que pone la mira en los próximos encuentros paritarios y en la elección del gremio que se realizará el 2022. En el oficialismo sindical saben que en las últimas semanas los hechos le jugaron una mala pasada, pero aún siguen teniendo un fuerte poder. Desde Rosario ven en esta escalada una hendija posible para poder llegar a posicionarse mejor en los comicios, aunque son cautos ya que creen, según le dijeron a Letra P, que “los planes de lucha no determinan la dinámica de las elecciones porque tienen otra lógica”.