TRANSPORTE

Guerrera unplugged: dio de baja la electrificación del San Martín

El BID cortó el financiamiento y el ministro volteó las obras en el tren que une Retiro y Pilar. Promesa de nueva licitación. Compra de coches rusos, en duda.

De manera sorpresiva y a contramano de los recientes anuncios oficiales que daban cuenta de una inminente adjudicación, el ministerio de Transporte que comanda el massista Alexis Guerrera dio de baja las obras de electrificación del ferrocarril San Martín que une Retiro con Pilar. La anulación del proceso licitatorio se concretó por medio de la resolución 490 que se publicó este jueves en el Boletín Oficial, en la cual se dispuso la elaboración de un futuro proyecto para la concreción de las obras bajo las nuevas pautas establecidas por el BID.

 

Valuado en 520 millones de dólares y financiado en casi un 80% por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el proceso licitatorio para electrificar los trenes metropolitanos del San Martín había arrancado en 2017 bajo la batuta del ministro de Transporte de la gestión macrista, Guillermo Dietrich.

 

Un año después, cinco consorcios presentaron ofertas para quedarse con el contrato de modernización ferroviaria bajo la modalidad “llave en mano”. El paquete de obras en juego contemplaba la transformación de la línea diesel en eléctrica, la construcción de una subestación de alimentación eléctrica en William Morris, la edificación de un depósito y taller de mantenimiento para los trenes en Alianza, la renovación de las vías y la instalación de nuevos sistemas de señalamiento y comunicaciones.

 

La disputa por la electrificación del San Martín había quedado planteada entre cinco grupos: Supercemento-China Railway International Group (CRIG)-China Railway Signal and Communication (CRSC); la UTE China Railway Construction Corporation (CRCC)-Chediack-Eleprint-Ocsa; la sociedad Dycasa–Astaldi; el trío Roggio-Siemens-Emepa y la dupla Sacde-Alstom.

 

Tras la apertura de los sobres, la licitación quedó congelada por los problemas económicos registrados en el país y las dudas planteadas en el seno del BID por la posible adjudicación de las obras a empresas chinas.

 

Desde 2019 hasta ahora, se registraron varias promesas oficiales de reactivación del proyecto que no se cumplieron. En abril de este año, la comisión evaluadora de las ofertas elevó un informe donde recomendó la adjudicación de las obras al consorcio integrado por la constructora local Supercemento y las empresas chinas CRIG y CRSC. Dos meses después, el BID solicitó una serie de explicaciones sobre los informes y documentaciones que habían presentado Supercemento y los grupos chinos ante los pedidos de aclaraciones que efectuaron los funcionarios encargados de evaluar las ofertas.

 

Tras recibir la información y los datos requeridos, los técnicos del BID respondieron en agosto que no habían podido emitir su aprobación a la propuesta de adjudicación y que, por el largo tiempo transcurrido desde la licitación de 2017, la “elegibilidad del financiamiento se había visto comprometida por la aparición de varios “riesgos sustanciales desde el punto de vista técnico y de costos del proyecto”.

 

En la nota enviada al Gobierno, las autoridades del BID recomendaron iniciar un nuevo proceso licitatorio “tomando como modelo el esquema de ejecución y estrategia de contratación utilizado en el proyecto de mejora integral del ramal Constitución- La Plata del ferrocarril Roca” que se financia actualmente con un préstamo de dicho banco. Ante ese planteo y la caída del financiamiento del BID, la cartera de Transporte resolvió dejar sin efecto la licitación que estaba en curso para la electrificación del San Martín. De esta manera la modernización de la línea San Martín suma un nuevo traspié que implicará entre uno y dos años más de espera hasta que se vuelva a llamar a licitación.

 

"Esta decisión conjunta con la entidad crediticia internacional se basa en la necesidad de actualizar la tecnología aplicada en los sistemas de comunicación, catenarias y señalamiento, entre otras tareas, dado que el proyecto fue elaborado hace casi 6 años, lo que podría implicar además riesgos de mercado en un contexto de pandemia", explicó el ministerio en un comunicado.

 

Trenes rusos en la mira

La decisión de dar marcha atrás con la adjudicación de las obras obligará ahora al área de Transporte a replantear la compra de los nuevos trenes eléctricos para el San Martín que estaba a punto de definir con el grupo ruso Transmashholding (TMH).

 

Se trata de un contrato por 865 millones de dólares que contempla la adquisición de 70 formaciones eléctricas de ocho coches cada una y cuya mayor parte estaba destinada para los servicios de la línea San Martín.

 

Si no consigue reprogramar las entregas para los próximos años, la cartera de Guerrera también tendría que dar de baja la compra de esos trenes que estaba financiada con un crédito del Eximbank de Rusia a 108 meses de plazo y un período de gracia de cuatro años.

 

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