07|1|2022

Cepo, torniquete y tarjetazo: rige un nuevo dique a la salida de divisas

25 de noviembre de 2021

25 de noviembre de 2021

Desde este viernes, las tarjetas no pueden financiar pasajes al exterior y otros servicios turísticos, según una disposición del Banco Central.

Del primer cepo aplicado por el gobierno kirchnerista en octubre de 2011 al supercepo dispuesto por Mauricio Macri en su salida tumultuosa de la Casa Rosada, pasando por el torniquete de Alberto Fernández y su impuesto PAIS en el inicio de su gestión, el Banco Central escribió un nuevo capítulo de la historia de restricciones cambiarias de la última década argentina y prohibió la financiación de pasajes, alojamientos y otros servicios turísticos en el exterior con tarjeta de crédito.

 

El objetivo es desalentar el turismo a otros países y la consiguiente salida de dólares ante la escasez de divisas que la autoridad monetaria tiene para administrar el tipo cambiario y proveer a la economía para operaciones clave.

 

A través de la Comunicación 7407, el BCRA informó a las entidades y emisoras de tarjetas que no podrán financiar en cuotas las compras de pasajes hacia otros países y otros servicios turísticos en el exterior.

 

Además, el BCRA precisó que "los pasajes de avión con destino dentro del territorio nacional se podrán financiar con tarjeta de crédito dentro de los programas de Ahora 12 impulsados por el Gobierno" y agregó que en la compra de boletos de avión "con destino al exterior se podrá financiar con tarjeta de crédito con una tasa de 43%".

 

Voceros de la entidad aclararon que los bancos "pueden dar un crédito para pagar el pasaje, tipo crédito personal".

 

Según la medida aprobada por el directorio de la entidad, todos los servicios contratados con el exterior que se paguen con tarjeta deberán ser saldados en un único pago o financiados con la tasa del 43% fijada para el "pago mínimo" de los resúmenes.

 

La resolución prohíbe la aplicación de cuotas para el pago de servicios turísticos tanto a emisoras de tarjetas en forma directa como a través de plataformas de viajes.

 

Según la determinación del BCRA, "las entidades financieras y no financieras emisoras de tarjetas de crédito no deberán financiar en cuotas las compras efectuadas mediante tarjetas de crédito de sus clientes -personas humanas y jurídicas- de pasajes al exterior y demás servicios turísticos en el exterior (tales como alojamiento o alquiler de auto).

 

La medida alcanza a las operaciones "realizadas en forma directa con el prestador del servicio o indirecta, a través de agencia de viajes y/o turismo, plataformas web u otros intermediarios", según la normativa del Banco Central.

 

¿Cuánto queda?

En una nota públicada por Letra P este miércoles, Marcelo Falak dio cuenta de la guerra técnica y discursiva que enfrenta al Banco Central y al mercado por la determinación de un dato clave en este escenario de escasez de dólares: cuál es el monto de reservas que la autoridad monetaria tiene a su disposición inmediata, es decir, cuál es "su capacidad de abastecer de dólares a la economía para diversos usos imprescindibles", que es "muy limitada", señalaba el artículo.

 

Entre esos usos se destacan las importaciones de bienes de consumo, insumos ineludibles para la producción, pago de deudas del Estado y las empresas, giro de utilidades de compañías privadas, atesoramiento, intervenciones oficiales en el mercado cambiario y... ¡bingo!: el turismo emisor.

 

"Si exportar más –mucho más– es la salida de largo plazo de este laberinto, el corto está hecho de otra urgencia: frenar las presiones devaluatorias, en buena medida exacerbadas por las expectativas que generan los pronósticos sobre el margen de acción de la autoridad monetaria para mantener un tipo de cambio oficial que cotiza a la mitad que los paralelos", explicaba Falak y recordaba: "La escasez no es nueva: por citar solo el pasado reciente, Mauricio Macri se la reprochó a Cristina Kirchner en 2015, Alberto Fernández a Macri en 2019 y quien venga en 2023 probablemente haga lo propio con el actual presidente. A la Argentina le faltan dólares de manera crónica y el cepo ya es, antes que una anomalía, un rasgo de época que lastra las posibilidades de crecimiento del país".

 

En esa linea histórica, la nueva medida del Central clava un nuevo mojón que, se espera, tendrá fuerte impacto en la opinión pública (recordar las protestas ya prehistóricas contra el primer cepo en el epílogo de la llamada era K) y calentará la discusión política en el inicio del segundo tiempo del Frente de Todos en el poder.