14|11|2021

Castigo, ausente y estéril, los tres votos que busca el Frente de Todos en Tigre

25 de octubre de 2021

25 de octubre de 2021

Va por votantes de Manes anti-PRO y gente que no participó o se quedó sin representantes luego de las PASO. Las estrellas de Juntos y luz roja en el Concejo.

El Frente de Todos (FdT) sintió con fuerza la ola rojo amarilla en las Primarias Abiertas, Simultáneas, y Obligatorias (PASO) en Tigre. La lista apoyada por el intendente Julio Zamora y el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Sergio Massa, perdió por cinco puntos frente a la suma de las dos listas de Juntos que compitieron en interna (39% a 34%). En el sprint final de la campaña, el Plan Remontar del oficialismo local se basa en una estrategia a tres puntas: buscar a personas que no fueron a sufragar, ir por votantes de Facundo Manes que no apoyarían al macrismo y cosechar entre quienes votaron a alguna de las diez listas que no podrán participar de las generales del 14-N por no haber alcanzado el piso del 1,5%. Los más optimistas creen poder revertir el resultado, para lo cual deben obtener diez mil votos. Así, el oficialismo evitaría perder representantes en el Concejo Deliberante y quedar empatado con Juntos, como sugieren los resultados del 12 de septiembre pasado.

 

El FdT va por el voto de aquellos que no participaron de las PASO. En el distrito costero la participación fue del 64%, por lo que hay unas 110 mil personas que no fueron a votar, destaca a Letra P un funcionario municipal, quien estima que puede aumentarse la participación un diez por ciento. “La mayoría de esos votantes son nuestros y estamos yendo a buscarlos”, dice. El diagnóstico surge de un trabajo de cuadrícula pormenorizado barrio por barrio que se compara con resultados de elecciones anteriores.

 

El peronismo oficialista cree además que hay personas que votaron a Manes para castigar al FdT pero que no votarían a la lista del PRO que ganó la interna. Estiman posible recuperar una porción de esos votos que fueron para la lista radical encabezada por Nicolás Massot. “No creemos que Massot retenga los 20 mil votos que sacó”, cuentan en Tigre.

 

El tercer lugar de donde esperan recuperar votos es de las listas que no superaron el 1,5% de los votos en las PASO y no podrán participar de la elección general. Estiman que hay, aproximadamente, un 7% de votos, de los cuales muchos son peronistas, que se inclinaron por fórmulas como la del exsecretario de Comercio Guillermo Moreno, entre otras.

 

En Tigre se repite como mantra que la lista del oficialismo encabezada por Gisela Zamora fue “la más votada” y explican la derrota en términos de fuerza política por la intensidad de la interna opositora que tuvo, por un lado, a dos candidatos muy fuertes al frente de las listas. En la boleta que llevaba a Diego Santilli como candidato a diputado nacional, el primer candidato a concejal fue Segundo Cernadas, con trayectoria en el distrito y altos niveles de conocimiento (fue hasta hace poco tiempo presidente del Concejo Deliberante local); enfrente, por la lista de Manes, se presentó Massot, exfuncionario de Mauricio Macri, quien también tuvo durante el gobierno de Juntos por el Cambio una alta exposición mediática.

 

Como si eso fuera poco, señalan en el oficialismo, Santilli se instaló en el distrito y el exministro de Seguridad de María Eugenia Vidal y actual diputado nacional, Cristina Ritondo, prestó su nombre para ir como candidato a concejal suplente en la boleta de Cernadas para brindar su apoyo.

 

“La interna de ellos fue muy fuerte. Estuvo muy mediatizada por las figuras que compitieron y fue extremadamente movilizante; nosotros tuvimos lista única, de unidad; eso marcó una diferencia que esperamos revertir en la elección general”, explicó un dirigente del FdT a este medio.

 

En el distrito del norte del conurbano, pese a las tensiones internas entre Zamora y Massa, se logró llegar a un consenso para esta elección legislativa y se conformó una lista de unidad integrada tanto por hombres y mujeres que responden al jefe comunal como por candidatos y candidatas del Frente Renovador; incluso, en varias oportunidades la titular de Aysa, Malena Galmarini, esposa de Massa, acompañó al intendente en la campaña.

 

El oficialismo tigrense confía en que, más allá de la estrategia formal, el clima en la sociedad que habita el distrito está cambiando por la reactivación y la flexibilización de las medidas por la pandemia. Además, destacan que los niveles de aprobación de la gestión local son muy buenos y que lo que deben hacer es explicar que, “para que la gestión siga funcionando, es necesario un Concejo Deliberante que acompañe”.

 

El Frente de Todos tiene quince representantes y Juntos por el Cambio, los restantes ocho. El oficialismo pone en juego ocho bancas y la oposición, cuatro. Si se repitiera el resultado de las PASO, la lista de Cernadas ingresaría siete concejales y el oficialismo, cinco, lo que dejaría al deliberante local en una paridad de fuerzas.

 

En el análisis, tanto desde el oficialismo como de la oposición, miran con atención, además, el desempeño del Frente de Izquierda de los Trabajadores y Avanza Libertad. Ambas fuerzas superaron el 6% de los votos, quedando cerca del piso de 8,33% que se necesita para ingresar un concejal. Que alguna de las fuerzas alance el piso beneficiaría al oficialismo.