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Seguridad: ¿un problema que nunca se resolverá?

La Policía Bonaerense, que viene vapuleada, no encuentran un liderazgo ministerial o de conducción que sepa acompañar a los uniformados.

Seguridad: ¿un problema que nunca se resolverá?

11/09/2020 12:03

 

La brutalidad, la insensibilidad, la falta de compasión y el desprecio a la vida, son desvirtudes de la estructura delictiva. Políticos corruptos, jerarcas del narcoterrorismo, los “pirañas” y los “motochorros” conforman la pirámide de lo ilegal y el crimen. Siendo hasta el momento una situación que ningún gobierno de los últimos 32 años solucionó y los aspectos de ello es que no hubo y hay voluntad de avanzar con orden y justicia que permita la canalización para el control efectivo de este mal que perturba a la sociedad.

Platón, Aristóteles, Maquiavelo, Max Weber, como padres de la Ciencia Política, en sus pensamientos filosóficos y científicos colocaban el orden y la justicia como principios en la conformación del Estado.

La institucionalización de la Clase de los Guerreros; el objetivo de afianzar la defensa y el orden interno de la politeia; la utilización de la astucia y la fuerza, con motivo de consolidar el Poder y la República y la administración de la fuerza pública, es la síntesis del equilibrio, la armonía y la felicidad del Pueblo.

En 2003, Carlos Menem, quien se postulaba para lograr acceder a su tercera presidencia, proponía, además de la regionalización del país en seis secciones, que en el ámbito de la seguridad pública y la justicia el objetivo fuera el involucramiento de las Fuerzas Armadas en la seguridad interna, y que los criminales peligrosos tuvieran como condena la pena de muerte. Recordemos que el riojano obtuvo el 24% de los votos en los comicios realizados el 27 de abril de ese año, triunfando en primera vuelta, dando por sentado que un cuarto del electorado de aquel momento estaba de acuerdo con que se ejecutara parte de ese programa de gobierno del Frente por la Lealtad.

En los 90 y hasta 2005, las figuras emblemáticas que mostraban ante la sociedad un rostro adusto, discurso duro y administraciones austeras y eficientes, eran Aldo Rico y Luis Patti, quienes desde sus gestiones en los municipios de San Miguel y Escobar calaban hondo en como gobernar la provincia de Buenos Aires y el país, siendo su principal carta de presentación el combate al delito. Aunque ocuparon bancas de diputados nacionales, legisladores provinciales y concejales, nunca obtuvieron el voto popular que les permitiera llegar a la Casa Rosada o el Palacio de Dardo Rocha, siendo el peronismo aún una fuerza política tradicional potente e importante, pero con dirigentes que se volcaron a un progresismo farandulero que hace alarde de un garantismo cercano a una alianza con los criminales.

Stuart Mill, Beccaria, Condorcet, Rousseau; entre otros pensadores del Siglo XVIII y XIX, crearon la Escuela Progresista, la cual fue de gran valía para la humanidad. A través de esta etapa del pensamiento, se concretaron los Derechos del Hombre y la participación del Estado en el sistema educativo, cultural, de censos poblacionales y de una justicia contemplativa y profesionalizada, dando camino al desarrollo de la democracia moderna. Ese progresismo no tiene nada que ver con el que se vive hoy, ya que Cristina Fernández de Kirchner, cree en lograr cumplir con la tarea inconclusa de Robespierre, que con su fanatismo y odio extremo hacia las estructuras originarias de la humanidad como la religión y la propiedad privada, terminó guillotinado y le abrió el paso a Napoleón, quien impuso un orden interno en la Francia de fines del 1700 en base a las teorías de Locke y Hobbes, más el aplicativo del Derecho Romano y hasta Justiniano, para luego extralimitarse en construir un Imperio fallido.

Actualmente, se está viviendo un suceso similar al de fines de 2012, cuando las Fuerzas Federales como Gendarmería y Prefectura se rebelaron contra el gobierno de Cristina Kirchner, reclamando mejoras salariales, provocando el caos en distintas Provincias y saliendo a los apurones los funcionarios de Economía y Seguridad a solucionar rápidamente el tema, ya que su impresión ideológica no les permitió llegar a una solución efectiva anterior a ese conflicto.

Hoy, la Policía Bonaerense, que viene vapuleada con distintos mecanismos y/o metodologías para aplicarlas en el campo de acción, no encuentran un liderazgo ministerial o de conducción adecuado que sepa comprenderlos y acompañarlos. La única vez que hubo un acompañamiento de un gobierno democrático fue entre 1987 y 1991, durante el gobierno de Antonio Cafiero, cuando su Secretario de Seguridad, Carlos Pombo, trabajó arduamente para equipar, formar y fortalecer económicamente a la Fuerza Policial más importante del Federalismo Argentino.  

Probablemente, como la historia de los pueblos es cíclica, culminaremos en la República Argentina con un Napoleón, que fue partidario de la Revolución Francesa y a la que luego él mismo disolvió, para dar culto al personalismo.