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Sain recargado: el PJ “gobernaba” la policía, los rústicos y D'alessio

Verborrágico y picante, el ministro no se guardó nada en su diagnóstico sobre la violencia reinante en Rosario, Palos a "terminales" del P y al progresismo. El problema del Estado "muy débil".
Por 22/02/2020 15:27

El ministro de Seguridad de Santa Fe, Marcelo Sain, no tiene filtro. No elige medir el tenor de sus afirmaciones y hasta parece disfrutar el juego. Esa verborragia lo ha puesto más de una vez en la mira y en la polémica, con voces que reprochan su accionar desde fuera del gobierno provincial, pero también, por lo bajo, desde adentro de la Casa Gris.

A él no le importa. Sostiene sus modos. Tiene argumento y contenido para hacerlo, aun cuando sabe que el dia después será, otra vez, tapa de diarios. En un marco mucho más cómodo, casi jugando de local, Letra P lo encontró a Sain acompañando la presentación de una cátedra en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). “No tengo días muy agradables en el trabajo que tengo, voy a reflexionar de manera más concienzuda sobre estas cosas”, se sinceró.

 

 

A lo largo de 65 minutos, el académico dio su mirada sobre la situación de violencia que atraviesa Santa Fe y particularmente Rosario, que recrudeció desde que asumió el cargo. En el medio se permitió hacer tres veces un chiste sobre la posibilidad de “dejar el cargo”.

El funcionario afirmó, al igual que el gobernador Omar Perotti en su momento, que el 10 de diciembre se rompió un “pacto de gobernabilidad” entre el Estado y el delito. Pero en el medio dejó perlas sobre el fenómeno narco, el vínculo que existía entre el peronismo y la policía, el “débil” Estado santafesino y las consecuencias del elevado consumo de cocaína en la provincia.

 

 

GOBERNABILIDAD PACTADA. "En los 90, lo importante era que el delito no generase escándalo, que no escalara a un problema político. Dicha gobernabilidad fue exitosa, pero empieza a entrar en crisis”.

ROSARIO. El espiral de violencia que sufre Rosario es “el inicio de la ruptura del pacto”. Sain responsabilizó al Frente Progresista de estar envuelto en una “gobernabilidad pactada”. “La cosa era así: `Sabíamos que pasaban cosas y las dejábamos pasar`. El caso rosarino es uno de los fracasos más estruendosos de la gobernabilidad pactada".

MERCADOS ROBUSTOS. A partir de 2010, Rosario vivenció una transformación del fenómeno criminal, según Sain. Se construyeron “mercados ilegales extremadamente robustos” al compás del consumo “recreativo” de sustancias. A la comercialización la manejaron organizaciones criminales “que ya existían y tenían algunas destrezas previas antes de entrar a este negocio”. Clanes familiares, como por ejemplo Los Monos, que dominaban barrios periféricos y no se dedicaban a la comercialización de drogas. Se ocupaban de extorsiones, “delitos más rústicos, el negocio de las barras bravas, mediante un acuerdo con el Estado en el plano local”.

 

 

LOS CAPOS ESTÁN ADENTRO. Para el funcionario, gran parte de las estructuras narcocriminales que operan en Rosario está encarcelada, como Cantero, Esteban Alvarado, Delfín Zacarías. Pero siguen operando desde la cárcel. “Sabemos todos que siguen operando, pero aun encarcelados y con un teléfono es muy difícil gerenciar el territorio porque, entre otras cosas, la capacidad de gerenciamiento de las terceras líneas no es lo misma”, explicó.

LOS RÚSTICOS. Con las primeras líneas encarceladas, las bandas están gerenciadas por personas que diez años atrás, cuando los líderes estaban en el negocio del territorio, ocupaban lugares muy rústicos vinculados a la aplicación de la violencia. “No tienen capacidad de mediación con el Estado, de pactos con otros grupos. Acá estuvimos muy cerca de una pax criminal de envergadura con la negociación que estaba en ciernes entre Luis Medina y el Pájaro (Ariel) Cantero. Ambos entendían que lo peor que le podía pasar a este negocio era la violencia. Pero alguien dijo que esto no podía ocurrir y en mayo de 2013 muere el Pájaro, en diciembre de 2013 muere Medina. El Estado entero va contra una organización y oculta la otra, al heredero y asesino de Medina, Alvarado, que creció a la sombra del Estado”, señaló el funcionario.

 

 

EL PERONISMO DENTRO DE LA POLICÍA. Sain habló de los “tres grandes grupos políticos que gobernaban la cúpula de la policía hasta el año pasado: los que decían no van a poder gobernar sin pactar con nosotros; los que estaban con terminales en un determinado sector del PJ, refugiados en una Unidad Regional esperando su momento -operadores políticos muy importantes  y abogados- y un sector outsider con entrada a algún sector del peronismo".

PILCHA DE CHAMPS-ÉLYSÉES Y JOCKEY CLUB. Para que la comercialización de las bandas tenga éxito hacen falta dos puntos clave: el pago de protección, ya que “lo más caro es evitar el éxito del Estado en la desarticulación de la organización", y la inversión económica del dinero sucio, donde entran en juego los abogados, que tienen entre manos un “gran negocio”. “Personas muy inteligentes que a estos rústicos les sacan un montón de plata; uno los ve vestidos con ropa de Champs-Élysées. Muchos de estos abogados les ayudan a la inversión económica de dinero. El Jockey Club es un gran vehículo y ahí empiezan las inversiones, los contactos de abogados con inversionistas, y ahí viene la inversión en la economía legal, no en los barrios de origen y la periferia, ahí se paga el gatillo y lo que opera ahí. Los muertos están en la periferia, los consumos y el negocio, en los centros urbanos”, explicó.

MARCELITO D'ALESSIO. El ministro se detuvo en el falso abogado “Marcelito” D'alessio, quien tuvo sus “andanzas” por Rosario. Lo definió como “muy inteligente” y recordó cómo, en su momento, “estaba detrás del dinero de la organización criminal más importante, del clan Cantero. Los Monos eran fuente, pero no eran lo que él estaba mirando, estaba mirando otra cosa, miraba Roldán”, una localidad del Gran Rosario con barrios cerrados como para invertir dinero fresco.