ELECCIONES 2020

Se estira y se calienta la vigilia en EEUU, con pronóstico de guerra judicial

El presidente Trump denunció un "fraude vergonzoso" y anticipó que irá a la Corte. Su rival, Joe Biden, dijo que estaba "en camino" de ganar los comicios.

Por primera vez desde la crisis electoral de 2000, millones de estadounidenses amanecieron sin conocer quién ganó las elecciones presidenciales, pero esta vez la situación será aún más angustiante: Donald Trump se declaró ganador, denunció fraude y anunció que irá a la Corte Suprema, dominada ahora por una mayoría ultraconservadora.

"No queremos que siga la votación", aseguró el mandatario en referencia a los votos por correo que, por la pandemia, aún reciben algunos estados clave para definir el resultado final. 

"Es un momento muy triste, una vergüenza para el país", concluyó en un mensaje difundido desde la Casa Blanca, rodeado por su familia y su vicepresidente y compañero de fórmula, Mike Pence.

 

En un breve pero cargado discurso, Trump aseguró que su campaña se estaba "preparando para festejar la victoria, pero de repente todo se detuvo".

Pese a que aún no concluyeron los escrutinios en siete estados clave, el mandatario se mostró convencido de que ganó en al menos cinco de ellos.

Sin explicar la relación, vinculó este retraso -que en muchos estados ya había sido anunciado por las autoridades por la cantidad de votos por correo- y acusó a la oposición demócrata de estar cometiendo "un fraude enorme".

"Sabían que no podían ganar y yo lo avisé. Esto es un fraude, ganamos esta elección. Iremos a la Corte Suprema", aseguró Trump. 

Poco antes, había lanzado una denuncia similar por Twitter: "Estamos arriba por mucho, pero están tratando de robarnos la elección. Nunca dejaremos que lo hagan. ¡No se pueden emitir votos una vez que las mesas se cerraron!"

Casi de inmediato, la empresa Twitter adhirió una advertencia al mensaje del candidato a la reelección: "Alguna parte o todo el contenido compartido en este tuit ha sido objetado y puede ser engañoso en relación a cómo participar en una elección u otro proceso cívico."

Las palabras de Trump se conocieron apenas minutos después de que su rival electoral, el exvicepresidente demócrata Joe Biden, se dirigiera a sus simpatizantes en su bunker en Delaware y les pidiera "paciencia" para esperar los resultados mañana "o quizás unos días más", y se mostrara optimista frente a los resultados parciales conocidos hasta ahora.

 

 

 

“Nos sentimos bien en donde estamos. Vine esta noche a decirles que creemos que estamos en camino a ganar la elección”, comenzó diciendo Biden. “Sabíamos por la cantidad sin precedentes de votos anticipados por correo que tomaría un tiempo. Tendremos que ser pacientes", agregó, en referencia a la tardanza en el conteo de los votos en numerosos estados.

Trump ha seguido el escrutinio desde la Casa Blanca en Washington, la capital, pese a que el bunker principal de su campaña se encuentra en la vecina Virginia.

 

Tras horas de escrutinio, los únicos estados que quedaron sin definición son: Nevada -un estado del Oeste en el que Biden mantenía una ventaja-, Georgia y Carolina del Norte -dos distritos del Suroeste donde Trump estaba primero con más del 90% escrutado- y Pensilvania, Michigan y Wisconsin -las mismas tres regiones del viejo cordón industrial del Noreste que fueron clave en la victoria de Trump en 2016.

Cualquiera de los dos candidatos necesita ganar al menos dos de estos tres estados del antiguo cordón industrial, donde el número récord de votos por correos, en gran parte motivados por los temores al coronavirus, garantizan un escrutinio largo.

 

Después de los discursos optimistas de los dos candidatos, el conteo de electores era muy parejo.

El exvicepresidente Biden sumaba 236 de los 270 votos que necesita un candidato en el Colegio Electoral para ser proclamado presidente, mientras que Trump acumulaba 213, según el sistema de elección indirecta de Estados Unidos.

La otra gran elección de la jornada fue la renovación de un tercio del Senado. Aunque varios comicios seguían sin definirse, las chances de que los demócratas consigan sumar tres bancas nuevas cada vez parecían más pocas.

Los demócratas consiguieron la primera de esas bancas en Colorado, donde el candidato John Hickenlooper arrebató el escaño que ocupaba el republicano Cory Gardner, según proyectó CNN.

Sin embargo, poco después, el republicano Tommy Tuberville derrotó al senador demócrata Doug Jones y volvió a equilibrar la balanza.

En la Cámara baja, en tanto, todos los pronósticos coincidían en que los demócratas conservarán su mayoría e, incluso, el canal Fox News proyectó que ganarían cinco bancas más.
 

 

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