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El intendente fue el más votado pero perdió con la suma de Todos. Los votos nuevos, los nulos y los blancos, en la mira. Por qué piensa que, además, puede quitarle adherentes al peronismo.
Por 10/09/2019 16:52

La diferencia de 39.404 votos que en las PASO le sacó el Frente de Todos no amilana al intendente de Lanús, Néstor Grindetti, quien ya puso en marcha una campaña “más territorial y clásica” con el objetivo de lograr la reelección en octubre. Su estrategia incluye ir por los votos nuevos, parte de los blancos y los nulos de las primarias, y pescar en las peceras de los otros candidatos, entre ellas la de su principal rival, Edgardo Depetri, ganador de la interna de la alianza peronista.

El vuelco, la profundización, hacia una campaña más territorial y clásica, como la definió a Letra P el entorno del jefe comunal, significa un proselitismo “menos PRO”, con mucha pintada, pasacalles, visita a centros de jubilados y comunales y recorrida por los barrios para mostrar la gestión de manera ininterrumpida, de lunes a lunes.

Buscarán exhibir la “obra dura” y el mejoramiento de los servicios. En esos ítems destacan la iluminación y el bacheo como lo más ponderado por la gente. Enumeran la colocación de 25 mil luces LED y unas 1.600 cuadras intervenidas con reencarpetado más bacheo profundo de hormigón en avenidas. “Cuando llegamos, el 80% de las calles de Lanús estaban en mal estado”, afirman. Usarán en campaña la comparación con los ocho años de gobierno del hoy senador Darío Díaz Pérez, quien condujo el municipio entre 2007 y 2015 y sobre quien –afirman– pesa una mala imagen.

 

 

Entre los servicios que afirman haber mejorado destacan la puesta en marcha del SAME -“El primer municipio de la provincia que lo instauró”-, un nuevo centro de atención vecinal, la tramitación de expedientes electrónicos y la descentralización de salas de atención, además del call center y el uso de redes sociales para ganar contacto con el vecino y atender sus necesidades.

La estrategia de localizar la campaña, alejada de la nacionalización planteada en Balcarce 50 antes de las primarias con el objetivo de que todos tributaran para el Mauricio Macri, es decisión de cada distrito. “No hay un consenso generalizado” de hacer esto, “no hay una mesa de campaña para replicar” formato en todos los distritos gobernador por Cambiemos, afirman. Es que las realidades son distintas: algunos no tienen qué mostrar.

 


Grindetti, con directivos y papás del Club Social y Deportivo Argentino de Lanús Oeste.

 

NÚMEROS. La ingeniería del oficialismo lanusense se monta también sobre la perspectiva que arrojaron los resultados de las primarias. ¿De dónde sacar los votos necesarios para ganar? ¿Es posible robarle al peronismo disperso en una interna de cuatro candidatos?

En el comando de campaña de Grindetti evalúan que son variadas las formas de sumar adherentes, lugares donde pueden ir a buscar sufragios. 

1) Faltan muchos votos nuevos: en estas PASO votaron 10.843 personas menos que en las generales de 2015.

2) Hubo 17.988 votos en blanco y 1.628 nulos. Si en octubre se repitiera la cantidad de votantes de las generales de hace cuatro años, la sumatoria de los tres ítems mencionados daría algo más de 30.400, una montaña de votos muy seductora adonde ir a buscar. Un dato dimensiona la importancia de esa cantidad: en 2015, Grindetti ganó la intendencia por solo tres mil votos de diferencia.

En las primarias, en el Frente de Todos hubo un corte de 14.300 votos contra Depetri. Dicho de otro modo: esa cantidad de personas no votó por ninguno de los cuatro candidatos del peronismo aunque sí eligió a Alberto Fernández. En Juntos por el Cambio pasó al revés: Grindetti obtuvo 18.885 votos más que el candidato a presidente de su espacio. Cerca del intendente confían en que esa tendencia se acreciente, aunque cuando se los consulta si van a mandar a cortar boleta responden que no, que sólo van a concentrarse en el voto local.

Destacan que sacando a Fernández y a Macri, del resto de los candidatos a presidente algunos no tienen postulante a la intendencia y otros -que sí cubren ese rubro- no tienen el voto asegurado, “es un voto volátil”. Entre otras cosas basan la especulación en el denominado voto a ganador, es decir, aquellos que evitan elegir un candidato que llega sin chances. Ahí destacan que Grindetti fue, en el nombre por nombre, el candidato más votado.

 


Depetri - Díaz Pérez, en tándem por el peronismo en Lanús.

 

VOTO DOBLE. En la usina de campaña de Grindetti piensan, además, que les será posible robarle votos al Frente de Todos. Analizan que de los tres candidatos que perdieron la interna peronista solo uno traspasa automáticamente los votos a Depetri: Víctor De Gennaro, que quedó tercero con 19.040 votos. Parte de la estrategia del grindettismo se concentra en manotear algo de los 58.522 sufragios que sumaron Agustín Balladares (41.805) y Verónica Dell'Anna (16.717). Cada uno de esos votos recuperados valdría doble, pues suma para las arcas de Cambiemos al tiempo que resta para su principal adversario.

Fuentes de Cambiemos en Lanús destacan además que la elección “por los porotos” acrecienta la visibilidad del candidato ganador de la interna peronista y que, al mismo tiempo, expondrá más “el apego que Depetris tiene con Díaz Pérez, sobre quien no hay una buena opinión” en la ciudadanía. Eso –analizan– le complica crecer en la interna del propio peronismo. Lo que, a la postre, estiman, suma a Cambiemos.

“Díaz Pérez les puso a disposición toda la estructura del PJ de Lanús y su esposa es la segunda candidata a concejala en la lista, no tienen cómo esconder el vínculo”, destacan en el comando del jefe comunal.