¿Cómo se explica haber recortado una diferencia de más de dos dígitos a una incipiente paridad si en la percepción general de la gente en los estudios cualitativos los resultados son claros, todo sigue más o menos igual hace meses? ¿Todas las encuestas están mal? ¿Cómo es posible esa corrección ascendente de una fuerza si además el mensaje general sigue en la línea de los últimos años?
Estudio e investigación para elaborar una estrategia que permita desarrollar ese mensaje claro que haga que un elector indeciso se incline hacia el lado de un espacio político particular es en parte la respuesta. Encontrar detonantes emocionales que harían que un votante defina su decisión también. Detectar blancos persuadibles ayuda. Seguir una película y no quedarse en una foto observando los cambios de comportamiento de la población es una buena medida. Llegar de manera directa sin intermediarios, el camino.
Comprender las demandas y los límites de los ciudadanos y en base a eso desarrollar la comunicación de campaña es persuadir no manipular. No vulnera ninguno de los ideales que defiende un candidato. La tecnología hoy permite saber de manera legítima de qué se está hablando y quiénes a grandes rasgos no forman parte de ninguno de los dos grandes grupos de votantes. También permite hacer llegar a militantes material personalizado para esos grupos. Todos conocemos a alguien en el medio a quien es vital convencer en una contienda tan reñida. Orden y lineamientos comunes, no es momento de vivos o chistosos, es tiempo de madurez y profesionalismo.