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El gobernador entró como un rockstar al búnker y hasta lloró de emoción ante las cámaras. Le sacó ocho puntos a Poggi y superó por amplio margen a su hermano, el senador Adolfo Rodríguez Saá.
Redacción 16/06/2019 23:05

El gobernador reelecto de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, le dedicó el triunfo a la militancia "joven" del Partido Justicialista local, repasó uno por uno el resultado de sus candidatos en intendencias y en las nóminas de diputados y senadores provinciales, pero esquivó cualquier vinculación con la disputa presidencial y, a diferencia del también reelecto Gildo Insfrán (Formosa), evitó guiños al peronismo nacional y a la fórmula Alberto Fernández - Cristina Fernández de Kirchner.

A pesar de haber sido, en pleno 2017, de los primeros mandatarios que empezó a reclamar una unificación del peronismo para enfrentar a Cambiemos y a Mauricio Macri en 2019, Rodríguez Saá no hizo pronunciamientos de carácter nacional. Hace dos años, el gobernador dejó atrás su enfrentamiento histórico con CFK e instaló la leyenda "Hay 2019", pero este domingo festejó el triunfo con un discurso enfocado a la política y la realidad local de San Luis.

 

 

Rodríguez Saá entró como un rockstar al escenario que le prepararon en su búnker en la capital puntana. Subió al estrado, recibió una catarata de aplausos y debió retrasar unos minutos su discurso porque se emocionó hasta las lágrimas. Su único mensaje en clave nacional llegó cuando comentó qué responde cuando le consultan "¿Quiénes son nuestros adversarios?". "Me preguntaban hoy quién es nuestro adversario. Nuestro adversario es la pobreza, el miedo a perder el empleo y los tarifazos. Los despidos de un gobierno que ha fracasado”, explicó.

La pregunta que se hizo el gobernador reelecto sobre el escenario generó suspicacias y gritos en la muchedumbre de militantes que se congregaron en el búnker. Como contó Letra P, la principal atracción de la contienda por la gobernación de San Luis pasó por el enfrentamiento entre los hermanos Rodríguez Saá, que gobiernan la provincia desde el regreso de la democracia. La única interrupción de esa hegemonía política llegó con Claudio Poggi, electo gobernador en 2015 como delfín de los hermanos, pero luego se peleó y este domingo compitió contra ambos bajo una alianza entre el PRO y la Unión Cívica Radical (UCR).

 

 

Con el 91% de las mesas escrutadas, el gobernador prevalecía en el duelo fraternal contra Adolfo por casi 30 puntos y se aseguraba la reelección. En tanto, el senador nacional esquivó la polarización y quedó en segundo lugar. Según los primeros números oficiales, el gobernador cosechaba cerca del 42,4% de los votos y Poggi el 34% de los sufragios. En tanto, Adolfo acumulaba el 20,2% de los sufragios.

 

 

“Esta elección ha sido el triunfo excepcional de una nueva generación de dirigentes. San Luis necesitaba esta enorme renovación de dirigentes que se ha generado en esta elección. Ha nacido una nueva provincia de San Luis. El triunfo ya es nuestro”, concluyó el reelecto gobernador.