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La fuerza de cimientos peronistas se mostró unida en el festejo. Gutiérrez sacó pecho y hasta se burló de las encuestas.
Por 10/03/2019 23:49

NEUQUÉN CAPITAL (Corresponsal) El Movimiento Popular Neuquino (MPN) hizo honor a la historia y le dará a Omar Gutiérrez la posibilidad como gobernador de superar los 60 años en el poder. Cuando sus contrincantes avizoraban un final abierto, demostró que no hay fuerza política que pueda condicionar la supremacía del partido provincial más importante del país y Latinoamérica. Y como aquellos fundadores que pensaron hacer peronismo sin Juan Perón, le tocará a esta camada de dirigentes avanzar hacia otro proceso.

 

 

Con toda la liturgia de un movimiento, militantes del partido fundado por la familia Sapag cortaron el tránsito de la avenida Olascoaga de Neuquén capital apenas cerró el escrutinio. Con banderas, remeras y gorras con la leyenda “MPN”, empezaron a dedicarle cantos a los rivales, tocar redoblantes y bombos, y cortar papeles para cuando asomara Gutiérrez. Pasadas las 21:30, de la mano de su esposa, el gobernador caminó hasta la junta de gobierno -el tradicional bunker de festejo- y saludó a la militancia.

Ya adentro del histórico edificio, se abrazó a Marcos Koopmann (su futuro vice) y empezó a contestar preguntas. “Hoy ganó Neuquén”, repetía cada vez que le preguntaban por la nacionalización de la elección. Tras reírse de las encuestas, saludó a rivales y pidió trabajar para recuperar la capital de su provincia, hoy en manos de Cambiemos.

Cuando sus contrincantes avizoraban un final abierto, el MPN demostró que no hay fuerza política que pueda condicionar su supremacía.

“Obtuvimos un triunfo más amplio que hace cuatro años, con una reelección de por medio. Esto no era fácil, era de corajudos. Más de uno, cuando planteábamos la interna. El proceso del año pasado, permitió que sacáramos más votos”, explicó Gutiérrez. “Hoy, los neuquinos dijeron no a la colonización provincial”, festejó.

Consultado por Letra P, en el momento que se dispersaba el acto, el senador nacional Guillermo Pereyra reconoció “que fue importante” en la historia partidaria. “Esto genera una continuidad de todo lo bien que venimos trabajando”, contestó sobre el trabajo petrolero en Vaca Muerta, la joya preciada de la provincia.

“Estamos muy conformes con lo hecho. El que gana gobierna, el que pierde tiene que acompañar”, pidió Jorge Sapag, que remarcó como “una estrategia” el sistema de colectoras que aportaron un importante caudal al partido. "Son carne y uña, las colectoras y el MPN", describió.

Alma Sapag, hermana del ex gobernador, en diálogo con Letra P, resumió el triunfo en una línea partidaria que nunca se modificó: “Defender Neuquén, cuidar a los neuquinos y ser la opción de una provincia sin grietas”.

Este lunes, en un mensaje simbólico, la flamante dupla viajará a Zapala para cumplir una promesa de campaña. En la ciudad que comenzó a transitar la exitosa vida política, en los años 60, el MPN festejará otro triunfo y ratificará que en Neuquén manda un solo partido.

MPN: la neuquinidad al palo

La fuerza de cimientos peronistas se mostró unida en el festejo. Gutiérrez sacó pecho y hasta se burló de las encuestas.

NEUQUÉN CAPITAL (Corresponsal) El Movimiento Popular Neuquino (MPN) hizo honor a la historia y le dará a Omar Gutiérrez la posibilidad como gobernador de superar los 60 años en el poder. Cuando sus contrincantes avizoraban un final abierto, demostró que no hay fuerza política que pueda condicionar la supremacía del partido provincial más importante del país y Latinoamérica. Y como aquellos fundadores que pensaron hacer peronismo sin Juan Perón, le tocará a esta camada de dirigentes avanzar hacia otro proceso.

 

 

Con toda la liturgia de un movimiento, militantes del partido fundado por la familia Sapag cortaron el tránsito de la avenida Olascoaga de Neuquén capital apenas cerró el escrutinio. Con banderas, remeras y gorras con la leyenda “MPN”, empezaron a dedicarle cantos a los rivales, tocar redoblantes y bombos, y cortar papeles para cuando asomara Gutiérrez. Pasadas las 21:30, de la mano de su esposa, el gobernador caminó hasta la junta de gobierno -el tradicional bunker de festejo- y saludó a la militancia.

Ya adentro del histórico edificio, se abrazó a Marcos Koopmann (su futuro vice) y empezó a contestar preguntas. “Hoy ganó Neuquén”, repetía cada vez que le preguntaban por la nacionalización de la elección. Tras reírse de las encuestas, saludó a rivales y pidió trabajar para recuperar la capital de su provincia, hoy en manos de Cambiemos.

Cuando sus contrincantes avizoraban un final abierto, el MPN demostró que no hay fuerza política que pueda condicionar su supremacía.

“Obtuvimos un triunfo más amplio que hace cuatro años, con una reelección de por medio. Esto no era fácil, era de corajudos. Más de uno, cuando planteábamos la interna. El proceso del año pasado, permitió que sacáramos más votos”, explicó Gutiérrez. “Hoy, los neuquinos dijeron no a la colonización provincial”, festejó.

Consultado por Letra P, en el momento que se dispersaba el acto, el senador nacional Guillermo Pereyra reconoció “que fue importante” en la historia partidaria. “Esto genera una continuidad de todo lo bien que venimos trabajando”, contestó sobre el trabajo petrolero en Vaca Muerta, la joya preciada de la provincia.

“Estamos muy conformes con lo hecho. El que gana gobierna, el que pierde tiene que acompañar”, pidió Jorge Sapag, que remarcó como “una estrategia” el sistema de colectoras que aportaron un importante caudal al partido. "Son carne y uña, las colectoras y el MPN", describió.

Alma Sapag, hermana del ex gobernador, en diálogo con Letra P, resumió el triunfo en una línea partidaria que nunca se modificó: “Defender Neuquén, cuidar a los neuquinos y ser la opción de una provincia sin grietas”.

Este lunes, en un mensaje simbólico, la flamante dupla viajará a Zapala para cumplir una promesa de campaña. En la ciudad que comenzó a transitar la exitosa vida política, en los años 60, el MPN festejará otro triunfo y ratificará que en Neuquén manda un solo partido.