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El Círculo Rojo de la fruta

El holding de la familia Sánchez manda en el Alto Valle con Patagonian Fruit Trade, Expofrut y Moño Azul. Los vínculos con Macri y Pichetto y la expectativa ante el nuevo gobierno. Habla el CEO.
Por 06/12/2019 10:41

El Grupo Prima, que se conformó en agosto de 2018 para comprar Moño Azul, es la joya de la familia de Hugo Sánchez, uno de los pioneros en la actividad frutícola de este tiempo. Patagonian Fruits Trade S.A., Expofrut y su última adquisición son los gigantes que lo posicionan con casi el 40 por ciento de la producción de fruta nacional. Por peso específico, la firma que tiene su base de operaciones en General Roca, la capital económica de Río Negro, integra el Círculo Rojo de la Patagonia. En otras palabras, el poder real.

Las inversiones de la empresa son diversas: a la par de la histórica producción en el Alto Valle, mantiene activos en la provincia de Buenos Aires con una plantación de kiwis en Sierra de los Padres. Pero la fruticultura no es el único sostén del grupo. Desde de los años ´90, posee dos proyectos hoteleros: Bahía Manzano y Bahía Montaña, en la cordillera neuquina, paso obligado de diferentes actores de la política regional y nacional. Su poder financiero le abrió despachos nacionales, gobierno a gobierno.

Cercano a Miguel Ángel Pichetto -el senador lo nombra como “un amigo de años”-, Sánchez creó relaciones con diferentes actores del poder político.

Cercano a Miguel Ángel Pichetto -el senador lo nombra como “un amigo de años”-, Sánchez creó relaciones con diferentes actores del poder político. Un caso especial es el de Esteban Bullrich, al que Sánchez padre conoce de la época en el que el hoy senador nacional trabajaba para la empresa San Miguel, la poderosa exportadora de limones que supo conducir el embajador en Estados Unidos Fernando Oris de Roa. Hasta se lo nombra a Domingo Cavallo, ex ministro de Economía nacional, como uno de los cercanos. Aunque siempre tuvo injerencia, la familia apuntaló a la Cámara de Fruticultores Integrados (CAFI), la organización que agrupa a las principales empresas de la región y baja línea en la que todavía es la principal actividad del valle. 

Según marca la historia, Sánchez aprovechó un viaje a Europa organizado por funcionarios rionegrinos en la década de los 80, en el gobierno del radical Osvaldo Álvarez Guerrero. Desde aquella gira, estableció relación con el Grupo Bocchi y se le dio una nueva forma a Expofrut, el gigante de la fruta, que había fundado en 1971. A mediados de los 90, el holding italiano adquirió total influencia en la firma; luego pasó al grupo de Bélgica Univeg -2006- hasta el proceso de desinversión del último tiempo. En este proceso, Sánchez creó Patagonian Fruits Trade (PDT) y empezó un camino paralelo repleto de éxitos que lo catapultaron a la cima de la producción al mundo.  

Aunque el viaje por suelo europeo abrió su perspectiva, la anécdota que repiten los hijos de Sánchez cita un encuentro con un empresario alemán en la zona de Río Colorado, al extremo norte de Río Negro, en el límite con La Pampa. De paso por la región, Ernst Volker Ohlsen (“un tío para nosotros”, cuenta uno de los hijos de Sánchez) le preguntó al creador del coloso frutícola cómo podía comprar productos sorteando los puertos de Europa (Rotterdam y Hamburgo). Por ese tiempo, Ohlsen buscaba eludir los remates y que la cooperativa teutona que representaba llevara sin intermediarios la fruta de las plantas valletanas a sus góndolas. Así nació Expofrut, a principios de los años 70. Los primeros clientes fueron la cadena alemana REWE y la escandinava ICA y las cooperativas de Euro Group.

Hoy por hoy, su nueva creación y parte de Prima, PDT, superó a Expofrut y se convirtió en el principal exportador de pera y manzana del país. A pesar de la estructura impositiva de Chile, la oferta variada de Nueva Zelanda o la ubicación estratégica de Sudáfrica -los principales competidores en el mundo con Argentina-, PDT hizo diferencia en producción orgánica gracias a la las condiciones climáticas en la Patagonia. Actualmente, la empresa es quien saca ventaja en esta forma de producción.

 

Hugo Sánchez y Mauricio Macri, en Villa La Angostura. 

 

TRANSICIÓN. La buena relación con el gobierno saliente no impidió el normal contacto con el peronismo. El retorno a CAFI y a través de Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL), avanzó el diálogo con los equipos técnicos de Alberto Fernández. “El gobierno anterior tuvo aciertos, pero también muchos errores. Siempre decimos que lo que viene siempre es para mejor. Esta es una empresa familiar que apuesta todo en nuestro país, generando mano de obra genuina y de arraigo”, reflexiona Nicolás Sánchez, hijo de Hugo y CEO de Prima, en contacto con Letra P. “Nosotros somos parte de la economía real: plantamos árboles, producimos y exportamos”, advierte en la sede central de la firma, a la vera de la ruta nacional 22, en Roca.

“El gobierno anterior tuvo aciertos, pero también muchos errores. Siempre decimos que lo que viene siempre es para mejor." (Nicolas Sánchez, CEO de Prima)

El CEO es quien ocupa un lugar en la mesa de CAFI. Como prosecretario, Sánchez integra la mesa de discusión de las principales empresas del Valle. Su padre, en este ciclo, figura cuarto vocal suplente. La inversión en capital lo dice: más de 4 mil millones de dólares son destinados a la actividad.

Las variables en la producción frutícola son una constante. Actualmente, una de las patas del grupo, Expofrut, que brillaba en los años 90, tiene 250 hectáreas de plantación. Hoy, advierte Sánchez hijo, es un activo residual. Según el CEO de Prima, la empresa es mucho más grande. “Pero no somos el monstruo que todo el mundo cree”, dice. Cuando se formó el grupo, la familia realizó una presentación en la Secretaría de Defensa de la Competencia. “Somos el 20% del valle. No es como todo el mundo lo pinta”, refuta.

Expofrut -insiste- “realmente” es un activo residual si se lo compara en los tiempos de su máximo esplendor. De los 100 millones de kilos que exportaba, remarca este joven licenciado en administración de empresas, actualmente araña los seis millones.

“Esta actividad no resiste retenciones”, repite Sánchez. “Este es un tema importantísimo, porque nosotros tenemos una enorme expectativa con el gobierno de Alberto Fernández, quien ya anunció que apoyaría a las economías regionales”, remarca. El rubro, describe, genera 200 jornales por hectárea al año sumado a los empleados fijos. 

 

Bahía Manzano, una de las grandes apuestas de la familia Sánchez.

 

OPORTUNIDADES. La capacidad para crear negocios de alta rentabilidad se demuestra con el exclusivo resort anclado en la paradisíaca Bahía Manzano, de Villa La Angostura, hoy un centro de paso obligado para los personajes más influyentes del empresariado y la política. De tanto pasear por el Lago Nahuel Huapi, recuerda su hijo, Sánchez observó el terreno de lo que se convertiría en el máximo exponente del lujo hotelero en los bosques de la cordillera.

Como su lugar favorito para vacacionar, el presidente Mauricio Macri pasó varias veces por las canchas de golf propiedad de Sánchez. Hasta se fotografió con el empresario rionegrino en más de una oportunidad.

MEDIOS. La relación con los medios también forma parte de la producción. A través de PDT, la Editorial Río Negro mantuvo una relación de ida y vuelta relación con la familia Sánchez. Según describe el portal ADN, a través de un sobrino de Julio Rajneri, se avanzó en una actividad comercial.