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Desde México, el presidente electo reiteró su posición a favor de la despenalización de la interrupción voluntario del embarazo. Es un problema de “salud pública”.
Redacción 06/11/2019 11:15

“No soy un hipócrita, toda mi vida enseñé que el aborto nunca debió ser un delito y creo que no debe serlo”, aseguró el presidente electo, Alberto Fernández, durante la conferencia que dio en México, en el marco de la visita que realizó al presidente de dicho Estado, Andrés Manuel López Obrador.

Aunque durante la campaña Fernández se había pronunciado a favor de la despenalización del aborto, esta vez, y ya en carácter de futuro mandatario, dejó en claro su postura como futuro jefe de Estado. Ahora resta ver que su postura se traduzca en la promoción en el Congreso de un proyecto de ley que garantice la legalidad, gratuidad y seguridad de la mencionada práctica.

 

 

“El Estado debe garantizar que las mujeres accedan al aborto en condiciones de asepsia”, remarcó Fernández. Y más: “No me cuesta nada decirlo, es lo que siempre he creído -aclaró con tono pausado- y entiendo que cuando hablamos del aborto lo hacemos en términos de salud, lo hacemos como lo que es: un problema de salud pública”.

La iniciativa que establece que el aborto en Argentina sea legal, seguro y gratuito fue sancionada el año pasado en la Cámara de Diputados pero luego fue rechazada en el Senado. En marzo de este año, el proyecto se volvió a presentar, aunque hasta la fecha no hubo intención de tratarlo.

 

 

El pronunciamiento de Fernández parece darle un nuevo y fuerte impulso ya que más allá del poroteo de legisladores (votos) a favor o en contra se trata del nuevo gobierno que se embandera con el pañuelo verde que representa la campaña por el aborto legal.

“Que el aborto no sea castigado no quiere decir que la mujer esté obligada a abortar”, dijo el futuro presidente, aludiendo sin duda a la posición manifestada por las Iglesias Católica y Evangélica, cuyos referentes movilizaron un fuerte lobby que ayudó a la no aprobación del proyecto que había tenido media sanción.

 

 

“Y quien que por cuestiones religiosas, o las que sean, considera que no es una buena salida lo que deben hacer es no abortar”, remarcó Fernández. Y destacó: durante la campaña electoral “fui el único que casi en soledad planteó el tema”.

Fernández apuntó también a ciertas posiciones ambiguas que se observan en este tema: “Lo único que intento es terminar con la hipocresía en la Argentina y garantizar la salud de las mujeres”. Y abrió la puerta hacia futuras políticas de género: “Y los derechos de las mujeres van mucho más allá del aborto”.