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La auditoría del organismo detectó irregularidades y el presidente cedió. Motín policial, inacción militar y turbas sin control. Renovarán el tribunal electoral. ¿Alcanzará?
Redacción 10/11/2019 11:15

En medio de una inquietante ola de violencia y exigencias opositoras de que renuncie, el presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció este domingo la convocatoria a nuevas elecciones presidenciales, aún sin una fecha prevista, después de que la Organización de Estados Americanos (OEA) sugiriera anular los comicios del 20 de octubre que lo dieron como ganador y que fueron calificados de fraudulentos por la oposición.

"He decidido convocar a nuevas elecciones nacionales que, mediante el voto, permitan al pueblo boliviano elegir democráticamente a sus nuevas autoridades, incorporando a nuevos actores políticos", señaló Morales en una breve conferencia de prensa.

 

 

Secundado por el vicepresidente, Álvaro García Linera, y representantes de los movimientos sociales afines a su gobierno, pidió que esta decisión lleve a "bajar toda la tensión”. “Todos tenemos la obligación de pacificar a Bolivia", señaló.

Morales señaló que acordó la salida de todos los miembros del Tribunal Supremo Electoral (TSE), al que oposición y comités cívicos acusan de fraude, y que era una de las medidas que había reclamado la OEA en un comunicado difundido más temprano.

Al respecto, y sin mencionar al organismo multilateral, indicó que el Parlamento boliviano, el órgano competente para renovar el tribunal electoral, iniciará próximamente el proceso para nombrar nuevos vocales.

Morales declaró que el próximo proceso electoral, sin concretar fechas, será llevado a cabo por "nuevos actores políticos" y aseguró haber adoptado la decisión de llamar a nuevos comicios para "bajar toda la tensión" y "pacificar Bolivia".

El anuncio del mandatario, cuyo efecto sobre el levantamiento opositor –calificado de golpe por el oficialismo- debe aún ser evaluado, ocurrió unas horas después de que la OEA difundiera un informe solicitando la anulación de las elecciones del 20 de octubre por haber advertido irregularidades en el escrutinio, pero también en paralelo al agravamiento de la crisis política que ya causó tres muertos y unos 385 heridos.

Por el momento, el líder del opositor Comité Cívico de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, mantiene su exigencia de que Morales renuncie.

 

 

 

Presionados por turbas opositoras sin control en el contexto de un vasto amotinamiento de fuerzas policiales y de la decisión de las Fuerzas Armadas de no intervenido, el sábado renunció el gobernador del departamento (provincia) de Potosí, Juan Carlos Cejas, quien explicó: “No voy a arriesgar a mi familia”. De inmediato le siguió los pasos alcalde de la ciudad homónima, Williams Cervantes, también del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) quien, igualmente presionado por una multitud amenazante, escribió “renuncio” en una bandera.

Por otro lado, el alcalde de Sucre, Iván Arciénega, y el senador electo por Potosí Orlando Careaga también debieron dimitir.

Una intendenta del MAS, Patricia Arce Guzmán, quedó cautiva de un grupo de militantes derechistas que quemó la municipalidad de Vinto, en el departamento de Cochabamba, y fue ultrajada públicamente con golpes e insultos.

 

 

 

Turbas opositoras incendiaron la casa de una hermana de Evo Morales en Oruro y las del gobernador del departamento del mismo nombre y del de  Chuquisaca.

 

 

Asimismo, hostilizaron y retuvieron al presidente de la Cámara de Diputados, Victor Borda.

 

 

Por otro lado, mujeres que viajaban en una caravana opositora denunciaron haber sido violadas por militantes oficialistas en Oruro.

 

 

A primera hora de este domingo, la OEA difundió un escrito en el que recomendó anular los comicios presidenciales del 20 de octubre que dieron como ganador en primera vuelta a Morales y le habilitaron su cuarto mandato presidencial.

"La primera ronda de las elecciones celebrada el 20 de octubre pasado debe ser anulada y el proceso electoral debe comenzar nuevamente", señala el comunicado de prensa difundido este domingo por el titular de la OEA, Luis Almagro.

La conclusión del organismo, aunque provisorio, se sostiene en la gravedad de las denuncias y el análisis respecto al proceso electoral" volcados por los enviados de la OEA en un documento titulado "Informe Preliminar Auditores Proceso Electoral en Bolivia".

De acuerdo con sus conclusiones, el triunfo de Morales en primera vuelta consignado por el TSE es “improbable estadísticamente” y las manipulaciones del sistema informático fueron tan importantes que deben ser investigadas minuciosamente.

En esa línea, el organismo aconseja que el proceso electoral en Bolivia debe iniciarse otra vez efectuándose "la primera ronda tan pronto existan nuevas condiciones que den nuevas garantías para su celebración, entre ellas, una nueva composición del órgano electoral".

La opinión de la OEA era esperada tanto por el oficialismo como por la oposición, y había sido una propuesta del propio gobierno del Movimientos al Socialismo.

De acuerdo con el cuestionado escrutinio oficial, Morales había ganado la primera vuelta por algo más de diez puntos porcentuales, lo que le evitaba competir en una incierta segunda ronda con el opositor expresidente Carlos Mesa.