SINDICATOS

Cavalieri validó su poder en Comercio en una elección reñida y judicializada

El histórico dirigente logró mantener su poder al frente de uno de los sindicatos más poderosos del país con un resultado ajustado que también impacta en la interna de Cambiemos.

Finalmente y en medio de un sinfín de presentaciones judiciales, Armando Cavalieri consiguió, por poco, refrendar su poder al frente del Sindicato de Comercio de la Ciudad de Buenos Aires al conseguir el 52% de los votos frente a su ex ladero y actual secretario de Organización, Ramón Muerza.

 

La lista Azul de el "Gitano" se alzó con 11.051 votos frente a 10.590 conseguidos por la lista Granate Morada de Muerza, sobre un total de 21.867 sufragios emitidos.

 

“Quiero agradecer especialmente a todos los afiliados, a los que nos apoyaron y a los que no, que se expresaron con su voto a pesar de que distintos sectores desalentaron la participación”, disparó el reelecto secretario general en relación al clima que se vivió en una campaña electoral signada por acusaciones cruzadas y denuncias judiciales que en un futuro inmediato podrían incluso anular las elecciones en sí mismas.

 

 

Las internas del SEC recalentaron, además, el clima político en el oficialismo nacional de una manera impensada para unos comicios gremiales. 

 

Con su triunfo, Cavalieri retuvo la seccional que define el rumbo de la poderosa Federación de Empleados de Comercio, que agrupa 1.200.000 trabajadores mercantiles, pero también logró imponerse en una batalla en la que tuvo que medirse con un competidor que amenazó su poder. El resultado así lo demuestra. 

 

Muerza se plantó a comienzo de año y lanzó su candidatura, que se fortaleció en las últimas semanas, con el ascenso de Dante Sica al flamante Ministerio de Producción y Trabajo. Este movimiento ministerial degradó la figura de Jorge Triaca, un dirigente que, se sabe, supo cosechar una muy buena relación con Cavalieri. Esa cercanía le valió al dirigente de Comercio denuncias del candidato opositor sobre supuestos acuerdos electorales a cambio de una paritaria a la baja.

 

El ascenso de Muerza se cocinó también bajo el fuego de otro sector del oficialismo nacional, el que tiene a Horacio Rodríguez Larreta como referente, que, de alguna manera, también perdió con el resultado estas elecciones.

 

Las últimas semanas de campaña expusieron una disputa callejera y mediática, pero, sobre todo, judicial, entre Cavalieri y Muerza. Como nunca, el histórico dirigente mercantil puso toda la carne al asador y agudizó sus relaciones con todo el arco mediático, pero también desplegó una campaña callejera inédita que incluyó avisos en la vía pública y mesas proselitistas en buena parte de las sedes de la obra social de Comercio.

 

Muerza, por su parte, también afiló sus recorridas por los medios, igual que en las redes sociales, y logró, por primera vez en un década y media, instalar la figura de un candidato opositor con chances de disputar la conducción de uno de los principales gremios del país. De hecho, desde la Lista Azul denunciaron una supuesta ruptura de la veda electoral por sus apariciones televisivas y la publicación de un solicitada en mismo día de la votación.

 

 

 

La guerra de trincheras tuvo también su correlato en el plano judicial, donde de uno y otro lado hicieron presentaciones que pusieron en duda hasta el último minuto la concreción de la elección. El candidato de la lista opositora impugnó la reunión de la Comisión Directiva del sindicato en la que, sin su presencia, se definió la convocatoria a la Asamblea Electoral que posteriormente resolvió la fecha de cuándo se renovaría la cúpula de Comercio.

 

Eso se complementó con una denuncia penal por supuestas irregularidades en los padrones que fue desestimada por el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi. La desestimación provocó una contra denuncia por parte del abogado de Cavalieri, que acusó a Muerza de falso testimonio.

 

En cambio, la primera denuncia logró la aprobación en primera instancia y después su ratificación en la Cámara de Apelación del Trabajo, que ordenó repetir esa instancia interna que convocó a la Asamblea Ordinaria. Sin embargo, con los plazos de apelación aún corriendo, las elecciones se hicieron igual y fueron legitimadas con la presencia de fiscales de la lista de Muerza.

 

Cerca de Cavalieri anticiparon que, antes de que venza ese plazo, hará nuevas presentaciones para impugnar el fallo de Cámara y consolidar el triunfo electoral, una decisión que, sin embargo, no evita un final abierto en la puja sindical que se resolverá en los próximos días.

 

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