16|5|2022

El ministro que Vidal “ascendió” y quiere como intendente

30 de septiembre de 2018

30 de septiembre de 2018

El titular de Desarrollo Social se convirtió en la mano derecha de la gobernadora en esta etapa de emergencia. Con pasado en la Ucedé y el peronismo, es el candidato en San Martín.

Santiago López Medrano no es una pieza más en la maquinaria estatal bonaerense que conduce María Eugenia Vidal. No sólo por estar a cargo del área de Desarrollo Social que catapultó a la primera plana política a la gobernadora, sino también por ser ésta la cartera que el esquema vidalista -al igual que la esfera nacional- decidió dotar de mayor centralidad -y recursos- en un contexto de autodenominada "emergencia", con garantía presidencial de mayor pobreza, un augurio lo suficientemente inflamable en una provincia que cuenta con el principal conglomerado urbano del país con crecientes índices de desocupación y chicos en situación de vulnerabilidad. López Medrano fue uno de los pocos casilleros propios que la mandataria llenó en las listas legislativas de 2015, cuando fue electo senador. Aunque la gobernadora ya le tenía reservado un espacio en su gabinete. En ese momento el oficialismo no tenía mayoría en la Cámara Alta y Vidal optó por dejar que el vicegobernador, Daniel Salvador, comandará con sello radical el Senado.

 




 

El ministro de Desarrollo Social es además, el hombre elegido por Vidal para encabezar la próxima incursión electoral en San Martín. Aunque la bendición de la gobernadora no es condición sine qua non para obturar tensiones internas en ese bastión del norte del conurbano, fundamentalmente en aquellos que ven los desembarcos del ministro a su territorio de pertenencia únicamente para timbreos fugaces y actividades de su cartera de la mano de altos funcionarios y un frondoso séquito de miembros de su cartera.
 

 


Tiempo atrás López Medrano realizó una recorrida por Villa Ballester en compañía de Vidal, para luego visitar obras en el municipio y realizar una actividad por el día del niño en el Parque San Martín, promovida por Desarrollo Social. En otros rincones del distrito, el sector referenciado en el diputado oficialista Daniel Ivoskus –de activa presencia en el municipio e hijo del ex intendente Ricardo Ivoskus- realizaba su timbreo. Y en paralelo, por otro lado, el concejal de Cambiemos y relator xeneize Daniel Mollo, junto a sus pares Pablo “Pichi” Cristani (radical crítico) y Antonio Mazza (Partido Fe), organizaron su propio evento por el día del niño en Billinghurst.

 

La actividad disociada, resulta uno de los tantos ejemplos donde queda en evidencia la falta de homogeneidad de acción de Cambiemos en el distrito, y además, la ausencia de un liderazgo territorial del ministro bonaerense.

 

Estos movimientos de socios por separado afloran a la par de crecientes cuestionamientos en voz baja por la inactividad de la mesa distrital de Cambiemos y un reciente sacudón interno generado por el portazo al espacio que dio el ex intendente peronista de San Martín Carlos Brown.
 

 


"Solo recibo Whatsapp para invitarnos a timbreos con dibujitos que parecen de Paka Paka. Yo estoy acostumbrado a discutir, a analizar los problemas y hoy hay problemas serios; no se da mayor importancia a la producción y al trabajo", argumentó a Infobae acerca de su salida de Cambiemos el integrante del Movimiento Productivo Argentino encabezado por el ex presidente provisional Eduardo Duhalde. Así, Brown anunció su fichaje en el Peronismo Federal.

 

“Muchos ni nos enteramos de la llegada de Vidal (a San Martín, días atrás). López Medrano sólo hace apariciones armadas pero no impulsa una integración real de Cambiemos en el distrito”, señala a Letra P una voz que –por el momento- se mantiene en la órbita societaria del frente de gobierno y que cuestiona la escasa vocación de construcción política “sólida” del ministro, en un contexto donde “hay una cantidad de versiones enorme” sobre la postulación o no a la intendencia del miembro del gabinete vidalista que, para muchos dentro de la estructura, no aflora como la figura capaz de generar cohesión de cara a 2019. 

 

“Dice que no es el momento para salir”, deslizaron a este medio dirigentes de San Martín más cercanos a López Medrano que, así, cumple a rajatabla el mandamiento vidalista de exhibir preponderancia a la gestión por encima de las aspiraciones electorales. “Santi va a ser el candidato, está haciendo las cosas bien”, aseguró otra voz que suele acompañar al ministro en recorridas.
 

 


No obstante, su aislamiento en una reducida mesa chica bendecida por la gobernadora (por fuera del radio amarillo, sólo mantiene un estrecha relación con el diputado radical possista Walter Carusso) puede ser una actitud que ahuyente a referentes periféricos con vocación de poder y armado territorial, algo de lo que carece el ministro pero que es de extrema necesidad en un enclave del GBA.

 

“Cambiemos tiene un problema ahora y es que varios quieren ser candidatos: desde Ivoskus padre, con 75 años, pasando por Daniel Mollo hasta López Medrano. Por ahora, está bastante convulsionado todo”, resumió una voz interna.

 

La mano derecha de López Medrano en su cruzada sanmartiniana es Alejandro Guillermo Keck, quien no sólo apadrinó en tiempos de Ucedé las primeras incursiones políticas del hoy ministro de Desarrollo Social, sino también las de Sergio Massa. Forjado en la Unión para la Apertura Universitaria (UPAU), apéndice en el ámbito académico del partido de centroderecha fundado por Álvaro Alsogaray, Keck fue concejal e intentó infructuosamente llegar a la intendencia de San Martín.
 

 


Por aquellos días, López Medrano era su asesor junto con el hoy líder del Frente Renovador. Más tarde, Keck fichó en el peronismo de la mano de Luis Barrionuevo y Graciela Camaño, quien lo colocó, ya en 2002, en el Ministerio de Trabajo durante la presidencia de Duhalde. Como no podía ser de otra forma, López Medrano siguió a su mentor político al punto de ser nombrado el 18 de julio de ese año como “Gerente de Empleo y Capacitación Laboral de Capital Federal y Conurbano” en el área encabezada por Keck.

 

Algunos memoriosos en San Martín recuerdan, para aludir a raíces de tensiones internas actuales, que Keck fue el primer funcionario duhaldista en ser llevado a la Justicia sospechado de corrupción, más precisamente, por un supuesto caso de clientelismo político en el manejo de 12 mil planes Jefes y Jefas de Hogar en San Martín, por fuera de la estructura municipal. Uno de los impulsores de esa denuncia fue el por entonces intendente, Ricardo Ivoskus.

 

Después de las elecciones de 2011 y con base en el Ministerio de Desarrollo Social porteño, López Medrano y Keck se presentaron como las caras nuevas del PRO en San Martín a la vez que promovían una hipotética candidatura de Gabriela Michetti en terreno bonaerense: "Es una gran candidata, es de la Provincia y puede garantizar un 2013 con un muy buen resultado para llegar al 2015 fortalecido”, afirmaba Medrano por aquel entonces.
 

 


Ya en la Era Vidal, Keck dirige la "Unidad de Modernización y Seguimiento de Gestión" del ministerio de Medrano, a la vez que es uno de sus principales armadores en el distrito, algo que no sienta demasiado bien en algunos socios.

 

Bajo este escenario y mientras que para los programas fetiches de Desarrollo Social en tiempos de vidalismo –“El Estado en tu barrio” y “Cerca de Noche”-, López Medrano recibe crecientes cuestionamientos por recortes y prestaciones deficitarias en momentos de turbulencia económica. Con eso tendrá que lidiar en 2019, mientras busque ganar un nuevo distrito para el mapa PRO.

 

López Medrano cuenta además en su mesa chica del ministerio con la asistencia de extrema confianza de Federico Arata, el jefe de asesores, con quien compartió gabinete durante la gestión de Desarrollo Social de la Ciudad, antes de mudarse ambos a la Provincia. Arata es quien sostiene vínculos con los gremios que contienen a los empleados del ministerio, y es además ayudante "territorial" del ministro. Otro de los funcionarios de alta confianza es el Subsecretario Técnico Administrativo, Joaquín Tome. Participan además de la mesa chica dos candidatos a intendencias del conurbano para 2019.

 

El subsecretario de Políticas Sociales, Ezequiel Pazos, quien colabora en el armado territorial de la primera sección electoral y es el candidato a la intendencia de José C Paz. Y el subsecretario de Fortalecimiento Familiar y Comunitario, Gabriel Mécuri, un apellido de historia peronista en la provincia, aunque con difícil inserción en sus pagos de Lomas de Zamora, donde Cambiemos aún lo apuesta como candidato.

 

Completan el staff, el subsecretario de Deportes, Pablo Fuentes; el subsecretario de Responsabilidad Penal Juvenil, Felipe Granillo Fernández y la secretaria de Niñeas y Adolescencia, Pilar Molina, una dirigente que ocupó igual cargo en la Ciudad y que milita fuertemente la candidatura de López Medrano en San Martín.

 

COMEDORES DEVALUADOS. La incesante escalada del dólar y su impacto en los precios de los productos de la canasta básica golpea de lleno en uno de los servicios primordiales a cargo del Ministerio de Desarrollo Social: los comedores escolares. En diciembre de 2015, los $6,30 que se otorgaban por alumno representaban 0,64 dólares. En abril de 2016, Vidal anunció que duplicaba ese monto del fin de la era Scioli, llevándolo a $12,60, que, al tipo de cambio en ese entonces, también representó una suba: 0,86 dólares
Estas ecuaciones se traducen en la práctica en múltiples denuncias de escuelas con servicios alimentarios de baja calidad, además de la necesidad de un aumento en los cupos que se otorgan a cada establecimiento, a raíz de la creciente demanda de alumnos que se suman en los comedores.
“Hay 2.8 millones de chicos menores de 18 años en las escuelas estatales, un 50% está por debajo de la línea de la pobreza, según estadísticas de la UCA. ¿Saben a cuántos les dan de comer en la escuela pública? a 450 mil, faltan un millón de cupos de comedores escolares”, había acusado el titular del Suteba, Roberto Baradel

 

 


NIÑEZ EN CRISIS. Un foco crítico dentro de Desarrollo Social radica en el Organismo Provincial de Niñez y Adolescencia (OPNyA). El área que comanda Molina se encuentra envuelta en denuncias de vaciamiento y merma presupuestaria. De los ocho programas con los que contaba el OPNyA –todos centralizados en la capital bonaerense- se dieron de baja dos, “Crianza sin violencia” y el Centro Terapéutico Diurno dedicado a la implementación de talleres para jóvenes de los barrios. También, se advirtió el cierre de dos Unidades de Desarrollo Infantil (UDIs) donde asistían chicos a contra-turno de la escuela, mientras que las restantes presentan falencias edilicias y falta de nombramientos. En tanto, voces gremiales advirtieron un “avance con la tercerización” de los servicios que se brindan, mediante ONGs.

 

Desde ATE detallaron a Letra P que, en lo que refiere al programa “Autonomía Joven” –uno de los más promovidos por la gestión de Pilar Molina-, los trabajadores “están más precarizados que nadie, porque están bajo la figura de contratos autónomos bajo la emergencia administrativa”. “Nunca saben cuándo van a cobrar sus salarios; es un contrato que no les permite tener ningún tipo de derecho. Y nunca saben si se lo renuevan o no”, añadieron para marcar que en el organismo existen “500 vacantes genuinas congeladas”.
 

 


ENCIERRO CRUDO. En lo que refiere a los dispositivos de encierro a cargo del Organismo Provincial de Niñez y Adolescencia, el sistema penal juvenil fue duramente cuestionado en el informe anual recientemente publicado por la Comisión Provincial por la Memoria (CPM). Allí se detalló que, en materia edilicia, el deterioro se registra en cloacas desbordadas, precarias instalaciones eléctricas, ausencia de calefacción y ventilación, paredes con hongos por humedad, ausencia de vidrios, duchas sin grifería y celdas de no más de 4 m² que llegan a alojar a tres jóvenes. También, se advirtió una “alimentación escasa y de mala calidad”, mientras que en algunos centros detectaron “contaminación fecal del agua”.

 

En tanto, desde ATE hicieron presentaciones ante la falta de gas desde enero pasado en el predio de Abasto (La Plata), además de la injerencia del Servicio Penitenciario en diversos centros cerrados, aspecto que logró frenarse.