23|8|2021

Universidades: la fake news oficial que se volvió hashtag

27 de agosto de 2018

27 de agosto de 2018

A través de algunos de sus referentes, Cambiemos intentó desmentir con datos falsos el ajuste en la educación pública. Generó fuertes reacciones que, además, se apropiaron de su trending topic.

El problema de las noticias falsas no nació con internet, ni siquiera con el periodismo. Las redes sociales solo son una novedad que facilita su difusión y alcance. Pero si bien las noticias falsas son un producto pseudo-periodístico, ¿qué pasa cuándo un funcionario público tergiversa datos y persigue el mismo objetivo que ellas, la desinformación deliberada y el engaño?

En este caso la información no fue difundida por un portal de noticias, aunque estos se hicieron eco de su contenido, sino que se trató del director del Programa Argentina 2030 (que depende de la Jefatura de Gabinete), Iván Petrella, quién compartió información en las redes sociales en pos de justificar el ajuste que el Gobierno ejecuta sobre la educación pública.

 

 

El funcionario twitteó una serie de flyers que intentaban graficar la buena gestión del Gobierno en materia de educación, aportando números sobre la supuesta inversión en el área. Las respuestas no tardaron en llegar. Al día siguiente, Twitter amaneció con posteos de periodistas, funcionarios y docentes universitarios para desmentirlo. Paralelamente a este cruce, el hashtag #UniversidadPublicaPorSiempre veía la luz.

 

 

 

Los hashtag son etiquetas que sirven como ordenadores para agrupar conversaciones digitales, lo que permite -además- su medición. Los hashtag poseen un enorme potencial de crear comunidades de intereses, son ideales para coordinación de discusiones y la planificación de acontecimientos políticos. Encuadran temas y el hecho de que su uso masivo los transforme en tendencia (TT) es lo que posibilita la expansión de su mensaje y aumenta su alcance por fuera de la red que le dio vida.

 

LUCHA DE SIGNIFICANTES. Cerca de las 9 del 24 de agosto del 2018, #UniversidadPublicaPorSiempre comenzó a ser tendencia y ya lleva más de 22,977 tuits. Entre las seis primeras cuentas que iniciaron su uso figura Emiliano Álvarez Raso: abogado chubutense y parte del equipo de la Secretaría General de la Presidencia de la Nación.

 

 

 

 

 

A las 17 del mismo viernes se observó el pico de la conversación: 2.497 posteos utilizaron el hashtag #UniversidadPublicaPorSiempre. Pero su aplicación comenzó a mostrar cambios, se mixturó entre los oficialistas que salían en defensa del Gobierno y les defensores de la educación pública, que sumaron a sus tuits el hashtag hecho tendencia por la maquinaria cambiemista.

 

Se trató de una inteligente jugada dentro de la red social, ya que si bien #UniversidadesEnPeligro mostraba un funcionamiento con días de antelación -desde el 5 de agosto- y un pico en la conversación el 21 de agosto, convirtiéndolo en tendencia, les usuarios comprendieron que era necesario subirse a la ola de #UniversidadPublicaPorSiempre para que su mensaje sea leído y aparecer entre las menciones del oficialismo.

 

 

 

La información es un insumo esencial para tomar decisiones, ya que influye en el voto, suma adhesiones y/o genera rechazos sobre determinados temas. El incremento de la información disponible, y su circulación, permiten su análisis y seguimiento. Es una herramienta clave para monitorear a la política.

 

Dentro de esa guerra de contenidos que se desató usando el mismo hashtag es que el senador Esteban Bullrich visitó los estudios de LN+, tal vez buscando ser noticia en el portal web de uno de los medios más influyentes de la Argentina. Allí aportaba su defensa a lo que supo ser su gestión en el Ministerio de Educación y la posterior negociación salarial que desató el conflicto.

 

 

 

Se trata de un conflicto paritario que nace por fuera de Twitter y de una lucha que lleva ya larga data, pero el posteo de Petrella y su intención por desinformar fue lo que encendió el fuego. El Gobierno intentó mitigar la ola haciendo tendencia un hashtag que, en su interior, poseía contenido en favor de la gestión oficialista pero no tuvo en cuenta la fuerza de una parte importante de la ciudadanía que considera un derecho fundamental la defensa de las universidades públicas y su participación en las redes.

Hace unos meses Facebook ideó un fallido plan para regular las fake news dentro de su red social. Pero, ¿qué pasa cuándo el contenido es difundido por un funcionario en ejercicio de sus funciones y con acceso a datos oficiales? Una respuesta apresurada es que se resiente la calidad del debate público y por lo tanto de la democracia.

 

LA INTENCIÓN DE MENTIR. La política se trata sobre puntos de vista, de disputas de sentido por imponer formas de interpretar "realidad". La pregunta es si este comportamiento tiene un costo social. ¿Existe algún tipo de pérdida de legitimidad o las burbujas que polarizan las redes sociales y el “sesgo de confirmación” actúan sin importar qué se emita, sino sopesando quién lo dice?

 

 

Como aseguran en ElGatoyLaCaja: “La posverdad es al mismo tiempo producto y causa de una grieta infinita”. Para la Real Academia Española, posverdad es la ‘distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales’.

 

 

La intención de desinformar, de engañar deliberadamente para inducir al error para manipular decisiones y desprestigiar, es clave en el entramado señalado en el corriente artículo. Su peligro radica en presentar hechos falsos como si fueran reales alimentando la confusión de los lectores. Las fake news no son una equivocación sino que buscan propagar una idea falsa y su peligro radica (como lo explica el sociólogo William Thomas) en que “si las personas definen las situaciones como reales, éstas son reales en sus consecuencias”.

 

La manipulación informativa juega con el desconocimiento previo de los sujetos. ¿Qué le sucede a la gestión de Cambiemos que necesita recurrir a estos artilugios comunicacionales para ocultar la verdad?

 

Para George Lakoff los encuadres son estructuras mentales que le permiten al ser humano entender la realidad y, a veces, hasta crear lo que entendemos por realidad. Por eso la acción de Cambiemos detrás de #UniversidadPublicaPorSiempre y el contenido falso adosado a este hashtag es tan perjudicial para la salud democrática argentina, debido a que son elementos que podrían ser igualmente reales en la medida en que logren instalarse como legítimos.