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Legisladores de la oposición buscaban aprobar de alguno de los proyectos para suspender los aumentos de los servicios públicos, pero el salteño Olmedo dejó su banca y apuró el fin de la sesión.
Redacción 18/04/2018 12:07

Por la falta de solo un voto, los bloques de la oposición no lograron el quórum necesario para instalar una sesión especial en la Cámara de Diputados destinada a congelar los aumentos de las tarifas de servicios públicos. El debate fallido terminó en un escándalo cuando el diputado salteño Alfredo Olmedo abandonó su banca y determinó el final del intento.

Las bancadas opositoras reunieron 128 legisladores en el recinto, apenas uno por debajo del número necesario para comenzar una sesión.

 

 

Pasadas las 11.50, Olmedo pidió la palabra y solicitó levantar la sesión cuando faltaba un legislador para habilitar el debate. "Estoy de acuerdo en lo que quieren plantear; lamentablemente no hay quórum. Una vez más la política fracasa en nuestro país y no se le da respuesta a la gente. Estoy de acuerdo con el esfuerzo que se hizo desde distintos partidos", argumentó el salteño antes de levantarse de su banca.

A las 12, el presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó, decidió levantar la sesión y desató el escándalo.  

Los jefes de las bancadas del FPV y de UNA, Agustín Rossi y Graciela Camaño, cuestionaron a Monzó por no haber esperado unos minutos más a que llegaran los diputados que faltaban para obtener el quórum.

 

 

"Lo que acaba de pasar es bochornoso. Usted tiene la misión extremar los recaudos para que haya sesión, no para que no haya. Todos hemos visto cómo un diputado del oficialismo vino a la banca del diputado Olmedo y Olmedo justificó su huida. Porque esto es lo que hizo. Sabía que había 128 diputados, uno más que estaba viniendo y conspiró contra el quórum. Esto lo tienen que saber sus co-provincianos. Acaba de hacer lo peor que hace la política cuando se trata un tema tan importante que pega directo a los argentinos", cuestionó enojada Camaño.

Al escuchar las críticas, Olmedo negó que se haya levantado de su banca por pedido de un diputado oficialista. En diálogo con C5N, respondió: "Yo no tengo negociaciones con nadie. Cuando yo sea presidente de la Nación los horarios se van a respetar", remató. 

Por su parte, el kirchnerista Agustín Rossi cuestionó a quienes "juegan al quórum". "Que me voy que me quedo. ¿No ven que estamos hablando de la vida de los argentinos? Y no le va a pasar nada al Gobierno si le ponemos un límite al aumento de tarifas. No se va a caer. Buscará otra forma, otra política", agregó.

Quien no estuvo presente en el recinto es la diputada Elisa Carrió, quien días atrás expresó su preocupación por el incremento en las tarifas y hasta anticipó que presentará un pedido de informe para que el Gobierno explique los aumentos. 

 

 

"Ni demagogia ni intransigencia. En materia de tarifas, hay que encontrar una tercera salida, que no sea la posición inflexible del Gobierno ni la demagogia de sectores del PJ que han vaciado la Nación durante el kirchnerismo", escribió en su cuenta de la red social Twitter.

Más temprano, los legisladores del interbloque Argentina Federal, integrado por mayoría de justicialistas y massistas, presentaron en la previa de la sesión especial un proyecto tendiente a garantizar valores "razonables" para los servicios públicos.

“Hay que ponerle un freno a la insensibilidad de este Gobierno por el tema de las tarifas. Queremos, además de discutir, brindar soluciones. Estamos obligados a eso pero deben ser soluciones en serio”, aseguró el titular del bloque Argentina Federal, Pablo Kosiner.

Allí, presentaron la iniciativa que, entre otros puntos, propone que los incrementos tarifarios no queden "disociados" de los aumentos salariales y que tampoco sean mayores a "los índices de precios mayoristas", del Indec.

Con la presentación del proyecto que, dijeron, “no pretende volver al pasado”, los legisladores de ambos sectores parecieron desmarcarse de la estrategia del kirchnerismo de pedir una sesión especial, para tratar proyectos que piden retrotraer o frenar los aumentos de las tarifas de servicios públicos.

Fracasó por un voto la sesión de Diputados contra el tarifazo

Legisladores de la oposición buscaban aprobar de alguno de los proyectos para suspender los aumentos de los servicios públicos, pero el salteño Olmedo dejó su banca y apuró el fin de la sesión.

Por la falta de solo un voto, los bloques de la oposición no lograron el quórum necesario para instalar una sesión especial en la Cámara de Diputados destinada a congelar los aumentos de las tarifas de servicios públicos. El debate fallido terminó en un escándalo cuando el diputado salteño Alfredo Olmedo abandonó su banca y determinó el final del intento.

Las bancadas opositoras reunieron 128 legisladores en el recinto, apenas uno por debajo del número necesario para comenzar una sesión.

 

 

Pasadas las 11.50, Olmedo pidió la palabra y solicitó levantar la sesión cuando faltaba un legislador para habilitar el debate. "Estoy de acuerdo en lo que quieren plantear; lamentablemente no hay quórum. Una vez más la política fracasa en nuestro país y no se le da respuesta a la gente. Estoy de acuerdo con el esfuerzo que se hizo desde distintos partidos", argumentó el salteño antes de levantarse de su banca.

A las 12, el presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó, decidió levantar la sesión y desató el escándalo.  

Los jefes de las bancadas del FPV y de UNA, Agustín Rossi y Graciela Camaño, cuestionaron a Monzó por no haber esperado unos minutos más a que llegaran los diputados que faltaban para obtener el quórum.

 

 

"Lo que acaba de pasar es bochornoso. Usted tiene la misión extremar los recaudos para que haya sesión, no para que no haya. Todos hemos visto cómo un diputado del oficialismo vino a la banca del diputado Olmedo y Olmedo justificó su huida. Porque esto es lo que hizo. Sabía que había 128 diputados, uno más que estaba viniendo y conspiró contra el quórum. Esto lo tienen que saber sus co-provincianos. Acaba de hacer lo peor que hace la política cuando se trata un tema tan importante que pega directo a los argentinos", cuestionó enojada Camaño.

Al escuchar las críticas, Olmedo negó que se haya levantado de su banca por pedido de un diputado oficialista. En diálogo con C5N, respondió: "Yo no tengo negociaciones con nadie. Cuando yo sea presidente de la Nación los horarios se van a respetar", remató. 

Por su parte, el kirchnerista Agustín Rossi cuestionó a quienes "juegan al quórum". "Que me voy que me quedo. ¿No ven que estamos hablando de la vida de los argentinos? Y no le va a pasar nada al Gobierno si le ponemos un límite al aumento de tarifas. No se va a caer. Buscará otra forma, otra política", agregó.

Quien no estuvo presente en el recinto es la diputada Elisa Carrió, quien días atrás expresó su preocupación por el incremento en las tarifas y hasta anticipó que presentará un pedido de informe para que el Gobierno explique los aumentos. 

 

 

"Ni demagogia ni intransigencia. En materia de tarifas, hay que encontrar una tercera salida, que no sea la posición inflexible del Gobierno ni la demagogia de sectores del PJ que han vaciado la Nación durante el kirchnerismo", escribió en su cuenta de la red social Twitter.

Más temprano, los legisladores del interbloque Argentina Federal, integrado por mayoría de justicialistas y massistas, presentaron en la previa de la sesión especial un proyecto tendiente a garantizar valores "razonables" para los servicios públicos.

“Hay que ponerle un freno a la insensibilidad de este Gobierno por el tema de las tarifas. Queremos, además de discutir, brindar soluciones. Estamos obligados a eso pero deben ser soluciones en serio”, aseguró el titular del bloque Argentina Federal, Pablo Kosiner.

Allí, presentaron la iniciativa que, entre otros puntos, propone que los incrementos tarifarios no queden "disociados" de los aumentos salariales y que tampoco sean mayores a "los índices de precios mayoristas", del Indec.

Con la presentación del proyecto que, dijeron, “no pretende volver al pasado”, los legisladores de ambos sectores parecieron desmarcarse de la estrategia del kirchnerismo de pedir una sesión especial, para tratar proyectos que piden retrotraer o frenar los aumentos de las tarifas de servicios públicos.