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Reconocimiento a José Ignacio López, ex vocero de Alfonsín, en el 35º aniversario del retorno a la democracia. Pagni y Borensztein analizaron su oficio y el contexto político. Los desafíos del sector.
Redacción 14/12/2018 16:43

Dos de los analistas políticos más destacados del país, Carlos Pagni y Alejandro Borensztein, compartieron en la noche de este jueves su visión sobre la actualidad política y el oficio periodístico ante editores de medios de todo el país en la cena por el 56º aniversario de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa), que se realizó en el Hotel Sheraton Libertador de Buenos Aires.

En diálogo con Daniel Dessein, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa de la entidad, los columnistas de La Nación y Clarín contaron la “cocina” de sus artículos semanales, que son lectura obligada para miles de lectores y generan suscriptores digitales, tal como señaló el propio Dessein.

“Trabajo con total libertad. En Clarín nadie me dice lo que tengo que decir o sobre qué tengo que escribir”, señaló Borensztein, quien aclaró que no es periodista, pero que se nutre del trabajo cotidiano de los periodistas y editores del diario para sus textos. “Sé que lo que escribo se lee mucho y es valioso por el esfuerzo, pero también por como el diario me pondera, me eleva y me pone en un lugar especial. Eso es importante, porque potencia la llegada de lo que uno hace”.

Las columnas de humor político del arquitecto y productor televisivo, hijo del célebre Tato Bores, se publican desde hace 11 años en Clarín y han derivado en varios libros; el último de ellos, “Balcarce, el perro que derrotó al kirchnerismo”.


Pagni y Borensztein. Periodismo, humor y política.

 

Por su parte, Pagni se refirió a su trabajo periodístico, tanto en La Nación como el canal LN+, donde aborda semanalmente los temas de la agenda política y económica, desafiando a lectores y televidentes a partir de una innumerable cantidad de datos y nombres. “Soy un obsesivo de los datos, porque creo que la opinión tiene que estar sustentada por la información”, dijo el conductor de Odisea Argentina.

“Yo tiendo a escribir como información razonada. Me sale naturalmente, es mi forma de entender la profesión. Pero, además, en este momento de la Argentina eso sirve, creo, para explicar entramados mafiosos, conexiones entre personas y situaciones. No se me ocurre otra manera de explicar todo lo que está pasando, aunque eso pueda sacrificar lectores”, explicó Pagni.

En otro segmento del diálogo, Pagni y Borensztein analizaron la realidad política actual y el futuro del país, con vistas al escenario electoral de 2019. “Argentina se adelantó al fenómeno de los populismos que vemos en otros países actualmente, como en Brasil con Bolsonaro”, dijo Pagni. “Este año se dieron dos fenómenos entrelazados de manera paradójica en nuestro país: la crisis económica y el impacto de los cuadernos de Centeno. La corrupción y la recesión van a remodelar el escenario político de cara a las elecciones”, añadió.

“La Argentina se explica mejor desde el humor que desde la política”, dijo Borensztein. “Tenemos una agenda temática muy pobre, como dice Santiago Kovadloff. Al día de hoy, este gobierno ha fracasado en el intento de cambiar o atenuar el contraquilombo que le dejaron y la oposición en tres años no ha sabido construirse como alternativa”, analizó.

Participaron de la cena los diputados nacionales Emilio Monzó, presidente de la cámara; Luciano Laspina, Nicolás Massot, Daniel Filmus, Daniel Arroyo, Jorge Franco, Karina Banfi, Cornelia Schmidt Liermann y Juan Brugge.

También estuvieron presentes los senadores nacionales Alfredo Luenzo y Humberto Schiavoni; el secretario de Medios, Jorge Grecco, y su par de la provincia de Buenos Aires, Mariano Mohadeb, además de la presidenta del Enacom, Silvana Giúdici.

 

Martín Etchevers, presidente de Adepa, en la apertura de la cena.

 

En su discurso de apertura, Martín Etchevers, presidente de la entidad, reflexionó sobre el rol del periodismo en un contexto de desafíos tecnológicos. Además, se refirió al 35º aniversario del retorno a la democracia en la Argentina.

“La libertad de expresión, misión fundacional de Adepa, era (y sigue siendo) inescindible de esa democracia cuyos primeros pasos fueron frágiles y significaron una clara toma de riesgos”, señaló. “De sus 56 años, la mayor parte de la vida de Adepa ha transcurrido en esta democracia que a los argentinos nos costó tanto recuperar y que estamos convencidos de haber conquistado para siempre”, agregó.

“No nos equivocamos si sumamos a la prensa argentina entre los actores protagónicos de esa democracia incipiente. No sólo porque la propia Constitución le reservó al periodismo el rol de contrapeso institucional, de canal de expresión de las demandas ciudadanas, de herramienta de auditoría social sobre el poder. También, porque ese periodismo buscó ejercer su rol, en estas décadas, con madurez cívica y compromiso democrático”, dijo Etchevers.

 

José Ignacio López recibe el reconoocimiento por su trayectoria.

 

RECONOCIMIENTO. El presidente del Comité Estratégico de Adepa, Guillermo Ignacio, fue el encargado de las palabras alusivas al desempeño que tuvo José Ignacio López en esos esperanzados y álgidos tiempos tras siete años de dictadura.

Ignacio resaltó que la vigencia de la libertad de prensa y de la democracia le deben mucho al rol profesional y humano que tuvo López como vocero de aquel gobierno, que instauró un periodo ininterrumpido de vigencia de las libertades en nuestro país. “Esto mismo es lo que movilizó a muchos hombres y mujeres en las vísperas de diciembre del 83 a trabajar intensamente por el país que pretendemos todos los argentinos. Cuando asume Alfonsín, sabía que se había recuperado la democracia, pero que había que construir un país democrático, como dijo recientemente Jorge Fontevecchia en un acto en el Senado de la Nación”, señaló Ignacio.

“No era fácil, se necesitaba gente que profesara fe en la democracia, y que estuviese dispuesta a dejar sus intereses personales en aras de esa construcción”, agregó el directivo de Adepa. “Alfonsín recitaba su credo laico, que era el preámbulo de la Constitución Nacional, y convocó como vocero personal a un distinguido periodista como José Ignacio López, de profunda fe religiosa. Entre el credo laico de uno y el credo religioso del otro contribuyeron a la sagrada misión de afianzar la democracia”, dijo Ignacio.

 

Emocionado, López agradeció el reconocimiento y expresó: “Me conmueve mucho este premio, porque valoro mucho a Adepa, que nació en 1962, un año después de que ingresé a La Nación a trabajar como periodista y donde pude ver el nacimiento de la institución, ya que trabajaba junto a uno de sus fundadores, Juan Valmaggia”.

En alusión a su rol como vocero, López señaló que, cuando comenzó la presidencia de Alfonsín, “fue una fiesta para todos los argentinos, porque todos recuperábamos la libertad y dejábamos atrás una noche dolorosa”.