El plan del Gobierno para evitar otro escándalo en el escrutinio provisorio
Sin descartar una réplica en octubre de la paridad de las PASO, saldrá a medios y redes con una campaña que enfatizará en el valor del conteo definitivo y capacitación par autoridades de mesa.
Debajo de las encuestas que ya circulan en algunos escritorios oficiales, en la Casa Rosada no descartan que las elecciones de octubre próximo tengan un escenario de paridad similar al que transformó al escrutinio provisorio en una verdadera pesadilla para Cambiemos y para todas las áreas del Ejecutivo que intervinieron en el desarrollo de los comicios de las primarias del 13 de agosto. “Si la diferencia no hubiera sido tan ajustada, no habríamos tenido tanto problema con los detalles, pero, en caso de que se repita, vamos a estar preparados para revertir algunas fallas que van desde la falta de capacitación de las autoridades de mesa hasta la expectativa que hay sobre los primeros resultados. Es un error, porque para saber el ganador, hay que esperar al resultado definitivo, no hay otra”, se resignó un funcionario del Ministerio del Interior, la cartera conducida por Rogelio Frigerio, que tuvo una parte de la responsabilidad institucional en el operativo, pero fue el único que afrontó las críticas de la oposición y las consultas de los medios. La otra pata del Ejecutivo que tiene competencia en el tema electoral es el Ministerio de Modernización, que conduce Andrés Ibarra, porque el Correo Oficial está bajo su órbita. A pesar de las funciones compartidas, dentro de Balcarce 50 acusan a Ibarra no decir una sola palabra sobre la tormenta que arreció entre el escrutinio provisorio y el definitivo, que finalmente ofreció los datos con validez legal 15 días después de las primarias. Tal como señalaron fuentes de la Cámara Nacional Electoral, “es la primera vez desde el regreso de la democracia que un resultado definitivo revierte el provisorio”.
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En el análisis del Gobierno en los 40 días que restan hasta las elecciones “no hay grandes cambios que se puedan hacer en el sistema de conteo, ni en la logística”. Sin embargo, la Casa Rosada está preparando una ambiciosa campaña que comenzará el próximo 15 de septiembre en medios escritos, radiales y televisivos y en redes sociales para “concientizar al electorado sobre las fases de la votación, pero especialmente respecto a la validez del resultado definitivo”, confió a Letra P una fuente de la Secretaría de Asuntos Políticos, que encabeza Adrián Pérez.
“Será una campaña grande y tenemos que advertir que hasta que no se cuente la última mesa en el resultado definitivo no se sabrá el ganador”, explicó otra fuente de la Casa Rosada, que interviene en el diseño de la campaña que funcionará como un “plan de contención” ante una nueva paridad electoral.
“Habrá que explicar mucho, pero será una campaña de bien público, que no tendrá costo para el Estado y que estamos haciendo desde el Gobierno, sin la intervención de ninguna agencia creativa”, agregaron desde la oficina de Pérez. En la Casa Rosada, confiaron que el diseño de la campaña es un trabajo conjunto entre la Dirección Nacional Electoral (DINE), la secretaría de Asuntos Políticos y la secretaría de Comunicación Pública, que depende de la Jefatura de Gabinete de Ministros, conducida por Marcos Peña, jefe de campaña de Cambiemos y principal contratante de la agencia Don, que pertenece a Juan Manuel “Papón” Ricciarelli, director creativo de la campaña del oficialismo.
A pesar de los intentos de Letra P por acceder a las piezas publicitarias, las fuentes oficiales explicaron que están en “pleno diseño” y que no se darán a conocer hasta que sean terminadas.
En el mapa de obstáculos que barajan los escuderos del Gobierno también figuran los problemas que ocurrieron durante la carga de los telegramas. “En muchos casos detectamos que las boletas estaban bien contadas, pero los totales estaban mal sumados y eso originó un problema en muchas mesas. Eso se corrige con un trabajo intensivo sobre las autoridades de mesa, especialmente los presidentes, aunque detectamos que los principales problemas ocurrieron en mesas donde no asistió el presidente y fue suplantado por personas que no cumplieron correctamente con su función”, detallaron desde el área de Asuntos Políticos.
Ese tipo de fallas será mitigado con una serie de cursos de capacitación para las autoridades electivas, con el fin de evitar ese tipo de errores y aumentar el nivel de carga del 95% al 97%, dos puntos de podrían sumarse si las fallas de suma son corregidas, ejemplifican en la Rosada.
Con las capacitaciones y las campañas, en el Gobierno aseguran que se reducirán los problemas en la confección de los telegramas, una falla que podría ser determinante si vuelve a ocurrir una paridad “cabeza a cabeza” que los obligue a revisar hasta la última boleta.