Elecciones 2017

La “teoría Pichetto” llega a Diputados y preparan el aislamiento del cristinismo

Los gobernadores quieren replicar en la Cámara baja el vacío que le espera a los legisladores K en el Senado. El bloque Justicialista se ofrece para agrupar tropa, pero el kirchnerismo busca resistir.

Hacía calor aquel 3 de febrero de 2016. Puertas adentro del Congreso, el termómetro hervía. En una amplia oficina del tercer piso de la Cámara de Diputados se definía si el bloque del Frente para la Victoria  (FpV) continuaba unido tras la debacle electoral de 2015. El final es conocido: casi una veintena de legisladores emigraron hacia un nuevo espacio, bajo la conducción de un bonaerense de bajo perfil, que dio en llamarse bloque Justicialista. La bancada que ahora, con la próxima renovación parlamentaria, aspira a ser el “punto de encuentro” de un peronismo unido, con anclaje en gobernadores, espejado en el Senado y despojado de cristinismo.

 

Aquella sangría de verano fue la primera reacción fuerte de un sector del PJ que ya creía en una reconstrucción fuera del kirchnerismo. Ese proceso, que maduró durante todo el año pasado, se aceleró ahora con el inminente regreso de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner a las lides parlamentarias. Y en la Cámara de Diputados ya hay quienes imaginan un voluminoso interbloque conformado por peronistas de distintas vertientes y provincias, pero sin lugar para los debutantes de Unidad Ciudadana.

 

En el bloque Justicialista sueñan con un interbloque de diputados con base en gobernadores del PJ.

El “plan” que idearon los diputados liderados por Oscar Romero, según supo Letra P, se divide en dos fases. La primera, ya en marcha, consiste en un diálogo permanente con gobernadores del PJ para que los candidatos que les reportan se integren a esa bancada cuando asuman como diputados. Los cálculos que se manejan son bastante ambiciosos y estiman un bloque de más de 40 miembros, si es que logran captar a todos esos ingresantes.

 

La segunda etapa del armado se larga el 23 de octubre y apunta a generar un interbloque que permita hacerle frente a Cambiemos como segunda fuerza parlamentaria. Ese futuro espacio, especulan, podría incluir no sólo a massistas, sino también a actuales miembros del FpV. Para fortalecer aún más ese espacio, también apuntan a seducir a los santiagueños del Frente Cívico comandados por Gerardo Zamora; a los misioneros del Frente Renovador de la Concordia, liderados por el futuro senador Maurice Closs, y a los cordobeses de Unión por Córdoba, bajo la batuta de Juan Schiaretti y del ex gobernador José Manuel de la Sota.

 

LAS EXPECTATIVAS. “Después de la elección de 2015 nosotros encaramos un fuerte debate sobre cómo generar una alternativa. Cuando formamos el bloque Justicialista, buscamos volver a darle protagonismo al peronismo”, recordó el salteño Pablo Kosiner, quien responde al gobernador Juan Manuel Urtubey y es uno de los que aspira a que el bloque Justicialista funcione como base para futuros acuerdos. “Con el apoyo de los gobernadores, somos un bloque con muchas posibilidades de crecer y de ser un punto de encuentro”, destacó en diálogo con Letra P.

 

El gobernador Urtubey con diputados del BJ.

 

¿Habrá lugar para los ingresantes K? “La dinámica de la política hizo que Unidad Ciudadana se conformara como alternativa con una identidad propia”, fue la respuesta de Kosiner. Por si quedaban dudas, añadió: “La dinámica de la provincia de Buenos Aires es importante, pero no define el futuro del país. Está claro que para 2019, el peronismo no puede representar a un solo sector”.

 

 

 

La opinión del salteño no es más que una nueva señal del “operativo aislamiento” encarado por gobernadores para confinar a Cristina en territorio bonaerense. A la misma idea suscribió otro diputado justicialista, el pampeano Sergio Ziliotto, discípulo de Carlos Verna. “Ellos (por el kirchnerismo) han decidido irse del peronismo compitiendo con otro nombre. Hoy tenemos un vacío central en la provincia de Buenos Aires y hay que llenarlo”, dijo a Letra P.

 

Ziliotto también explicó que “la idea primaria es armar un bloque del justicialismo a partir de los confianza gobernadores”, para luego “tratar de sumar a la mayor cantidad de compañeros”. Recordó que el propio Sergio Massa expresó públicamente que “vería con agrado” ese armado con caciques provinciales. “El 90% de las leyes las hemos votado y trabajado en conjunto con el Frente Renovador, o sea que esto no sería nada nuevo. Las metodologías y el pensamiento son las mismas: una Argentina integrada con base en el federalismo fiscal y en la distribución de recursos”, amplió el pampeano.

 

LAS PROYECCIONES. El bloque Justicialista hoy tiene 17 miembros y una fuerte impronta federal. En nombre del salteño Urtubey trabajan Kosiner, Evita Isa y Javier David. Por La Pampa, además de Ziliotto, el gobernador Verna está representado en el diputado Gustavo Fernández Mendía; y por La Rioja, Luis Beder Herrera y Teresita Madera le reportan a Sergio Casas. El bloque se completa con los correntinos Oscar Macías y Carlos Rubín, el chaqueño Gustavo Martínez Campos, el mendocino Rubén Miranda, los jujeños Guillermo Snopek y Héctor Tentor, el catamarqueño Néstor Tomassi y los bonaerenses Oscar Romero -jefe del bloque-, Diego Bossio y Alberto Roberti.

 

 

Encuentro de gobernadores peronistas en Diputados, el año pasado.

 

En la cruzada hacia la unificación del PJ, esa bancada arranca con desventaja. En octubre expone nada menos que ocho bancas -es decir, casi la mitad- y es difícil proyectar cuántas sumará, porque todo depende de la voluntad de los gobernadores. Por lo pronto, por la provincia de Buenos Aires lograría incorporar al actual intendente de Bolívar, Eduardo “Bali” Bucca, amén del apoyo de Romero a la candidatura de Florencio Randazzo. Pero Juan Manuel Abal Medina, el segundo de esa lista, se sumaría al Movimiento Evita.

 

El Frente Renovador también se vería diezmado, pues hoy tiene 37 integrantes y bajaría a 25 si se repiten en octubre los resultados de las PASO. A ello hay que sumar que Massa, su jefe político, no será más diputado -y tampoco lograría ser senador-. Es decir, el tigrense manejará el bloque desde el llano.  

 

En tanto, si el actual FpV logra retener fugas, conseguiría sumar 44 bancas a su representación actual (71). Dado que el bloque de Héctor Recalde arriesga 31 escaños, tendría a partir del 10 diciembre 84 legisladores, con una presencia importante de Unidad Ciudadanía: entrarían por la lista bonaerense Fernanda Vallejos, Roberto Salvarezza, Fernando Espinoza, Vanesa Siley, Daniel Scioli, Hugo Yasky, Mónica Macha, Leopoldo Moreau, Laura Alonso y Jorge Correa.

 

LA VISIÓN K. Fue Espinoza quien también expresó, semanas atrás, el sueño de “una gran bancada peronista”. Durante un homenaje a Antonio Cafiero, habló de ir a “una gran unificación de los bloques legislativos” después de las elecciones. “Queremos un peronismo unido y trabajamos para que eso pase. Pero la realidad, más allá de la voluntad y las opiniones personales, es que hay esperar a ver el resultado de octubre”, dijo a Letra P otra autoridad del PJ bonaerense. “La idea es intentar sumar voluntades en un mismo y amplio bloque peronista. Habrá que ver si se puede. No es nada fácil”, agregó la fuente.

 

Más optimista se mostró Recalde, quien se despide de Diputados el 10 de diciembre -es candidato a senador suplente de Cristina-. El abogado laboralista fue uno de los grandes marginados de la lista de Unidad Ciudadana para la Cámara baja, pero aun así no ahorra elogios a los integrantes de esa nómina y confía en que “se van a incorporar al bloque, sin ninguna duda”.

 

 

Héctor Recalde, jefe del bloque del FpV-PJ.

 

“El futuro del bloque va a depender de cada uno, pero debemos desprendernos de posiciones personales -que son legítimas- y priorizar lo fundamental frente a lo accesorio”, afirmó el diputado consultado por este medio, y resumió: “Estamos hablando de la unidad en la diversidad. Ese es un imperativo categórico”.

 

El titular del bloque del FpV-PJ aclaró que el llamado de Cristina a la unidad “no viene de ahora: viene desde el 13 de abril de 2016, cuando sale de prestar declaración indagatoria ante el juez (Claudio) Bonadio y habla de construir un gran ‘frente ciudadano’, ampliando las fronteras a otros sectores”. Asimismo, aseguró que “los diputados funcionan junto con los gobernadores”. “Nos unen los mismos principios”, sintetizó.

 

El caso más emblemático para dilucidar la relación diputados-gobernadores es el de la ley de Presupuesto, donde se ponen en juego las obras y recursos de las provincias. El bloque Justicialista ya trabaja de manera mancomunada con sus mandatarios afines para acordar ciertos puntos con el oficialismo, tal como hizo el año pasado. Uno de los reclamos canalizados por los legisladores es, por ejemplo, el punto de coparticipación que se le retrae a La Rioja desde la década del ’80. 

 

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