Economía

La CGT y los docentes le arruinaron a Cambiemos la fiesta de Expoagro

La política empañó la intención oficial de mostrar resultados económicos positivos. Decepción por el faltazo de Vidal. Massa y Jorge Macri aprovecharon para mostrarse en campaña.

La edición 2017 de Expoagro iba a ser una fiesta, el campo ideal para que el Presidente Mauricio Macri y la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, se mostraran con el que es quizás el único sector de la economía que tiene noticias positivas para contar. Pero la política se llevó puesta la muestra y el tema principal del que se habló en el predio de San Nicolás fue la situación del Gobierno, entre la marcha de la CGT y el paro docente en Provincia.

 

El lunes, primer día de la muestra, el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, dijo exultante que el crecimiento de Expoagro era “la cosecha de lo que se sembró el año pasado, entre los productores y el Gobierno”. Los números lo acompañan. La feria creció en tamaño y en participantes, y el sector agropecuario es el único que arroja un saldo favorable. Según datos de la consultora Orlando Ferreres y Asociados, el sector agropecuario es el único que tiene un crecimiento indiscutible, con una suba en enero del 5% interanual.  “El crecimiento arranca en el interior federal”, dijo una y otra vez Buryaile ante el público más afín a Cambiemos, pero por ahora las cifras generales lo contradicen. Dos horas más tarde, una marcha multitudinaria desbordaría a la CGT con un pedido del paro y se llevaría también las expectativas de Cambiemos para Expoagro.

 

 

El día anterior al evento del agro, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, Dardo Chiesa, había advertido que en esta edición iba a haber “mucho menos entusiasmo de los productores” por los problemas de competitividad y sobre todo, por las economías regionales. Palabras fuertes si se toma en cuenta que CRA es la entidad madre de Buryaile y que Chiesa por momentos es una de las espadas políticas del ministro.

 

 

El miércoles después de la congregación cegetista visitó la muestra Sergio Massa con su tropa y, rápido de reflejos, golpeó al Gobierno donde más le duele. “Tienen que limpiarse los oídos y escuchar el pedido de la gente que se queda sin trabajo”, dijo acompañado por dos figuras muy respetadas en el agro, el ex ministro de Economía, Roberto Lavagna y el bonaerense Felipe Solá. Aprovechó también para pegarle al talón de Aquiles de la política agropecuaria oficial: la falta de creación de empleo y la crisis de las economías regionales.

 

 

Al raíd massista de la mañana le siguió la visita de Marcos Peña, que recorrió la muestra acompañado por Gerónimo “Momo” Venegas de UATRE, el principal aliado sindical de Macri en una semana donde los gremios fueron el principal dolor de cabeza para el oficialismo. “Estamos sentando las bases para un crecimiento y un desarrollo sostenido” y “el Gobierno no ve un clima de conflictividad social” fueron los dos conceptos que dejó el jefe de Gabinete. A Peña le tocó escuchar de la boca de uno de los dueños de la empresa de maquinaria agrícola Cestari algo que el Gobierno no quiere ver. “La cosa recién está arrancando ahora, el año pasado estuvo muy planchado”, dijo el representante de la firma de maquinaria bonaerense. Justamente, el crecimiento de la venta de maquinaria es uno de los logros que el Gobierno quiere mostrar como parte del “efecto derrame” que genera el campo.

 

 

La nota más fuerte se dio el viernes, donde llegó finalmente Mauricio Macri. “Estamos creciendo hace 5 meses”, dijo el Presidente, pese a que ningún indicador parece sostener sus palabras. Escoltado por el Momo Venegas, el mandatario le pidió al campo que reinvierta sus ganancias.

 

 

La nota dentro del oficialismo la dio Jorge Macri, que se movió como candidato e hizo gala de su buen vínculo con los intendentes. Se paseó por el predio sonriente con el jefe comunal de San Nicolás, Ismael Passaglia, el anfitrión de la muestra. Una decepción para los presentes fue la ausencia de la gobernadora Vidal. Hasta pasadas las cinco de la tarde todos esperaron a la mandataria bonaerense, que terminó faltando por la fallida negociación con los docentes provinciales.

 

 

Por el lado de los negocios, fue indisimulable el incremento en el interés de los productores por adquirir maquinaria, pero también hubo claroscuros. En los stands de los semilleros, desde Nidera a Monsanto, sigue habiendo preocupación por la relación con el Gobierno. Dicen que falta aprobar muchos eventos y variedades de inversiones que ya están hechas. Una es el caso de Bioceres y la francesa Florimond Desprez y una variedad de trigo, que ya tienen invertidos 15 millones de dólares y una planta que espera hace meses una aprobación de Agroindustria que no llega.

 

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