Por qué perdió Urtubey

 

“Se viene la ola amarilla”, advertía días antes en una reunión con empresarios en el coloquio de IDEA. Y así fue. En Salta, como en otros distritos, la campaña se nacionalizó al punto tal que Marcos Peña estuvo en su cierre. Había un candidato del “cambio”, otro kirchnerista y Urtubey, que jugó la “tercera vía” sin el éxito esperado. Ganó Cambiemos.

 

 

 

Otro dato no menor. La derrota en la capital de la provincia, donde se concentra casi la mitad del padrón, fue catastrófica. Perdió por más de 70 mil votos.

 

El voto de los capitalinos es parecido al de los grandes centros urbanos, donde queda al descubierto el viraje de la clase media. No hay que irse muy lejos para interpretar esto. En 2013, en la misma ciudad donde arrasó Cambiemos, ganaba el PO y se quedaba con el senador por la capital, la mayoría en el Concejo Deliberante y cuatro diputados.

 

El rol de Gustavo Sáenz también fue significativo. El intendente capitalino goza de un importante porcentaje de imagen positiva, en parte por los aceitados contactos con la Casa Rosada, que le permitieron gestionar fondos para obras en la ciudad. En las PASO, su candidato a senador había perdido. Revirtió el resultado el jefe comunal, poniéndose la campaña al hombro.

 

 

 

El factor desgaste le jugó una mala pasada al gobernador. Ya son diez años de gestión y los problemas que se presentan comienzan a naturalizarse. Para peor, se percibe cierto aburguesamiento de sus funcionarios. De hecho, a poco de conocerse la derrota electoral, se puso en duda la continuidad de su gabinete. En las próximas horas, sus ministros tendrán que presentar una planificación para los últimos 24 de meses de gestión. Urtubey prometió revisar caso por caso.

 

La estrategia electoral también se puso en duda. La excesiva despejotización de Urtubey y la diversificación de ofertas electorales que presentó el oficialismo le jugaron en contra. Muchos candidatos y pocos fuertes. El PJ coronó una pésima performance logrando una banca en Diputados y una en el Concejo Deliberante de la capital. A nivel provincial, pasará a tener 25 bancas. En algún momento llegó a tener 52.

 

 

 

En este escenario, Urtubey fue categórico al advertir que su proyecto presidencial está en peligro. Sin embargo, suena un tanto apresurado, advirtiendo la necesidad que el peronismo tiene de dirigentes que gocen de reconocimiento nacional, experiencia y renovación más allá de un resultado coyuntural.

 

De seguro, para los dos años que restan camino a 2019, Urtubey necesitará, para su currículum nacional, oxigenar su gestión y que sirva de carta de presentación más allá de sus posturas nacionales y lo que venda a todo el país.

 

Patricia Bullrich  
Ezequiel Atauche y Bartolomé Abdala, de La Libertad Avanza, durante el debate de la ley ómnibus. 

También te puede interesar