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El sinceramiento

Luz: tarifazo de hasta 150% para reducir subsidios en el área metropolitana

El ministro de Energía, Juan José Aranguren, informó la suba que afectará desde este miércoles a tres millones de usuarios residenciales y pymes de la Ciudad de Buenos Aires y el GBA.

El gobierno de Mauricio Macri decidió darle otro golpe al bolsillo para encauzar los dislates del sistema eléctrico heredados de la controversial política energética kirchnerista –plagada de subsidios para los sectores más pudientes- y encarar con motosierra el duro camino para encontrar un “equilibrio de mercado” entre servicio y tarifas.

 

Fue el ministro de Energía, Juan José Aranguren, el encargado de dar las malas noticias al explicar el incremento de hasta el 148% en las tarifas de energía eléctrica en la zona de las prestatarias Edenor y Edesur, que brindan el servicio en la Ciudad de Buenos Aires y parte del Conurbano.

 

 

El incremento comenzará a regir este miércoles y afectará a tres millones de usuarios residenciales y comerciales de la Ciudad de Buenos Aires y se aplicará en dos etapas: una en febrero y la otra en marzo. El ministro también anunció nuevos aumentos para noviembre y febrero del año próximo.

 

Aranguren detalló que el aumento se explica por una suba del 37 por ciento en el precio estacional de la tarifa para todo el país, con la que el Gobierno cumple su plan de reducción de subsidios para "recuperar en la tarifa el costo de generación", y un aumento del 42% en febrero al valor de agregado de distribución, que tendrá otros dos aumentos cercanos al 20% en noviembre y febrero del año próximo, lo que volverá a incrementar la tarifa.

 

Aún no quedó claro cuál será el impacto en el resto del país, ya que se había adelantado una suba en el costo del componente de transporte de la energía, sin explicar cuál sería el traslado de esa suba en la tarifa final de los usuarios.

 

La continuidad de la "tarifa social" para un tercio de los cuatro millones de usuarios en la zona metropolitana asegura un nicho para sectores vulnerables, aunque el impacto será más fuerte para los consumidores que están fuera de ese rango y tienen menores ingresos.

 

De esta manera, la factura de un usuario residencial R1 (hasta 150 kw/mes) se irá de 131 pesos a 211 pesos, mientras que para los usuarios R2 (entre 150 y 300 kw/mes) aumentará de 237 pesos a 420 pesos. Los usuarios que logren ahorrar entre un 10 o 20 por ciento del consumo interanual recibirán un descuento porcentual del mismo valor en la tarifa.

 

GOLPE ABAJO. El ajuste en los márgenes que perciben las transportistas y las distribuidoras Edenor y Edesur significa que hogares y pymes de Capital Federal y Gran Buenos Aires soportarán un nuevo tarifazo, con mayor impacto relativo en las categorías de residenciales de menor consumo, pero que las mantiene aún lejos de las tarifas que se cobran en buena parte del interior, donde se aplican aumentos desde enero.

 

La región denominada AMBA siempre fue la más beneficiada por el sistema kirchnerista de subsidios. Así, mientras en un costosísimo departamento de la Recoleta se pagaban boletas bimestrales de 50 pesos, en un hogar medio de la región del Gran La Plata, en la que presta servicios Edelap, una boleta promedio podía llegar hasta los $1.000 sin registrar un consumo elevado.

 

Esas distorsiones que beneficiaron por años a la región con mayor ingreso per cápita del país se mantienen, aunque Energía intente maquillar correcciones a semejante inequidad distributiva que ya carga 13 años de subsidios cruzados casi inescrutables hasta para los expertos en el sector.

 

Energía explicó que la suba propuesta para aplicar desde febrero en hogares y pequeños comercios sólo cubre el 47% del precio del mercado y sin subsidio que el Gobierno ubica en u$s71 por ser el que pagan las grandes empresas que contratan directamente la energía a las generadoras. Por esa razón, además, se fijó un sendero de reducción gradual de la subvención estatal que termina en 2020 para hogares y en 2019 para industrias medianas y grandes.

Si se estima que las subas para mejorar los ingresos de Edenor y Edesur, tendrán un impacto promedio del 50% en tarifa final (si el ENRE aprueba lo que solicitaron las empresas), se calcula que la factura mensual de un hogar que consume 300 kilovatios por mes trepará a $730, lo que equivale a un aumento de más del 100% respecto de lo pagado este año, y considerando todos los rubros de la boleta.

 

De acuerdo a un estudio del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el aumento promedio para cada categoría es mayor para los sectores de menores ingresos, si se lo mide como proporción del gasto. Así, para el 10% de la población que menos gana el aumento de la luz representará un incremento del 70% del servicio, lo cual insumirá 2,5 puntos porcentuales más, pasando de 3,8 a 6,5 por ciento de los ingresos promedio de esas familias. Esta estimación es para quienes consuman entre 150 y 300 kilowatts por bimestre. De esta manera, una factura que en 2015 pagaba 155 pesos ahora deberá hacerlo por 265 pesos mensuales.

 

 

 

 

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