EL POST KIRCHNERISMO

La "renovación" peronista critica a Macri y pide "mirar para adelante", lejos de los K

Gobernadores, intendentes, y legisladores le dieron impulso a un grupo que hace eje en lo territorial y marca diferencias con "la metodología" cristinista. La provincia de Buenos Aires, la prioridad.

Tras meses de negociaciones, contactos y conversaciones informales, los intendentes bonaerenses  que conforman el grupo Esmeralda, gobernadores, diputados y senadores, pusieron en macha la "renovación" peronista y marcaron su identidad: dialoguistas pero críticos de las políticas del Gobierno nacional, con eje en lo territorial, un discurso destinados a la clase trabajadora y los sectores productivos y lejos de "la metodología" kirchnerista.

 

"No vamos a ser 'la pata peronista' de un gobierno nacional que ajusta. Pero tampoco vamos a permitir que conviertan al peronismo en una minoría violenta ni en un club de fans", remarcó el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, uno de los líderes municipales que participaron del encuentro, que organizaron los gobernadores en la Casa de Chaco en Buenos Aires, con Domingo Peppo como anfitrión.

 

El chaqueño fue el encargado de abrir la reunión, que tuvo impronta federal pero marcó una prioridad para el peronismo: recuperar la provincia de Buenos Aires. "Tenemos que trabajar para recuperar el Gobierno en 2019. Con una propuesta progresista, con la necesidad de generar puentes de diálogo. En esto, el rol que tiene la provincia de Buenos Aires es fundamental", dijo Peppo en la conferencia de prensa que brindaron los dirigentes después de la reunión privada.

 

Durante el encuentro, la cuestión bonaerense también dominó la agenda. La presencia de los intendentes, Insaurralde, Gabriel Katopodis (San Martín), Juan Zabaleta (Hurlingham), Mariano Cascallares (Almirante Brown), Juan Pablo de Jesús (Partido de la Costa), Eduardo "Bali" Bucca (Bolívar) y Fernando Gray (Esteban Echeverría), marcó la voluntad de "construir" el peronismo con amplitud "desde el territorio".

 

"Estamos acá los que tenemos responsabilidades institucionales", explicó Peppo sobre los ausentes del cónclave, como el presidente del partido, José Luis Gioja, y el vice, Daniel Scioli. Pese a que los mismo organizadores decidieron dejarlos afuera del evento, el gobernador aseguró que se reunirán "pronto" para comenzar a trabajar en otro de los temas que inquieta a los dirigentes del peronismo, el presupuesto 2017, otro de los ejes de discusión de la tarde. En paralelo, a pocas cuadras de allí, en la sede del partido ubicada en la calle Matheu, Gioja reunía a dirigentes y equipos técnicos para analizar cuál será la posición del peronismo cuando el Ejecutivo envíe al Congreso la "ley de leyes".

 

Mientras, en la Casa de Chaco, los "renovadores" planteaban la necesidad de darle al peronismo "un nuevo funcionamiento". "Hasta ahora fue puro verticalismo, desde hoy será horizontal", explicaba un dirigente que participó del encuentro. Fue precisamente la metodología de la imposición kirchnerista lo que disparó la autocrítica de los intendentes. "Dijeron que perdieron la provincia de Buenos Aires por haber aceptado esas condiciones", apuntó la misma fuente.

 

"Hay gente que tiene que asumir los roles que tiene, en función del desgaste y de la metodología que hubo", señaló Peppo al llegar a la sede de Callao, respecto del lugar que debe ocupar el kirchnerismo en el futuro del peronismo. Además, los dirigentes remarcaron la necesidad de que haya una reconfiguración del peronismo en la Cámara de Diputados, con el armado de un bloque o interbloque que se aleje de "la intransigencia" kirchnerista y responda a la lógica de intendentes y gobernadores, una idea que se viene barajando desde hace meses pero que no terminó de concretarse.

 

En esa línea, uno de los oradores de la reunión fue el presidente del bloque Justicialista, Oscar Romero, que concurrió acompañado por sus compañeros de bancada, los riojanos Luis Beder Herrera y Teresita Madera. Romero puso el énfasis en la importancia que tendrá el movimiento obrero en "la reconstrucción del peronismo".

 

La idea fundacional de "la segunda renovación" peronista, inspirada en la encabezada por Antonio Cafiero en 1987, marcó el espíritu del encuentro del que participaron, además, los gobernadores Rosana Bertone (Tierra del Fuego), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Sergio Casas (La Rioja), Carlos Verna (La Pampa), el jefe del bloque del PJ-FPV en la Cámara alta, Miguel Ángel Pichetto, que describió la reunión como "un punto de comienzo y no de fractura", y la senadora por Entre Ríos, Sigrid Kunath, quien se retiró antes de la conferencia de prensa.

 

"El peronismo tiene que pensar lo que la Argentina necesita hacia adelante", dijo Katopodis. El intendente de San Martín también remarcó la necesidad de que el justicialismo "se ponga rápidamente de pie" para "confrontar democráticamente el modelo de ajuste" del gobierno de Macri.

 

La crisis de los sectores productivos - "agravada en estos nueve meses", según describieron los intendentes - , el tarifazo y la necesidad de cuidar el empleo y a las pymes también fueron puntos de coincidencia. "La mejor cara del peronismo es la que interpreta la agenda de los argentinos. Tenemos que construir un camino nuevo, que no es la grieta entre kirchnerismo y el macrismo", remarcó Zabaleta.

 

Los dirigentes volverán a encontrarse el 6 de septiembre, durante el homenaje que le rendirán a Cafiero, al cumplirse un nuevo aniversario de su triunfo en las elecciones a gobernador de la provincia de Buenos Aires. La cita será en el hotel NH y buscará mostrar una foto más amplia que la del miércoles, con el kirchnerismo como límite.  

 

Bartolomé Abdala y Ezequiel Atauche, senadores de La Libertad Avanza, durante el debate de la ley ómnibus. 
Germán Martínez y Cecilia Moreau, autoridades de Unión por la Patria. 

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