Paradoja PRO

Algo baja: hay autos cero kilómetro más baratos que en enero

La escasez en las ventas impulsó a marcas y concesionarias a ofrecer bonificaciones. También el Gobierno intervino con planes a tasas fijas pero altas: 25% anual.

La devaluación de diciembre hizo que los valores de los 0 km se dispararan, pero, ante la caída de las ventas, las automotrices decidieron salir a captar clientes con fuertes bonificaciones, en algunos casos de hasta $50.000 en autos de todas las gamas: chicos, media y alta. Éste último segmento, el premium, se adaptó a la demanda malacostumbrada a comprar con el dólar oficial –así el Estado subsidiaba a los más pudientes para comprarse autos importantes- y por eso en este segmento se pueden ver rebajas de hasta u$s 40.000 ($604.000 al cambio del viernes) como en el caso de la alemana BMW.

 

Esto provoca un hecho que parece insólito pero que no es nuevo: que haya modelos en el mercado que se consigan a un precio menor que en enero. En un contexto inflacionario que acumula una suma del costo de vida del 23,5% según el “índice Congreso”, 4,2% en mayo la oficial (que daría una anualizada del 50%) y las mediciones privadas que marcan 40-50% anual proyectado, el fenómeno podría explicarse como un milagro. Pero no lo es.

 

Ejemplos:

 

  • Entre los autos chicos, el Renault Clio 3 puertas bajó de $166.000 (enero) a $158.300 (mayo), un retroceso de 4,6%, y un Volkswagen Gol de $220.000 retrocedió a $199.000 (-9,5%).
  • En gama media, un Hiunday H1 pasó de $618.450 a $558.600 (-9,6%).
  • Entre los autos de alta gama, un BMW M4 coupé bajó de U$S199.900 a U$S159.900 (-20%) y un Mini Cooper de U$S43.000 pasó a U$S32.800 (-24%).

También el hecho desnuda cierto “libertinaje” en la cadena de comercialización. Pero que los ciudadanos de a pie no crean que sólo los empresarios les meten la mano en el bolsillo a su antojo. El precio final al público de un vehículo en Argentina lleva consigo un 50% de impuestos.

 

Para mostrar un ejemplo cercano, en un país vecino como Chile una moto se consigue a un cuarto del valor de lo que se la paga en Argentina. Eso sí, como no se la puede radicar en el país en caso de cruzar los Andes y comprarla, aquí no se la puede asegurar, así que su uso público sería casi nulo por las restricciones legales.

 

DETALLES DE UN MERCADO QUE SE BAMBOLEA.  Tres factores influyen en forma determinante para explicar la reducción de precios de los autos:

 

  1. Brasil está en crisis, tiene exceso de stock de automóviles y le exporta a la Argentina. Para venderle tiene que hacerlo aunque sea al mínimo costo. Ahí aparecen las ofertas.
  2. Las concesionarias tienen que mantener costos fijos (alquiler, impuestos, servicios con tarifazo, sueldos, gastos corrientes). Cuando las ventas no van bien, a fin de mes se “rematan” tres o cuatro modelos a precios bajos para tener liquidez y hacer frente a esos costos, incluso a veces yendo a pérdida.
  3. Las marcas que fabrican y ensamblan en el país proponen una reducción de precios en algunos modelos para alentar un mercado alicaído y sostener ventas. Después de dos primeros meses del año con guarismos muy bajos en patentamientos de autos nuevos, en los últimos tres meses la tendencia comenzó a revertirse si se la compara con igual período de 2015.

La mayoría de las marcas apostó a bonificaciones, pero otras fueron más audaces, como General Motors, que rebajó hasta un 5,4% los precios de lista.

 

Otro gran atractivo al que están apostando las automotrices para alentar las ventas es la financiación. Casi todas las empresas están ofreciendo, en algunos modelos de su gama, tasa del 0% en 12 cuotas. Si el plazo es mayor, en hasta 24 meses, se pueden conseguir tasas por debajo del 10% anual. Así, marcas y concesionarias logran transitar este primer semestre de “operativo sinceramiento” con ventas que podrían cerrar al alza si se las compara con igual período de 2015.

 

En tanto, el Gobierno intervino en el mercado para incentivarlo con créditos personales que permiten financiar el 100% del valor del vehículo, con un tope de $450.000 (Banco Nación) o $300.000 (Banco Provincia), a 36 meses (3 años). La tasa de interés anual es del 25% y se mantendrá fija.

 

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