El crédito PRO

Malcorra volvió de Nueva York con más chances para suceder a Ban Ki-Moon

Se siente segura de quedar en un grupo reducido de aspirantes a la secretaría general de la ONU. Las gestiones de la Rosada con los “cinco grandes” con derecho a veto. Un llamado de Macri a Putin.

La canciller Susana Malcorra volvió al Palacio San Martin. Regresó a su despacho luego de un largo viaje proveniente de Nueva York, donde expuso las bases de su candidatura para disputar la secretaría general de la Organización de las Naciones Unidas, actualmente en manos del coreano Ban Ki-Moon, quien fuera jefe de la diplomática criolla hasta hace medio año. Según cuentan en su entorno, Malcorra volvió más esperanzada sobre la posibilidad de imponerse sobre los otros diez competidores que pugnan por el máximo cargo de la ONU. Las apreciaciones fueron compartidas con el presidente Mauricio Macri, que la recibió en la Casa Rosada junto al jefe de Gabinete, Marcos Peña. Poco después de la cita, el premier partió rumbo a Washington junto a su virtual canciller en las sombras Fulvio Pompeo.

 

Para la jefa del Palacio San Martín, el primer poroteo de la elección multilateral arrojó algunas luces verdes. “En el Consejo de Seguridad hay un acuerdo inicial para reducir la cantidad de candidatos y achicar el pelotón de 11 postulantes al menos la mitad”, explicó una alta fuente diplomática que escuchó el primer balance en boca de Malcorra.

 

La clave, se sabe, está en el Consejo de Seguridad de la ONU, el organismo integrado por 15 países, con cinco poltronas inamovibles y con derecho a veto, detentadas por las potencias nucleares: Estados Unidos, Francia, China, Rusia y el Reino Unido. En los aparatos diplomáticos de esos cinco países se juega, en gran parte, el destino de Malcorra, que ya tendría un primer visto bueno para pasar el primer cedazo y quedar dentro de un quinteto o sexteto de candidatos.

 

Dentro de los “cinco grandes” del Consejo, hay dos escollos para la campaña de Malcorra. Uno es Rusia, cuyo presidente, Vladimir Putin, recibió este miércoles al mediodía un llamado del presidente Macri sin la presencia de la canciller-candidata. El contenido fue mantenido en reserva por el aparato de comunicación de la Casa Rosada, pero sus voceros explicaron que sólo fue para manifestarle el interés argentino de profundizar las relaciones con la potencia euroasiática y agradecer la carta que el ex agente de la KGB le envió a Macri el 25 de mayo, donde le transmitió que Rusia “aprecia el alto nivel de relaciones con Argentina que se basan en las antiguas tradiciones de amistad y respeto mutuo” y el “convencimiento de que, con esfuerzos conjuntos, sabremos conservar en plena medida el potencial acumulado de la interacción constructiva, garantizar el desarrollo ulterior del dialogo bilateral así como de la cooperación de socios en la resolución de los actuales problemas de la agenda regional y global”. Las referencias rusas tienen que ver con las relaciones construidas antes de la llegada de Macri a la Casa Rosada y promovidas por su antecesora, Cristina Fernández de Kirchner, depositaria de una visita oficial de Putin durante la última etapa de su mandato.

 

Pero, fuera del protocolo, el llamado trasatlántico buscó atenuar las resistencias rusas a la posible designación de Malcorra. “Con Francia puede pasar lo mismo, porque el gobierno de Francoise Hollande es el más crítico de un acuerdo entre el MERCOSUR y la Unión Europea, pero ella igual le ha planteado sus críticas” al premier galo, que encabezó una visita oficial a Buenos Aires hace escasos tres meses. "Usted abrió un nuevo capítulo en Argentina, para que sea más abierta y más creíble y Francia quiere ayudarlo", le dijo Hollande a Macri el 24 de febrero.

 

“Parece que Susy tiene más chances de las esperadas para suceder al coreano”, analizó un embajador de carrera consultado por Letra P que fue anoticiado del primer poroteo electoral en la ONU, que luego repercutió en el almuerzo privado que este jueves encabezó el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso De Prat Gay, en la sede del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (ver aparte).

 

Tal como informó Letra P, la cuestión por Malvinas no es un escollo para la candidatura de la canciller rosarina, que prepara un reservado plan de alternativas para promover el  acercamiento argentino con el Foreing Office y con los isleños, posiblemente a través de la reanudación de los vuelos de bandera nacional entre Río Gallegos y la base militar de Mont Pleasant. Una de las iniciativas podría partir desde el Aeroparque Jorge Newbery o desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. El tono del comunicado emitido este viernes por la Cancillería a propósito del día de los derechos argentiinos sobre las islas, en el que el Gobierno "invita" al Reino Unido a negociar el asunto de la soberanía, no es casual en esta coyuntura (ver aparte "Ahora, el Gobierno...")

 

El voto de China entre los “cinco grandes” también es materia de expectación por parte de la Casa Rosada, aunque fuentes del Gobierno confiaron que también hay discretas gestiones con la administración de Beijing con el fin de aceitar las negociaciones.  Algunos arriesgan el despliegue de gestos similares al llamado que hizo Macri este miércoles para hablar con Putin.

 

En el caso de los Estados Unidos, Malcorra tiene una ponderación positiva del presidente Barack Obama a su favor y hasta ahora la Cancillería no confirmó ni desmintió la posible aprobación del Departamento de Estado a favor de la canciller argentina, según difundió esta semana el medio británico The Telegraph.

 

Sin embargo, pocas horas después del regreso de Malcorra a Buenos Aires, su superior inmediato, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, partió con destino a Washington para reunirse con Susan Rice, consejera de Seguridad Nacional de la Casa Blanca. Según deslizaron cerca de Peña, la visita también tendría, entre otros objetivos, aceitar el visto bueno a favor de Malcorra, aunque la agenda no sólo tendría que ver con sumar porotos en la elección esperada para fines de noviembre, sino con otros temas más importantes como la inclusión de Argentina en la Alianza para el Pacífico (APEC) y el avance en acuerdos de cooperación militar que ya están en marcha. Antes de salir, Peña anunció un aumento del 31% para los efectivos de las tres armas, un gesto posterior a la restitución de potestades de autonomía militar que Raúl Alfonsín había anulado poco después de la recuperación democrática.

 

Junto a Peña, viajó su mano derecha en temas internacionales, el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, que también ansía suceder a Malcorra en caso de que la campaña a favor de su elección al frente de la ONU tenga éxito. Pero, debajo de ese despliegue público, se cocina una sorda disputa de intereses, donde “Susy” ya habría elegido sucesor. 

 

Osvaldo Giordano estará el miércoles en Santa Fe alentando la reforma previsional de Pullaro.
Guillermo Francos junto a su segundo, Lisandro Catalán, el funcionario del Gobierno que pidió eliminar las PASO. 

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