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Por Gabriela Pepe (desde Santa Fe).- El candidato del Pro sorprendió al oficialismo provincial y fue el más votado de la elección. Quedó por encima de Lifschitz y del Frente Progresista. Perotti obtuvo un buen resultado y polariza con el hombre del macrismo. Fracaso de Massa.

Redacción 20/04/2015 8:45

Cuatro años después de la elección en la que casi da el batacazo, Miguel del Sel volvió a sorprender. El candidato del Pro fue el más votado en las PASO provinciales y quedó cerca de la gobernación. Hubo voto castigo para el Frente Progresista, que pondrá todo su esfuerzo para crecer en las generales de junio. Omar Perotti obtuvo un buen resultado y confía en aumentar su caudal de votos. En una interna pobre del Frente Renovador, Oscar “Cachi” Martínez le ganó a Eduardo Buzzi. El escrutinio se extendió pasadas las cinco de la mañana, producto de la utilización del sistema de boleta única.

“Borombombón, Miguel del Sel gobernador”, gritaba eufórico Del Sel sobre el escenario del búnker montado en el Centro de Convenciones Puerto Norte, en Rosario. Lo acompañaban Mauricio Macri, Carlos Reutemann y la candidata a intendenta de Rosario, Ana Martínez, entre otros referentes del espacio. “Es increíble la cantidad de santafesinos que se sumaron al cambio”, celebró el jefe de Gobierno. En las pantallas, con un bajo porcentaje de mesas escrutadas, se anunciaba el claro triunfo de Del Sel en las primarias provinciales, que los operadores macristas vaticinaban desde hacía semanas, y que durante todo el domingo se encargaron de ratificar a través de sus sondeos.

El candidato del Pro no solo fue el candidato más votado, sino que terminó por encima del Frente Progresista en su totalidad, aunque por un escaso margen de votos. Del Sel cosechó el 32 por ciento de los votos, le sacó casi 150 mil votos a Miguel Lifschitz y menos de seis mil –alrededor de un punto– al espacio del gobierno provincial. Para el búnker del Pro no fue sorpresivo. Del Sel y Macri salieron a hablar cuando la ventaja era mayor, pero el macrismo contaba con que la brecha se iría achicando con el correr de las horas, como sucedió.

En el búnker del Frente Progresista el resultado no salió de acuerdo a las previsiones. El oficialismo no solo contaba con que sería el espacio más votado sino que apostaba a un triunfo de Lifschitz sobre Del Sel, esperanza que se diluyó poco después de las 21, cuando comenzaron a llegar los datos de las 287 mesas testigo que el Frente tiene en toda la provincia y que suelen arrojar resultados con un margen mínimo de error. Enseguida, mientras Del Sel festejaba con Macri, el socialismo salió a difundir sus resultados desde la capital provincial, que los colocaban por encima del macrismo. Pero en el centro de prensa montado en el salón La Fluvial de Rosario ya se percibía el final, aún cuando faltaba escrutar más del 80 por ciento de las mesas, entre ellas la totalidad de las rosarinas. Y es que esta vez, el efecto Rosario no fue el habitual. Si bien el Frente Progresista obtuvo casi 30 mil votos más que Del Sel en el bastión socialista, el escrutinio de las mesas de la ciudad achicó la brecha pero no alcanzó para revertir el resultado. En la intendencia rosarina, si bien el Frente Progresista fue el espacio más votado, la candidata vencedora fue Martínez, del Pro.

“Del Sel hizo una buena elección, mejor de la esperada”, admitían cerca de las 22 en el socialismo los colaboradores cercanos a Hermes Binner, quien se reunió en privado con Mónica Fein pero no apareció por el centro de prensa al que había confirmado su presencia. La diferencia de Del Sel con Lifschitz fue mucho mayor a la esperada en la previa, pero en el oficialismo no hubo clima de desesperación. “Es el mismo escenario que en 2011, muy parecido. Hay que ponerse a trabajar, de acá a junio vamos a caminar todo Santa Fe, a golpear puerta por puerta”, explicaba la diputada Alicia Ciciliani, mano derecha de Binner. De cara a junio, el ex gobernador se meterá de lleno en la campaña para acompañar a Lifschitz y levantar su caudal electoral.

En tanto, en el Frente para la Victoria hubo clima de festejo. La dupla compuesta por Omar Perotti y Alejandro Ramos alcanzó el número que obtuvo el espacio en las últimas dos elecciones generales y dejó esperanzas de crecimiento. “Ahora hay que pensar en manos de quién dejamos la provincia”, dijo el diputado desde la sede del Partido Justicialista de Santa Fe, al conocer los primeros resultados. En el bunker peronista también sorprendieron los números de Del Sel, quien suponían que no rompería la barrera de los 30 puntos.

En sus primeras declaraciones Perotti salió a polarizar con el candidato del Pro, aunque dejó en claro que la sociedad santafesina “mostró en un 60 por ciento un rechazo al gobierno del Frente Progresista”. Sin embargo, tanto en el peronismo como en el Frente Progresista admiten por lo bajo que, para las elecciones generales, intentarán potenciarse entre sí y dejar fuera de carrera a Del Sel. El Frente Progresista, porque quiere retener el poder. El Frente para la Victoria, porque necesita evitar una foto de Macri triunfal dos meses antes de las PASO nacionales. “Acá nadie se imagina a los socialistas perdiendo, van a salir a jugar con todo, a tirar todo lo que tienen, van a mover todo el aparato”, apostaba un operador kirchnerista sobre la medianoche.

En lo que fue una pobre elección del Frente Renovador, el cuarto candidato que se metió en las generales santafesinas fue Oscar “Cachi” Martínez, quien le ganó la interna al ex presidente de Federación Agraria, Eduardo Buzzi. El candidato presidencial Sergio Massa no hizo declaraciones sobre el desempeño de sus referentes. El Frente de Izquierda, el Frente de la Cultura, la Educación y el Trabajo, el Frente Social y Popular y el Movimiento Independiente Justicia y Dignidad quedaron afuera de la carrera por no haber alcanzado el tres por ciento de los votos que prevé la ley de primarias.

De cara a las elecciones del 14 de junio, el Frente Progresista apostará a los votos que quedaron en el camino de las PASO, además de más de 100 mil votos en blanco y 58 mil anulados. “Siempre dijimos que el Frente se iba a fortalecer después de las primarias, queda mucho tiempo”, decía Ciciliani.

El socialismo necesitará, además, que los votos que cosechó Miguel Barletta en la interna se trasladen a Lifschitz, algo que no es todavía seguro, considerando el acuerdo que el radicalismo tiene con el Pro tras lo decidido en la Convención de Gualeguaychú y las internas que mantienen socialistas y radicales dentro del Frente. Sin embargo los socialistas confían en que las negociaciones con el radicalismo llegarán a buen puerto y ya imaginan una definición parecida a la de 2011, que le dio el triunfo a Antonio Bonfatti contra Del Sel por tres puntos. A menos que Del Sel esta vez concrete el batacazo.