Los restos hallados en el Índico no pertenecen al avión de Malasia
Familiares de pasajeros desaparecidos hace más de tres semanas a bordo del Boeing 777 de Malaysia Airlines, exigieron explicaciones tras saberse que los restos encontrados en el Índico no corresponden al aparato.
Los objetos flotantes recogidos por los buques de la zona de búsqueda resultaron no ser del Boeing 777 desaparecido el 8 de marzo. “Parece que se trata de material de pesca y de desechos que flotan en el océano”, dijo un portavoz de la Autoridad Australiana de Vigilancia Marítima.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
En los últimos días, los satélites de varios países detectaron centenas de objetos flotantes, pero la las aguas australes donde se lleva a cabo la búsqueda complicaba las tareas, suspendidas en dos ocasiones.
La búsqueda del avión se extendió y Australia anunció que las operaciones serán coordinadas por el exjefe de las fuerzas armadas australianas.
El domingo participaron en la búsqueda ocho buques y diez aviones militares de siete países: Australia, China, Malasia, Japón, Nueva Zelanda, Corea del Sur y Estados Unidos.
La búsqueda se extendió a una nueva zona, de 319,000 km2, a unos 1,850 km al oeste de Perth. La decisión se tomó a raíz de un nuevo cálculo de la trayectoria del avión que, falto de carburante, habría caído al océano Índico antes de lo estimado previamente.
Los familiares están particularmente indignados después del anuncio realizado el 25 de marzo por el primer ministro de Malasia, Najib Razak, que según las informaciones disponibles el avión cayó en el Índico. Algunos se niegan a aceptar ese veredicto mientras no se encuentren los restos del Boeing.
El 8 de marzo, el vuelo MH370 que salió de Kuala Lumpur con destino Pekín se desvió de su trayectoria por una razón desconocida, y tiró para el oeste, hacia el estrecho de Malacca. Los radares lo perdieron en ese momento.
Lo que se sabe es que el avión siguió volando varias horas hacia el sur, sobre el océano Índico.
Los días próximos son críticos para encontrar las cajas negras, que en teoría emiten señales de localización durante treinta días.