Política

El mal momento de Roggio: ahora suspendió las obras de extensión de la Línea E

Letra P.- La empresa constructora tomó la decisión por tiempo indeterminado y despidió a 80 trabajadores. Según trascendió, prevé echar a otras 30 durante noviembre. Multas del Gobierno de Macri y miradas de reojo de Randazzo.

La constructora Benito Roggio e Hijos paralizó totalmente las obras de extensión de la Línea E del subterráneo porteño y dejó sin trabajo a 80 personas poniéndole freno, además, al deseo del Gobierno Nacional y de la Ciudad que esperaban tener lista esa gigantesca obra para fines del año 2016 o principios de 2017.

 

Según el sitio enelsubte.com, la empresa que lidera Aldo Roggio ya despidió a 80 personas y prevé despedir a otras 30 el próximo mes, mientras que al menos otras 40 fueron reasignadas a otras obras de Roggio.

 

En tanto, otras 50 personas fueron despedidas de la obra de la cochera-taller Lacarra, que se está construyendo en el predio asignado al antiguo proyecto del Taller Central Mariano Acosta. Las cocheras son indispensables para que la extensión a Retiro pueda abrirse al público.

 

Para justificar la suspensión de la obra por tiempo indeterminado, la constructora aduce falta de pago por parte de Nación y Ciudad, además de trabas para importar fijaciones para los rieles a instalar.

 

Esta situación incomoda aún más a Roggio y complica su relación tanto con la administración kirchnerista como con la macrista. La constructora que opera el subte porteño por medio de Metrovías no atraviesa el mejor momento de su relación con ambos gobiernos.

 

Hace un mes, el Gobierno de la Ciudad, a través de Sbase, le aplicó a Metrovías un total de 3.052 multas por incumplimientos detectados en los últimos 15 meses en los estándares de calidad y en las cuestiones operativas vinculadas con la seguridad de los trenes. Se estima que la suma  total que Roggio debió abonar es cercana a ocho millones de pesos, aunque ya liquidó una cifra cercana al 50 por ciento de ese total.

 

Las penalidades aplicadas por los inspectores de la sociedad estatal que conduce Juan Pablo Piccardo, comprenden los aspectos vinculados con la limpieza de los trenes y estaciones, la atención al público, la falta de matafuegos, el cumplimiento de horarios, las frecuencias en las distintas líneas, el estado de los frenos y las condiciones generales de seguridad que presentan las formaciones en servicio.

 

Por otra parte, Aldo Roggio está también en el ojo del ministro de Interior y Transporte nacional, Florencio Randazzo, quien puso en observación a la ferroviaria que opera el tren Mitre y el tren San Martín. “Corredores Ferroviarios” quedó en la mira de los funcionarios randazzistas tras el descarrilamiento que sufriera a principios de este mes una formación eléctrica del Mitre a la salida de la terminal de Retiro.

 

Roggio reclama falta de pago por parte de los gobiernos nacional y local. Por un lado, demanda a la Ciudad el pago correspondiente a la obra de instalación de rieles, que SBASE comprometió en el primer semestre; por otra parte, reclama a Nación fondos por las obras civiles, tareas que ya fueron prácticamente finalizadas.

 

La empresa aduce trabas y falta de fondos para importar los clips Pandrol, un insumo fundamental que permite fijar los rieles a los durmientes biblock. Si bien los rieles ya están comprados, ante la falta de este material es imposible avanzar en su colocación.

 

Además, el mismo medio explica que la obra de extensión de la línea E a Retiro era una de las obligaciones contractuales de Metrovías en tiempos de la concesión. Con la crisis económica de 2001, quedó a cargo del Estado Nacional, quien la licitó a Roggio en 2006. La controlante de Metrovías terminó entonces ejecutando la obra con fondos públicos.

 

Maximiliano Pullaro y el ministro de Desarrollo Productivo Gustavo Puccini.
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