Comienzan las primeras negociaciones de paz entre Al Asad y opositores sirios

Después de casi tres años de conflicto en Siria, emisario del presidente Bashar al Asad y miembros de la oposición en exilio acuden este viernes a la mesa de negociaciones de Ginebra para las primeras conservaciones de paz, aunque con pocas opciones de éxito.

Llegados este jueves a Ginebra tras una tensa conferencia en Montreux que reunía a unos 40 países y organizaciones, ambas delegaciones intentarán terminar con el caos que dejó más de 130.000 muertos en Siria y obligó a miles de civiles a abandonar sus casas o exiliarse.

 

Diplomáticos y observadores tienen pocas ilusiones acerca del resultado de estas negociaciones, pero recuerdan que el simple hecho de que los dos campos acepten reunirse en un mismo espacio es todo un acontecimiento.

 

El artífice de esta diplomacia, el emisario de la ONU para el conflicto sirio, Lajdar Brahimi, no lo tendrá fácil a juzgar por el tono empleado por los sirios en los últimos días, sobre todo el régimen, que acusa a los opositores de “traidores” y “agentes” a sueldo del extranjero.

 

Según varias fuentes diplomáticas, Brahimi reunirá a las dos delegaciones en una misma dependencia de la sede de la ONU en Europa. Los sirios no tomarán la palabra.

 

En un segundo tiempo, cada delegación se dirigirá a su propia sala, donde Lajdar Brahimi discutirá con cada una del marco de las negociaciones.

 

Brahimi podría intentar volver a reunir a las dos delegaciones este viernes o sábado en la misma sala, donde los negociadores se hablarán pasando “por Brahimi”.

 

El primer ciclo de negociaciones está previsto que dure “hasta el final de la semana próxima”, el 31 de enero.

 

El futuro de Bashar al Asad sigue siendo el principal motivo de desacuerdo. La oposición plantea como principio su salida y la constitución de un gobierno transitorio en el que no desempeñe ninguna función. El régimen rechaza esta opción.

 

A falta de consenso en este punto crucial, Lajdar Brahimi podría concentrarse, igual que occidentales y rusos, en definir las primeras medidas para aliviar a la población.

 

Brahimi evocó “indicaciones” de que las delegaciones parecen dispuestas a discutir del envío de ayuda humanitaria, de treguas localizadas, sobre y de intercambios de prisioneros.

 

Parte de la ecuación depende también de la capacidad de los “padrinos” de los dos campos, Estados Unidos para la oposición y Rusia para el presidente Asad, para pesar y maniobrar entre bastidores.

 

El secretario norteamericano de estado, John Kerry, no se anduvo con miramientos y reiteró a Damasco su exigencia de que Asad deje el poder. Rusia, por su parte, mostró un apoyo firme a la par que sobrio al régimen.

 

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