Política

Harto de las operaciones de La Cámpora en su contra, renunció el director del Servicio Penitenciario Federal

Alejandro Marambio había asumido en agosto del año pasado, tras la fuga de 13 presos de la cárcel de Ezeiza. Ese lunes renunció. Alegó “motivos personales”, pero había dejado trascender que estaba cansado de las críticas del ala progresista del Gobierno.

El sector más progresista del Gobierno nunca terminó de digerir su nombramiento. Alejandro Marambio se hizo cargo por segunda vez del Servicio Penitenciario Federal (SPF) en agosto del año pasado, luego de que el hasta entonces director Víctor Hortel renunciara tras la espectacular fuga de 13 presos de la cárcel de Ezeiza.

 

Hortel, identificado con La Cámpora, dejó su lugar sintiéndose traicionado por el propio Servicio Penitenciario. “Es una factura que me pasan. La fuerza no quiere perder sus negocios”, denunció en aquel entonces. Así, el Gobierno volvió a recurrir a Marambio, quien ya había estado en ese lugar entre 2007 y 2011, pero encontró una gran resistencia interna.

 

Pese a que cierto sector del kirchnerismo intentó justificar su nombramiento apelando a “su experiencia y estudios” en la materia, no hubo medios cercanos al oficialismo ni funcionarios del ala más progresista que quisieran albergar a Marambio, que coleccionaba cuestionamientos a su anterior paso por el SPF, que incluían acusaciones de torturas a los internos en las cárceles.

 

“Lo de Marambio es un retroceso, es un desastre”, se quejaba por lo bajo un funcionario del Ejecutivo, identificado con la centroizquierda. El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), dirigido por Horacio Vertbitsky, y la Procuración Penitenciaria Nacional también pusieron el grito en el cielo. Desde adentro de las cárceles también llegaron protestas. “Desde que volvió Marambio cortaron muchos de los talleres que había para los presos. También cortaron los eventos culturales, que a los internos nos hacen tan bien”, le contaba un detenido desde la cárcel de Marcos Paz a Letra P hace pocos días.

 

La renuncia del ahora ex jefe del SPF no sorprendió a nadie en el Gobierno. Según cuentan en el Ejecutivo, Marambio había comentado varias veces que estaba “harto de que el Cels y La Cámpora operaran en su contra en todos lados”, aún en los medio oficialistas. Aunque el abogado, por supuesto, también respondía con la misma metodología, la balanza se inclinaba siempre en su contra. Fuentes del Servicio Penitenciario también indican que Marambio se cansó de poner la cara para explicar el tema de las fugas en las cárceles – van 16 en lo que va del año – sin tener recursos económicos para implementar reformas. “Estuvo pidiendo plata para investir en infraestructura y mecanismos de seguridad, pero no le dieron y se cansó”, explica desde una unidad carcelaria.

 

Tras cuatro meses y medio de gestión, Marambio regresará a España, desde donde había llegado para asumir el cargo y aunque en su renuncia alegó “cuestiones personales”, el desgaste sufrido en la interna del Gobierno y la falta de respaldo político habrían sido los motivos por los que decidió dar un paso al costado.

 

Los intendentes de Rosario y Córdoba, Pablo Javkin y Daniel Passerini. 
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