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Reivindicación de la mujer trabajadora

Por Victoria Montenegro (*)

El día internacional de las mujeres es un día de reivindicación y lucha. Reivindicación de todas las mujeres que a lo largo de la historia han encarnado las luchas patrióticas y populares y que nunca han ocupado el espacio que les ha correspondido en la historia. Reivindicación de Evita, la gran conductora del movimiento popular, que luchó por los más pobres, por las mujeres, por los niños y niñas. Reivindicación de nuestra presidenta; presidenta coraje y por supuesto reivindicación a nuestras Madres y Abuelas de plaza de Mayo, luchadoras incansables, ejemplo de búsqueda de verdad y justicia; con paciencia, amor, unidad. También es una fecha para reivindicar a cada trabajadora, cada militante social, cada ama de casa, cada estudiante que construye esta patria grande cada vez más justa y solidaria muchas veces de forma invisible, silenciosa y a veces silenciada.

 

Y como decía, es por otro lado una fecha para reafirmar la  lucha por la igualdad, porque es mucho lo que se ha conseguido en estos 10 años de proyecto nacional y popular y mucho lo que todavía falta. Quisiera detenerme un poco en lo conseguido y sus alcances. Son muchísimas las conquistas sociales para nuestro pueblo en esta década ganada, y las mujeres como parte del pueblo hemos sido participes de esas conquistas. Ejemplo son la Asignación Universal por Hijo que alcanza a casi 2.000.000 de mujeres, y la extensión de esa protección para aquellas mujeres embarazadas que muchas veces en total soledad deciden tener y criar a sus hijos, el plan Conectar Igualdad que ha entregado más de  2.200.000 notebooks en todo el territorio nacional y que permite la democratización de la educación y del conocimiento en una sociedad cada vez más compleja y diversificada donde la tecnología es y será uno de los pilares de las sociedades. En uno de los estudios realizados por Universidades Nacionales se destaca el cambio simbólico entre los alumnos/as: ahora sienten que tienen más igualdad de oportunidades; y eso no es poco para las adolescentes, la etapa de la vida en la que  se producen quizás las mayores brechas de desigualdad entre varones y mujeres.

 

El Plan de Ingreso Social con Trabajo a partir de las cooperativas de Argentina Trabaja es otro ejemplo, en este programa  más del 50% de los cooperativistas son mujeres y el 38% jefas de hogar promoviendo así el empleo para las mujeres, un elemento básico para pensar en la autonomía.

 

Otra conquista fundamental es la jubilación para amas de casa que permite a quienes se han ocupado del cuidado y construcción de la familia, muchas veces dejando de lado sus propios intereses y deseos se vean recompensadas y reconocidas en su trabajo de toda la vida.

 

La ley de matrimonio igualitario  le ha permitido a miles de lesbianas acceder a un derecho básico como es formar una familia con quienes lo desean  y de la forma que lo desean y registrar a sus hijos/as con ambos apellidos, derecho a la identidad inalienable, el plan PROCREAR a partir del cual casi 60.000 familias ya accedieron a crédito para tener su vivienda y vamos por todos los créditos planificados; lo que significa un avance enorme para las mujeres y las/os niños que son el sector donde más impacta el déficit habitacional, y también la ley de identidad de género que permite a muchas personas plasmar en sus documentos la identidad que construyeron y que les había sido negada desde el principio de la historia hasta el 2012.

 

En materia de protección contra las violencias los mecanismos generados con políticas públicas claras y decisión política firme permitieron la recuperación de las redes de trata, la forma de esclavitud de este siglo, a 3875 personas de las cuales la mitad eran  esclavizadas para el consumo sexual. Y las denuncias sobre Violencia Domestica según la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte suprema han aumentado en más de un 20% entre el 2010 y 2012. También la creación de la oficina de Patrocinio Jurídico y Asistencia Gratuita es un enorme avance ya que para las mujeres siempre lo más difícil es encontrar abogados/as que lleven sus casos por no ser un trabajo demasiado “rentable”.

 

La violencia de género es un problema social y político grave, con un profundo enraizamiento cultural, por lo tanto todos los esfuerzos son y serán pocos por ahora. Pero que aumente la demanda de asistencia y resolución de conflictos, es señal de que las mujeres están hablando, pidiendo ayuda, y eso demuestra que confían en este proceso de cambio social que conduce nuestra presidenta y eso es sumamente positivo.

 

Estos  son ejemplos de algunos avances que nos permiten pensar que vamos por el camino correcto. Con mucho esfuerzo y trabajo. Recuperar el tejido social destruido por tantos años de represión primero y neoliberalismo después es tarea difícil. Más aún terminar con prejuicios, preconceptos y desigualdades arraigadas en lo cultural.

 

Pero tenemos la convicción de que este proyecto nacional y popular que ha enfrentado desafíos fundamentales para reconvertir la matriz productiva y simbólica de la patria, que a devuelto ciudadanía a millones de argentinos, que ha restituido derechos a quienes los habían perdido y ampliado derechos a quienes nunca los había tenido, será  capaz, y nosotros/as en él,  de llegar a donde todavía hace falta llegar. Lo importante es que nos mantengamos unidas en la búsqueda de soluciones que no sean precarias ni transitorias sino que tengan la fuerza de producir cambios profundos que generen más igualdad para todos y todas, y que no tengan vuelta atrás.

 

¡Feliz día de la mujer trabajadora y a seguir militando con alegría!

 

(*) Secretaria de DDHH de Kolina

 

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