Rafael Correa: “No somos intolerantes con la prensa, somos intolerantes con la mentira”
El presidente del Ecuador, Rafael Correa, llegó a la ciudad de La Plata para recibir el premio Rodolfo Walsh que otorga la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata en la categoría Presidente Latinoamericano por la comunicación popular. Correa habló de los medios en su país y en la región; criticó la presión empresarial de la información y se respaldó en la legitimidad que su gobierno va obteniendo con el paso del tiempo.
El acto contó con militantes de diferentes agrupaciones sociales y políticas; desde La Cámpora hasta Quebracho que oficio además de la seguridad y organización del evento. Correa llegó a las 16 horas puntuales como le habían informado. “Me dijeron que Chavez cuando le entregaron este premio llegó tres horas más tarde” bromeó ante la multitud que lo fue a respaldar bajo el sol, soportando las altas temperaturas que caían en plena tarde platense.
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Florencia Saintout, decana de la facultad explicó en el escenario que “el premio que vamos a entregar hoy es un Walsh; lleva el nombre del militante asesinado, el que logró escuchar al fusilado que vive. Esta cargado de la historia.” Deslizó.
Al momento de la entrega Rafael Correa, el mashi, dudó si dar una ponencia o hacer “un discurso de barricada”. El mandatario pensó que al estar en una facultad iba a dar una ponencia, no esperaba la cantidad de gente que se acercó hasta el edificio Néstor Carlos Kirchner para acompañar la ceremonia.
“Vengo a la universidad, no me imaginaba que era un acto popular casi de masas y yo preparé un discurso de con citas. Vengo de la academia” volvió a explicar el carismático líder latinoamericano.
Lo cierto es que cuando empezó a hablar de los medios de comunicación Correa hizo un repaso por su historia, analizó los medios ecuatorianos y el trato que tienen para con él y les volvió a recordar a los jóvenes que “ustedes son el presente y el futuro de América Latina”.
Entonces explicó que los medios ecutarianos aunque parezca un culebrón pertenecen a pocas familias que hacen de la comunicación un negocio y usan a los medios no para informar sino para beneficiar “su poder económico”.
Con un vallado que se dividía entre prensa, invitados, y público en general etiquetados cada uno con pulseras de diferentes colores las banderas flameaban al sol y allí estaban las de La Cámpora, la Agrupación Kolina, El Movimiento Aníbal Verón, Quebracho como las más salientes.
“La libertad de expresión ha sido reducida a libertad de prensa, que a su vez se reduce a la libertad de empresa, siendo ellos quienes deciden qué se dice y qué no” dijo Correa a la vez que agregó que “como soy un presidente que enfrenta cierta prensa, créanme, si a mi me muerde un perro, al día siguiente entrevistan al perro”.
Durante casi una hora y media Correa se preocupó por la gente que estaba desde temprano al rayo del sol. “Estoy preocupado por ustedes, yo soy bien negrito pero algunos de ustedes son muy blanquitos al rayo del sol”.
Las risas y los aplausos se elevaron una y otra vez en este tipo de intervenciones en un Correa que efectivamente había preparado una ponencia. Que había llevado imágenes de periódicos, extractos subrayados, libros sobre análisis de medios, pero que no pudo escapara a esa imagen de moreno latino, caribeño y carismático, que terminó sudado –diría él- abrazado por el grito de la gente y los flashes que vinieron cuando terminó su discurso; ese que mezcló entre ponencia y de barricada.
Y allí estaban en el escenario funcionarios nacionales como el Ministro de Economía Hernán Lorenzino, el vicegobernador Gabriel Mariotto, el Ministro Provincial y único funcionario sciolista presente Gustavo Arrieta, el Diputado Nacional Mario Oporto, el Ministro de la Corte Eugenio Zaffaroni, legisladores provinciales, el premio Nobel de la Paz, Adolfo Perez Esquivel, el líder de Quebracho y docente de la facultad Fernando Esteche, Hebe De Bonafini, Estela Carlotto entre varios más.
Antes de cerrar, Correa, fue tajante: “a nivel periodístico, no somos intolerantes con la prensa, somos intolerantes contra la mentira, contra la injusticia. Los medios confunden información con opinión, su involucramiento en política es del carajo”.