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LETRA PEPE

Mauricio Macri, encerrado en su propia trampa

Amaga con una candidatura presidencial del PRO para evitar el desembarco libertario en la Ciudad. La incomodidad de los gobernadores y el dilema de Santilli.

Después de más de dos décadas de hegemonía, una amenaza concreta se proyecta sobre la fortaleza que Mauricio Macri construyó en la Ciudad de Buenos Aires. A pesar de la caída de Javier Milei en las encuestas, La Libertad Avanza tiene posibilidades concretas de quedarse con el distrito porteño, pero el presidente está dispusto a todo para evitarlo.

La protección del bastión del PRO es el motor que empujó a Macri a prometer que su fuerza política tendrá un candidato propio en 2027. El “manifiesto” que publicó el domingo pasado, los actos, discursos y recorridas en agenda, volvieron a poner al PRO en la discusión nacional, pero también lo metieron en una trampa discursiva. Obligado a diferenciarse del Gobierno, el lider amarillo quedó casi obligado a armar una candidatura presidencial, mientras la dirigencia de su partido busca cerrar acuerdos con los libertarios que les permitan conservar los distritos que gobiernan.

La incomodidad quedó de manifiesto con el documento que criticó al Gobierno cuando habló de “los que frenan el cambio desde adentro, con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer”, en obvia alusión al escándalo que tiene como protagonista a Manuel Adorni. Gobernadores, intendentes y hasta el jefe de bloque del PRO en Diputados, Cristian Ritondo, tuvieron que despegarse de las palabras del jefe del partido.

Así se explica que, este viernes, Macri haya encabezado un acto en Olivos en el que se vio obligado a ratificar que el PRO apoya el rumbo del gobierno libertario mientras la militancia clamaba por su candidatura presidencial. Para suavizar los cortocircuitos internos, el exmandatario bajó el tono de las declaraciones contra Milei y redireccionó los cañones hacia Axel Kicillof. Pero un sector del PRO quiere revancha en la Casa Rosada.

Las incomodidades del PRO

“Al que más se le complica la vida es a Cristian”, admite un hombre de larga recorrida en el macrismo, que vio incómodo a Ritondo tras la publicación del “manifiesto”. El jefe del bloque del PRO en Diputados intentó, hasta ahora, hacer equilibrio entre el expresidente y el Gobierno, pero cada crítica dura de Macri al Gobierno lo pone en un problema.

Para tratar de balancear las cosas, Ritondo reveló esta semana en TN que los operadores de La Libertad Avanza (LLA) le “mintieron” cuando le prometieron la presidencia de la Bicameral de Inteligencia del Congreso. “Me lo ofrecieron, pero cambiaron de opinión”, contó el diputado respecto de la comisión, que finalmente quedó en manos del libertario Sebastián Pareja.

Los motivos de la llegada del karinista a la bicameral que tiene que controlar a los organismos de inteligencia exceden cualquier conversación que un dirigente de LLA haya tenido con Ritondo. El jefe del bloque del PRO sabe mejor que cualquiera que la decisión de imponer de Pareja al frente de la comisión obedece exclusivamente a la interna que Karina Milei tiene con Santiago Caputo, que tiene el manejo formal de la Secretaría de Inteligencia (SIDE). Ritondo sufrió un daño colateral.

Sin embargo, el diputado del PRO aprovechó para pasar la factura, después de que el comunicado impulsado por Macri hubiera dejado en orsai frente a los libertarios tanto a él como a los gobernadores Ignacio Torres (Chubut) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Los tres se apuraron en hacer trascender que no compartían el contenido del documento y que el expresidente los ponía en una situación difícil con sus críticas, mientras ellos trataban de tener una relación armónica con la Casa Rosada. Huelga decir que existió una jefatura que ya no es tal.

Desde las provincias remarcan, además, que quienes rodean a Macri lo empujan a una aventura electoral que “no tiene pies ni cabeza” porque hay encuestas que le dan al expresidente apenas 18 puntos de imagen positiva. El otro escollo para la candidatura es que el propio Macri no quiere saber nada con volver a embarcarse en una campaña presidencial.

En el entorno del líder del PRO admitieron que la publicación había generado “ruidos” internos, pero remarcaron que se había tratado de una consideración personal del expresidente, que no había sido sometida a discusión dentro del partido. Agregaron, además, que los gobernadores podían valerse del juego de Macri para presionar a los libertarios por los acuerdos que buscan cerrar en las provincias. El viejo juego del policía bueno y el policía malo. “En vez de enojarse, que dejen que Mauricio haga su laburo”, respondieron desde el macrismo histórico.

En definitiva, en el fondo subyace la amenaza de que el expresidente rompa definitivamente con LLA y presente un candidato propio para 2027. Aun si no resultara exitoso en términos electorales, cualquier caudal de votos que pueda cosechar el PRO le generaría un daño enorme en las urnas a Milei y lo dejaría expuesto a una derrota frente al peronismo. Macri agita la amenaza porque sabe que su capacidad de daño aumenta a medida que el Presidente cae en las encuestas.

Pero a Ritondo se le espesa el camino. El diputado mantiene su bloque de doce cohesionado a pesar de las diferencias internas y de la línea dura que le marca Fernando de Andreis, secretario general del PRO, hombre de extrema confianza de Macri y uno de los que lo alienta a levantar el perfil opositor. El exsecretario general de la Presidencia fue el primero en decir públicamente que no ponía “las manos en el fuego” por Adorni y quien consideró que “lo mejor para la Argentina sería que Macri fuera el próximo presidente”.

En medio del malestar de Ritondo, esta semana se agitó el rumor de que Macri empujaba a De Andreis a un lugar protagónico, que podía coronarse con la presidencia del bloque. En el entorno del titular del PRO lo negaron de manera rotunda. Este viernes, el titular del bloque de Diputados estuvo junto a Macri y De Andreis en Vicente López, en el acto que organizó junto a la intendenta de ese distrito, Soledad Martínez, para mostrar músculo territorial. Para tranquilidad del bonaerense, De Andreis dijo antes de retirarse que el PRO “no va a romper con el Gobierno”. Sin embargo, la ambigüedad de los mensajes es desconcertante para la dirigencia.

La prueba de lealtad de Diego Santilli

Uno de los casos más complejos en el acuerdo del PRO con LLA es, quizás, el de la provincia de Buenos Aires. El ministro del Interior, Diego Santilli, se posiciona como candidato en territorio bonaerense, donde ya en 2025 logró el triunfo frente al peronismo, aunque por una diferencia ínfima, menor a 30 mil votos.

Santilli fue, entonces, candidato del acuerdo entre el macrismo y los libertarios, empujado por Ritondo, por el PRO, y sellado por Pareja, de parte del karinismo. Tras su triunfo, el “Colorado” aterrizó en el Ministerio del Interior para pulir la relación del Gobierno con las provincias y, también, para posicionar su propia candidatura. A pesar de que Karina clama puertas adentro que buscará consolidar candidatos puros de LLA en 2027, tiene claro que el único propio con chances reales de ganar en el principal distrito electoral es Santilli y que necesita de la estructura del macrismo en la provincia. LLA no maneja ningún municipio.

Sin embargo, para el ministro la candidatura no estará servida. Santilli tiene puesta la camiseta violeta, pero mantiene su vínculo histórico con el PRO. El 5 de mayo, estuvo en la sede del partido que lidera Macri, ubicada en la calle Balcarce, donde se reunió con Ritondo, intendentes y legisladores. Sin banderas amarillas ni logos del PRO, el cónclave buscó mostrar el vínculo fluido de Santilli con la estructura y la posibilidad del acuerdo bonaerense con LLA.

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Diego Santilli estuvo el 5 de mayo en la sede del PRO.

Cinco días más tarde, Macri metió ruido interno con el comunicado contra el Gobierno. La bronca que estalló en las filas libertarias le puso a Santilli una señal de alerta. Desde el corazón libertario le hicieron llegar el mensaje de que, si Macri continúa con un perfil opositor a Milei, deberá dar una prueba de lealtad y desafiliarse del PRO para pasarse definitivamente a LLA, como hizo en su momento Patricia Bullrich. El problema podría derramarse en toda la estructura provincial y desatar un caos en las filas amarillas. Este viernes, Macri alimentó la crisis con el discurso de Vicente López en el que habló de tener un candidato puro del PRO para la provincia que gobierna Kicillof.

El desafío de Patricia Bullrich en la Ciudad

Como sucede en la provincia de Buenos Aires, aunque declame pureza, Karina sabe que Bullrich es, después del escándalo Adorni, la candidata mejor posicionada del oficialismo para la Ciudad. Sin embargo, también es cierto que la senadora aspira al premio mayor, la Presidencia, y que la caída de Milei en las encuestas no la arrastra a la baja. Por eso, la exministra aparece en las conversaciones como posible candidata del Círculo Rojo para 2027, en reemplazo de Milei.

En el PRO rechazan las versiones que indican que eso podría suceder en un eventual acuerdo con Macri. Bullrich alimentó esa teoría cuando saltó el cerco oficialista para acercarse a saludar al expresidente, a fines de abril, en la cena de la Fundación Libertad. El entorno de Macri entendió que Bullrich usó al expresidente para tensar con la Casa Rosada.

La senadora es, en realidad, el mayor riesgo que hoy enfrenta Macri en la Ciudad. A diferencia de su primo, Jorge, que cree que es posible explorar un acuerdo con los libertarios, el expresidente ve que los Milei harán todo lo que esté a su alcance para quedarse con su bastión. Si fuera necesario, Karina apostará a Bullrich, aunque no la estime.

Macri agita su eventual candidatura presidencial para frenar esa avanzada, mientras otros dirigentes le acercan ideas alternativas. Una sugiere que abra una conversación con Horacio Rodríguez Larreta para armar una PASO competitiva dentro de una suerte de reedición de Juntos por el Cambio. El exjefe de Gobiero jura que no volverá a acercarse a Macri, pero las oportunidades pueden cambiar las decisiones.

Cerca del excandidato presidencial hay quienes dicen que podría ser la carta para que el PRO no pierda la Ciudad. Jorge Macri ya dejó claro que irá por la reelección. La relación entre los primos no pasa por un buen momento y, al parecer, Daniel Angelici se cansó de hacer de celestino. Es posible que ese lugar sea ahora ocupado por De Andreis.

Los próximos pasos de Mauricio Macri

Macri tendrá nuevas apariciones públicas antes de embarcarse rumbo a Estados Unidos para ver el Mundial. Tras el acto de Vicente López, viajará Mendoza donde participará de una actividad con el PRO local, luego estará en un foro de legisladores del partido que se celebrará en la Ciudad y, por último, estará en Santa Fe o Paraná, donde podría reunirse con Frigerio. El gobernador de Entre Ríos prefiere evitar los momentos de crítica a Milei.

Macri no quiere incomodarlo, pero tampoco resignará su objetivo principal, devolver a su partido a la discusión nacional y proteger la Ciudad, el origen y corazón del poder que todavía ostenta.

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