En Santa Fe cierran tres empresas por día, especialmente pymes de los sectores de mayor generación de empleo, desde diciembre de 2023. En ese marco, la caída de los ingresos, el crecimiento del desempleo y el endeudamiento familiar en niveles históricos parecen conformar un monstruo que se come su propia cola.
Menos empresas en Santa Fe
La provincia registró la desaparición de 2931 empresas desde que comenzó el gobierno de Javier Milei, según información oficial de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT). El organismo contabilizó una caída de 343 empleadores santafesinos durante los primeros dos meses de 2026. No obstante, si se amplía el período de análisis hasta diciembre de 2023, la suma arroja que cerraron tres firmas por día en Santa Fe.
La abrumadora mayoría -96,5% del total- de las empresas que cerraron entre enero y febrero de 2026 empleaba hasta diez trabajadores. La pérdida de empresas se registra principalmente en los rubros Agricultura y pesca (117), Comercio (63), industria manufacturera (22) y Construcción (18). Estos sectores concentran dos de cada tres fuentes de trabajo.
El contexto de esta masacre de empresas y puestos de trabajo parece, a la vez, reflejar y explicar el fenómeno: trabajadores con menos ingresos y cada vez más endeudados que ajustan el bolsillo cada vez más.
Un informe elaborado por el Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE), organización integrada por economistas de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), apunta que los salarios, tanto del sector público como privado, experimentaron una “importante caída” durante el primer trimestre del año.
El informe sostiene que los salarios estatales quedaron 22% por debajo de la capacidad adquisitiva que poseían al comenzar el gobierno de La Libertad Avanza, mientras que los ingresos del sector privado bajaron 9% desde diciembre de 2023. Según la proyección de MATE, esto significó una pérdida de 13,3 millones de pesos en el bolsillo de cada trabajador público. En los salarios privados, esta pérdida fue de $2,4 millones.
De ese hilo tira también Juan Manuel Pusineri, exministro de Trabajo durante la gestión de Omar Perotti entre 2019 y 2023. El abogado laboralista analiza que el sostenido cierre de empresas en Santa Fe es producto de la sumatoria de la contracción del consumo tras el deterioro de los ingresos de las clases trabajadoras santafesinas y de la “mayor apertura de importaciones, con impacto sobre la producción local y el comercio”.
El resultado de esta ecuación es, dice Pusineri, “menos empresas y deterioro del entramado productivo de la provincia”.
Endeudados y sin trabajo
Otro dato analizado por el Mirador es el incremento tanto del nivel de financiamiento asumido por la población santafesina como del crecimiento de la morosidad en los pagos. “Trasciende a todas las clases sociales, pero es mucho más importante el nivel de toma de créditos de distintos montos en los sectores más bajos”, explicó a Letra P el magíster Lavih Abraham, integrante del MATE, quien apuntó que de cada 100 créditos que se toman, “el 80% son de 150 mil pesos o menos", mientras que el 20% restante alcanza cantidades de dinero más importantes.
lavih abraham MATE
Lavih Abraham, economista e integrante del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE).
El economista subraya que el problema es que, entre las principales entidades crediticias que otorgan estos préstamos, la mayor cantidad se produce con aplicaciones virtuales, cuyo acceso al crédito se limita solamente a la conectividad a internet y a poseer un celular.
En este contexto, el estudio revela que tras la retracción de sus ingresos “los hogares se endeudaron con el sistema financiero por 36 billones de pesos”, según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), y aclara que el acceso al crédito de las familias “se cortó por la crisis de morosidad”, la cual aumentó profundamente en el primer trimestre del año.
Deudas sin pagar
El saldo del financiamiento intrafamiliar que logró medir el MATE a través de los registros del BCRA más que duplicó los índices de 2024, mientras que la irregularidad promedio del crédito en las familias argentinas fue del 14,2%.
“En las deudas con billeteras virtuales ese número se estira al 33%, que son las obligaciones de las clases populares. Es mucho más fácil poder tomar un préstamo por medio de aplicaciones como Mercado Pago o billeteras virtuales que no te piden grandes requisitos para poder operar financieramente”, profundizó el economista.
Saldo de la deuda familiar MAYO 2026 MATE
Para Abraham, esa baja barrera de acceso “trae aparejado el ingreso a créditos de mucha gente que no pasaría los filtros de un banco común y silvestre. Las regulaciones sobre las tasas de interés que cobran las tarjetas y los créditos en general tampoco son un tema de análisis”.
Por otro lado, los créditos de estos orígenes tienen tasas de interés que, tras la desregulación aplicada por la gestión de Toto Caputo, llegan a ser usurarias, consideró.
“Los cargos administrativos y los sellados son muy importantes también. Las billeteras y los bancos admiten y saben a priori que una buena parte de lo que prestaron no lo van a recuperar. Ese costo ya forma parte de las tasas que cobran”.
Irregularidad en los créditos familiares MATE MAYO 2026
El relevamiento del Mirador presenta dos importantes picos de toma de crédito intrafamiliar en la población argentina. Uno durante el final de 2019, cuando se desató "una crisis financiera" en el final del gobierno de Cambiemos. El otro se registró en 2021 y es coincidente con la salida de la pandemia, "período en el que el Estado brindó muchísimos créditos, por lo que ese otorgamiento generó una gran cantidad de morosidad”, explicó Abraham a Letra P.
Los motivos
“El problema no es sólo que la gente no tiene dinero, sino que se quitaron los máximos para las tasas de interés, que actualmente son usurarias. Ese doble problema generó una situación sin precedentes en Argentina”, explicó.
Al ser consultado sobre los orígenes de estos niveles de morosidad en la población, el especialista señaló que “si los ingresos reales bajaron 10% en términos de poder adquisitivo, las jubilaciones un 24% y hay una transferencia billonaria de los trabajadores al sector financiero, ahí tenés una respuesta de por qué se endeudan las personas”.